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El grupo MAPIR de la Universidad de Málaga participa en un proyecto líder en Europa para mejorar la vida de las personas mayores mediante robots

Fuente: Universidad de Málaga


07 de febrero de 2017

robotsW“Por el momento, no hay nada igual”. Así de rotundo se muestra el profesor de la Universidad de Málaga Javier González Jimenez cuando describe el proyecto ‘MOVECARE’, del que forma parte el grupo de investigación que dirige, MAPIR, y que, durante tres años, de forma inédita, trabajará para crear una plataforma inteligente única que mejore la vida de las personas mayores mediante robots.

Coordinado por la Universidad de Milán, ‘MOVECARE’ aúna 14 socios internacionales entre empresas, universidades y centros de investigación. Además de la UMA, la presencia española la representa el centro tecnológico catalán EURECAT y el Servicio Extremeño de Salud.

Un ambicioso proyecto que combina tecnología TIC, inteligencia artificial y robótica para el desarrollo de un sistema capaz de detectar, lo antes posible, indicios de problemas cognitivos o físicos en las personas mayores, o, incluso, prevenirlos. “El objetivo es montar una comunidad virtual que se sume a la social. Una plataforma inteligente donde también tengan entrada los cuidadores reales”, asegura el profesor del departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Málaga.

Y es que en la sociedad actual, la creciente esperanza de vida conlleva el envejecimiento de la población, y, con ello, el número de personas mayores de 70 años que, aun viviendo de forma independiente, requieren de atención y cuidados. “Lo que buscamos es que las personas tengan el apoyo de la tecnología. Usar la inteligencia artificial como complemento al componente humano, no como sustituto, pero sí aprovechando sus enormes ventajas”, aclara González, quien en este sentido destaca la capacidad de computación de datos masivos y su procesamiento.

Un robot en casa

Integrar el robot en la casa de las personas mayores para que se mueva de forma autónoma e interactúe con ellas es el papel principal del Grupo de Robótica Inteligente y Percepción Artificial de la Universidad de Málaga, MAPIR.

A partir de sensores de actividad integrados en el hogar, se medirán aspectos físicos, fisiológicos y cognitivos de los usuarios, con el fin de detectar anomalías en ellos, que serán procesadas por el robot. A su vez, las comunicará al cuidador virtual, el último eslabón de este complejo entramado, un sistema de telepresencia robótica que proporciona asistencia sanitaria y social a distancia y que, tal y como asegura González, por encima de todo, busca combatir la soledad.

«Dotar al robot de capacidad de movimiento en el entorno remoto permite poder inspeccionar diferentes lugares de la casa si hay evidencias de un posible accidente y, a su vez, generar en las personas asistidas una mayor sensación de compañía”, expone Francisco Meléndez, investigador del grupo desde hace cinco años.

«Trabajamos para que el robot sea lo más ‘listo’ posible, para que se adecúe a cada caso concreto. Debe ser capaz de realizar movimientos seguros, respetando los espacios personales y mostrando comportamientos similares a los que tenemos las personas para, por ejemplo, ceder el paso cuando sea necesario o no cruzar por delante de una televisión», continúa Meléndez, que asegura que el objetivo final es que el usuario acepte la compañía del robot sin que esta sea un impedimento en sus actividades cotidianas.

“Lo que pretendemos es que a partir de la inteligencia artificial el robot, de unos 15 kilos y 1,60 de altura, sea capaz de avisar a una persona si ha olvidado tomar una pastilla, de comunicarse con sus familiares si identificara un problema o, simplemente, de proponerle servicios de comunicación y entretenimiento, por ejemplo, a través del iPad, ya que todos los aparatos tecnológicos de la casa estarán conectados”, añade el profesor González.

Tecnología punta como respuesta a las demandas de una sociedad que exige nuevas propuestas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Sistemas inteligentes que complementen a la atención primaria para cubrir sus necesidades.

‘MOVECARE’ es un proyecto de tres años de duración financiado por la Unión Europea, dentro del programa Horizonte 2020. Cuenta con un presupuesto de seis millones de euros, de los que 400.000 serán destinados al grupo MAPIR de la Universidad de Málaga.

Liderado por el investigador Javier González, este grupo de la UMA, que pertenece al departamento de Ingeniería de Sistemas Automática y al Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), está compuesto por cinco profesores, tres post doctorales y doce estudiantes de doctorado. Con más de dos décadas de historia, hoy es un referente nacional por sus trabajos en robótica móvil. Asimismo, la robótica olfativa y la visión por computador son sus otras dos principales líneas de trabajo.


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