VOLVER

Share

Destacan la importancia de la ventilación y el filtrado de aire para evitar los contagios de Covid-19

El investigador de la Universidad de Córdoba Manuel Ruiz de Adana participa en la elaboración de un informe a petición del Ministerio de Ciencia e Innovación en el que describen los distintos equipos autónomos para la limpieza del aire y los sensores para el control de la transmisión de SARS-COV-2 por aerosoles.

Fuente: Universidad de Córdoba


Córdoba |
03 de junio de 2021

El Grupo de Trabajo Multidisciplinar (GTM), que asesora al Ministerio de Ciencia e Innovación y apoya al Gobierno en materias científicas relacionadas con el Covid-19 y sus consecuencias futuras, presenta un nuevo informe en el que identifica y describe los distintos equipos autónomos para la limpieza del aire existentes y los sensores para el control de la transmisión de SARS-COV-2 por aerosoles. El GTM explica que para minimizar el riesgo de contagio, hay que reducir la cantidad de virus presente en el aire, o potencialmente presente.

El GTM recuerda que “ni la ventilación ni el uso de las tecnologías de limpieza de aire, suplen en ningún momento la necesidad de utilizar mascarillas y de respetar la distancia física y las normas de higiene en espacios públicos.

El informe, en cuya elaboración ha participado el profesor de la Universidad de Córdoba (UCO) Manuel Ruiz de Adana, recuerda “la acumulación de evidencias científicas que avalan la vía de transmisión del SARS-CoV-2 por aerosoles”, por lo que el objetivo debe ser “reducir al máximo la cantidad de aerosoles exhalados por las personas que se encuentran en un espacio con el aire compartido y que otras personas puedan respirar”. En este sentido, el GTM detalla cómo se consigue reducir la exhalación de aerosoles: a) reemplazando el aire interior por aire exterior, mediante ventilación natural o mecánica; b) filtrando el aire, mediante equipos autónomos (los denominados limpiadores de aire) o mediante filtros en el sistema central de aire acondicionado.

El grupo de investigadores explica que la filtración “es el sistema más eficaz y sin efectos secundarios para la eliminación de virus presentes en el aire”. En este sentido, subraya que numerosos estudios “han demostrado que el muestreo por filtración, con cualquier tipo de filtro, no acumula virus con propiedades viables (infectivas), ya que el flujo de aire deseca los aerosoles retenidos y termina por eliminar su viabilidad. Por tanto, un filtro HEPA en un equipo limpiador retiene el virus y lo inactiva con muy alta probabilidad sin necesidad de germicidas”.

Respecto al uso de ultravioleta germicida, el GM resalta que es un “sistema eficaz, pero el diseño, la instalación y el mantenimiento de esta tecnología son complejos. Si se usan estos sistemas, se deben instalar en el techo, donde son más eficaces que en los conductos.

En cuanto a otras tecnologías que inactivan al virus, como la dispersión de desinfectantes en el aire (ozono, peróxido de hidrógeno, ácido hipocloroso o alcohol) no son recomendables, ya que producen las mismas reacciones químicas con el virus que con nuestro aparato respiratorio, por lo que estos sistemas “tienen efectos negativos comprobados o potenciales sobre la salud humana y deben evitarse por el principio de precaución”.

Recomendaciones sanitarias

El GTM recuerda que “ni la ventilación ni el uso de las tecnologías de limpieza de aire, suplen en ningún momento la necesidad de utilizar mascarillas y de respetar la distancia física y las normas de higiene en espacios públicos (como mantener distancias entre comensales en un restaurante). En todo caso, el orden de prioridad en la actuación sobre el medio aéreo (aparte del control en la persona) sería, en primer lugar, la ventilación (natural o mecánica), en segundo lugar, la filtración de aire (mediante equipos de climatización) y, en tercer lugar, el empleo de equipos autónomos de tecnologías de limpieza de aire (especialmente los basados en filtración de aire).

Sensores

El GTM recomienda “el uso de sensores de gases de bajo coste (entre 100 y 200 euros) que permiten conocer la cantidad de aire exhalado por personas en un espacio interior, que está directamente relacionada con la potencial presencia de virus en el aire. Se trata de los sensores de CO2 con tecnología de infrarrojo no dispersivo (NDIR, Non-dispersive infrared). Estos sensores funcionan correcta y rápidamente (1 minuto) y constituyen la mejor aproximación de la que se dispone ahora mismo”, por lo que su uso “en ambientes interiores de pública concurrencia, como restaurantes, bares, comercios, centros comerciales, gimnasios, aulas, etc. es muy recomendable para garantizar la calidad del aire tanto para empleados como para clientes”.

A este respecto, el informe puntualiza que es muy importante “tener en cuenta que estos sensores son muy útiles para controlar y asegurar proporciones de ventilación adecuadas, pero no para controlar la eficacia de filtración en espacios donde no debe aplicarse la ventilación o no hay posibilidad de aplicarla, ya que el aire filtrado se recircula y acumula CO2 exhalado”.

Sobre la opción de biosensores capaces de detectar selectivamente la presencia del virus SARS-CoV-2 en el aire en tiempo real, el GTM explica que aunque se está haciendo un gran esfuerzo investigador y de financiación al desarrollo de estas tecnologías desde hace tiempo (por ejemplo, por razones de bioterrorismo), aunque “su coste actual es muy alto y no hay evaluaciones independientes revisadas por pares de su funcionamiento en condiciones reales, más allá de las aportadas por la propia empresa que los comercializa”. Además, prosigue, conseguir que este tipo de biosensores “funcionen en el mundo real con bajos límites de detección es un gran reto debido a su elevada complejidad técnica. Esto se debe a que las técnicas utilizadas hasta ahora para la detección no son específicas para cada virus, sino para detectar bio-componentes determinados que pueden estar presentes, no solo en los virus, sino también en bacterias, hongos y polen, los cuales además están en concentraciones muy superiores a los virus”.

El informe hace una profusa descripción de las tecnologías de limpieza de aire y de los sensores (de detección de virus en el aire, de aerosoles o de CO2) y analiza las acciones de regulación de mercado y seguridad de uso por usuarios de equipos de limpieza de aire.


Share

Últimas publicaciones

Descubren un nuevo gen que hace resistente al girasol contra la planta parásita jopo
Córdoba | 27 de mayo de 2024

Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha descrito una pieza del ADN que impide que las raíces de este cultivo sean infectadas por uno de sus patógenos más letales, el jopo. Además de determinar su posible función y la localización en su genoma, ha demostrado la posibilidad de transferirlo como mecanismo natural de defensa desde una especie silvestre a otras variedades de siembra.

Sigue leyendo
Un estudio del CSIC revela que zorzales, codornices y pinzones son las especies de aves más propensas a tener garrapatas
Sevilla | 27 de mayo de 2024

Un nuevo estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana – CSIC ha analizado la prevalencia de garrapatas en más de 600.000 aves capturadas a lo largo de 17 años. Los resultados podrán ayudar a identificar en qué especies se deberían focalizar los esfuerzos de vigilancia de enfermedades zoonóticas. Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista One Health.

Sigue leyendo
Una nueva investigación liderada por la UCO revela por primera vez que las cianobacterias marinas se comunican
Córdoba | 27 de mayo de 2024

La revista Science Advances acaba de publicar una investigación que da un giro a la forma de entender la cianobacterias, indispensables para el sustento de la vida. El estudio evidencia que estos organismos no operan de forma aislada, sino que interaccionan físicamente a través de unos nanotubos que actúan como puente de intercambio entre células.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido