El Observatorio de la Armada contribuye a la difusión de la hora por satélites ‘Galileo’
Fuente: Armada Española
Los cuatro satélites actualmente en órbita de la red Galileo, sistema de posicionamiento global, han comenzado a difundir el Tiempo Universal Coordinado (UTC), la hora que rige el mundo. El Real Instituto y Observatorio de la Armada (ROA), laboratorio primario de tiempo y frecuencia de España, colabora dentro de una élite de laboratorios europeos para conseguir que el tiempo transmitido por este sistema sea mucho más preciso que el facilitado por cualquier otro sistema de navegación por satélite.
Los resultados actuales hacen que el sistema sea cinco veces más preciso que las especificaciones establecidas inicialmente.
La escala UTC, que ha reemplazado al Tiempo Medio de Greenwich (GMT), es parte de nuestra vida diaria; es el tiempo que usa internet, los bancos, la aviación, experimentos científicos, navegación precisa, etc. La elabora el Buró Internacional de Pesas y Medidas, que la calcula en base a las lecturas de cientos de patrones atómicos que mantienen diversas instituciones metrológicas distribuidas por el mundo, entre ellas el ROA.
Cada sistema de navegación tiene un sistema propio de referencia de tiempo que se usa para sincronizar todos los relojes del sistema y mantener la coherencia entre ellos. El tiempo GST (Galileo System Time) se genera independientemente de UTC, pero la diferencia entre ambos se calcula y se monitoriza constantemente en el Centro de Control de Galileo, situado en Fucino (Italia).
La diferencia entre el GST y UTC se calcula en el Instituto Nacional de Investigación Metrológica de Turín (Italia), donde se efectúan cada día medidas de tiempo con las técnicas más precisas posibles para comprobar constantemente el estado del GST.
Este Instituto de Turín ha apoyado a la Agencia Europea Espacial en el desarrollo de Galileo desde las primeras fases del proyecto y, recientemente, ha supervisado la creación de un centro de validación de tiempo para Galileo, en colaboración con cinco instituciones europeas: el Instituto Nacional de Metrología de Alemania, el Laboratorio Nacional de Física de Reino Unido, el Observatorio de París en Francia, el Real Instituto y Observatorio de la Armada en España, y el Real Observatorio de Bélgica, todos ellos laboratorios nacionales de Tiempo y Frecuencia.
Cada día los relojes más precisos de Europa y las escalas nacionales de tiempo de estos países son comparados con GST, y la diferencia con respecto a UTC es calculada y facilitada en el Centro de Control Galileo. La diferencia se envía a los satélites para ser transmitida en códigos de navegación, poniéndola así al servicio de los usuarios.
Últimas publicaciones
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.
El próximo 12 de agosto, al atardecer, las miradas de curiosos y aficionados a la astronomía apuntarán al cielo. El primero de los tres eclipses que se sucederán en 2026, 2027 y 2028 se iniciará a las 19:39, y llegará a su fase máxima hacia las 20:30, para finalizar entre las 21:15 y 21:25, dependiendo de la zona dónde se observe. En Andalucía se observará de forma parcial, y aunque el Sol no esté totalmente oculto, los expertos recomiendan protección ocular con gafas homologadas, evitar trucos caseros y poco efectivos como gafas de sol convencionales, radiografías, CD o cristales ahumados, ir debidamente equipados con agua y ropa de abrigo, así como escoger lugares abiertos y seguros, siempre mirando al horizonte occidental despejado.
Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado en varios puntos cercanos a la capital almeriense afloramientos de origen marino correspondientes a la época geológica previa en la que el Mediterráneo se secó casi por completo. En estos arrecifes formados a casi 40 metros bajo el nivel del mar, la transparencia del agua en ese entorno facilitó el crecimiento de corales de lado a lado. Ahora aportan pistas para reconstruir la historia climática del pasado.



