INVESTIGADORES DEL CSIC DEFINEN UNA NUEVA DIANA PARA EL TRATAMIENTO DE LA LEUCEMIA DE MAYOR INCIDENCIA EN OCCIDENTE
La leucemia linfocítica crónica B (LLC-B), la de mayor incidencia en los países occidentales, es una enfermedad incurable y mortal. En un intento de encontrar nuevos abordajes terapéuticos, un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un mecanismo por el que MMP-9, una enzima que permite la expansión de la enfermedad, afecta la supervivencia de las células LLC-B. El hallazgo, que explica por qué han fallado los ensayos clínicos que se han realizado atacando esta enzima, define una potencial estrategia para el diseño de futuros tratamientos contra la enfermedad. El trabajo aparece publicado en el número de febrero de la revista Cancer Cell.
Como explica la directora de la investigación, Ángeles García Pardo, profesora de investigación del CSIC, la LLC-B se caracteriza por la acumulación de linfocitos B anómalos en la sangre periférica, la que circula por todo el cuerpo. A medida que la patología progresa, estas células se distribuyen por el cuerpo a través de la sangre y alcanzan órganos linfáticos, como la médula ósea y los ganglios. Todo ello impide el normal funcionamiento de los linfocitos B normales, componentes vitales de la línea defensiva del ser humano, y la acción de la enfermedad acaba produciendo la muerte.
En España, la patología representa entre el 25% y el 30% de todos los casos de leucemia, con una edad mediana de presentación de 70 años y una incidencia anual de que ronda los 2.000 nuevos afectados.
García Pardo y su grupo del Centro de Investigaciones Biológicas (CSIC), en Madrid, ha contado con la colaboración de hematólogos del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, y del Hospital Clínico de Valencia, así como con científicos de la Universidad de Lovaina (Bélgica) y de la Universidad Justus Liebig (Alemania). El grupo ha estudiado los mecanismos que intervienen en la migración y
supervivencia de las células LLC-B, es decir, en los procesos que permiten a la patología expandirse. Se han centrado en la metaloproteinasa de matriz-9 (MMP-9), una enzima que degrada la matriz extracelular, el medio en el que están inmersas las células, lo que facilita el avance de las células de LLC-B.
MECANISMO DE SUPERVIVENCIA
Junto a esta capacidad, ya conocida, para degradar sustratos y allanar el camino a la enfermedad, el grupo del CSIC ha descubierto una nueva función de la MMP-9: la de garantizar la supervivencia de las células LLC-B, a través de la unión a receptores específicos de su membrana y la inducción de señales intracelulares.
Esta nueva función no requiere la actividad enzimática de la MMP-9, sino que está localizada en otra región de la molécula, llamada dominio hemopexina.
Según explica García Pardo, el hallazgo resulta relevante puesto que, hasta el momento, se han desarrollado ensayos clínicos para aplacar la acción de MMP-9 como enzima que degrada sustratos y no han tenido el éxito esperado. Nuestro trabajo proporciona una explicación para estos fallos y define la región celular donde se produce la conexión entre MMP-9 y las células malignas como un nuevo objetivo para el diseño de tratamientos contra esta leucemia, concluye.
Referencia:
Javier Redondo-Muñoz, Estefanía Ugarte-Berzal, María José Terol, Philippe E. Van den Steen, Mercedes Hernández del Cerro, Martin Roderfeld, Elke Roeb, Ghislain Opdenakker, José A. García-Marco y Angeles García-Pardo. Matrix metalloproteinase-9 (MMP-9) promotes chronic lymphocytic leukemia B-cell survival through its hemopexin domain Cancer Cell, 17: 2010.
El texto íntegro del artículo puede consultarse a través de Digital.CSIC:
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