Un estudio revela que el estrés tiene un papel fundamental en la vida laboral de los docentes
Esta investigación de la Universidad de Málaga ha contado con la colaboración de más de 1166 profesionales de la enseñanza, concretamente de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. El objetivo general ha sido analizar el papel mediador y moderador del estrés percibido en la relación entre la inteligencia emocional y el bienestar ocupacional docente. El trabajo, en el que ha colaborado la Universidad de Lisboa, ha sido publicado en la revista Journal of Psichology.
Fuente: UMADivulga
Este artículo, realizado por investigadores del grupo Applied Positive Lab de la Universidad de Málaga (CTS-1048) en colaboración con la Universidad de Lisboa (Portugal), ha considerado algunos de los objetivos de Horizonte 2030 relacionados con la salud ocupacional del profesorado y atendiendo a las tasas alarmantes de estrés y de problemas de salud psicológica en este colectivo. Datos preocupantes en el ámbito de salud psicosocial que no son ajenos al contexto español ni al de países de nuestro entorno.
El objetivo general de este trabajo, publicado en la revista Journal of Psichology, es analizar el papel mediador y moderador del estrés percibido en la relación entre la inteligencia emocional y el bienestar ocupacional docente. Para ello, se ha contado con la participación de una muestra de más de 1.000 profesionales de la enseñanza en el sur de España, entre ellos 744 eran mujeres.
Para realizar este análisis se emplearon pruebas de autoinforme y los docentes indicaron su grado de conformidad o de disconformidad en relación con afirmaciones sobre las variables objeto de estudio. Este estudio emplea una escala de 7 puntos, abarcando desde el 1 (totalmente en desacuerdo) al 7 (totalmente de acuerdo).

Para realizar este análisis los docentes indicaron su grado de conformidad o de disconformidad en relación con afirmaciones sobre las variables objeto de estudio.
Según Sergio Mérida, uno de los autores de este estudio y profesor del departamento de Psicología Social, Trabajo Social, Antropología Social y Estudios de Asia oriental, “los participantes informaron sobre sus niveles autopercibidos de competencias emocionales, es decir, si se percibían como competentes a la hora de evaluar sus propias emociones o las de los demás o si consideraban tener un buen control de sus propias emociones”. Un ejemplo de ítem ha sido: “Tengo una buena comprensión de las emociones de las personas que me rodean”. Por otro lado, los colaboradores informaron sobre sus niveles de estrés percibidos; por ejemplo, se les preguntó con qué frecuencia se habían enfadado por algo que les había ocurrido inesperadamente en el último mes.
Además, indicaron sobre sus niveles de bienestar ocupacional, esto es, en qué medida sentían entusiasmo o energía en relación con su labor docente. Alguna pregunta en este sentido fue: “En mi trabajo me siento lleno/a de energía” o “Estoy orgulloso/a del trabajo que hago”.
Las competencias emocionales
Por tanto, a juicio de los expertos, los profesores que se percibían como más competentes a la hora de identificar y gestionar sus propias emociones informaban de niveles más bajos de estrés y más altos de energía, orgullo o inspiración en relación con su trabajo.
En general, estos resultados apoyan evidencias previas que han sugerido que las competencias emocionales podrían mostrar un mayor potencial como facilitadores del bienestar ocupacional en situaciones de altas demandas. Por tanto, estas conclusiones sugieren que el entrenamiento en competencias emocionales para la mejora del bienestar en el contexto docente podría resultar especialmente necesario entre el profesorado que se encuentra en situaciones demandantes.
También se pudo demostrar que el bienestar docente fue mayor entre el profesorado de educación infantil, seguido por los de primaria y secundaria mostrando menos bienestar docente que los otros dos grupos.
Como conclusión, Sergio Mérida afirma que «los resultados sugieren que las habilidades emocionales de los maestros son un factor importante para comprender el bienestar ocupacional y que el estrés percibido podría desempeñar un papel clave en esta relación. También destacan la importancia de fomentar la inteligencia emocional de los docentes y de brindar estrategias efectivas».
Además, los hallazgos obtenidos durante esta investigación, sirven de base para la continuación de dos proyectos que actualmente se encuentran en desarrollo. El primero, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (Referencia: PID2020-117006RB-I00), está elaborando un programa formativo para la mejora de las competencias emocionales en el profesorado en diferentes centros educativos de la provincia; y el segundo, subvencionado por la Universidad de Málaga (Referencia: PPIT.UMA.B1-2022-21), es un programa específico de entrenamiento en competencias emocionales y recursos personales dirigido a docentes universitarios noveles con objeto de mejorar su autoeficacia docente y generar actitudes laborales más positivas.
Referencia:
Mérida-López, S., Carvalho, V. S., Chambel, M. J. y Extremera, N. (2023). ‘Emotional Intelligence and Teachers’ Work Engagement: The Mediating and Moderating Role of Perceived Stress’. Journal of Psychology, 157(3), 212–226. https://doi.org/10.1080/00223980.2023.2169231
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