La Universidad de Sevilla participa en un proyecto que usa la IA para detectar el punto óptimo del aguacate
El proyecto de I+D+i Arpodes desarrolla una tecnología autónoma y no intrusiva para ayudar a los productores a llevar el aguacate, del que Andalucía produce el 70% de toda Europa, al punto de venta en el momento óptimo. Cuenta con la participación del grupo de investigación de Robótica, Visión y Control (TEP-153) de la Universidad de Sevilla y la colaboración de la cooperativa malagueña Trops.
Fuente: Comunicación US
La empresa de ingeniería Ghenova ha desarrollado, a través de un proyecto de I+D+i cofinanciado por CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) y en el que participa la Universidad de Sevilla, una tecnología innovadora para detectar, de forma autónoma y no intrusiva, el punto de maduración del aguacate de manera que pueda llegar al punto de venta en el momento óptimo para su consumo.
En el proyecto ha participado el grupo de investigación TEP 153 de Robótica, Visión y Control de la Universidad de Sevilla (US), con lo que se consigue la transferencia de conocimiento del ámbito científico-universitario a la actividad empresarial.
En Andalucía, la producción de aguacate alcanza las 97.000 toneladas y supone cerca del 70% de la producción de toda Europa. El gran reto de esta cadena productiva es conseguir que esté el producto en las fruterías en el punto de maduración justo para ser consumido. Este proyecto persigue que se pueda detectar en tiempo real el punto de maduración del aguacate y ajustar al máximo los tiempos y condiciones para que llegue en óptimas condiciones a la mesa del consumidor final.
El sistema se puede integrar en la cadena de producción y ajustar las condiciones de la cámara en la que se encuentre el aguacate de acuerdo con una predicción del proceso de maduración del fruto, con el fin de alcanzar el punto de maduración requerido en el momento de su transporte y/o venta.
Digitalización del sector agroalimentario
Pese a la elevada aplicación de tecnología en la recepción, clasificación, envasado y paletización de aguacates, todavía sigue teniendo una fuerte presencia humana la definición del punto de maduración de los aguacates en las cámaras de maduración y en el establecimiento de las condiciones de contorno para asegurar que dicho punto es el deseado en el momento del transporte. Actualmente, este proceso sigue haciéndose de manera manual mediante el palpado de la fruta por personal experto y el posterior ajuste de las referencias de temperatura, humedad y ventilación de las cámaras.
El sensor de madurez propuesto por este proyecto imita la mano del agricultor, midiendo presión sobre la superficie del aguacate en función del desplazamiento de un actuador lineal. Esta tecnología, hasta ahora inédita en el sector, permitiría la evolución de toda la industria del aguacate, haciendo posible, por primera vez y de forma fiable, digitalizar todo el proceso de calibrado durante la maduración, no solo permitiendo cerrar el bucle de control, sino almacenando de forma automática todos los datos relacionados, siendo estos un valor añadido y útil para aplicarlo con posterioridad.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha diseñado in vitro, en el laboratorio, un agente a escala nanométrica para transportar y dosificar de forma controlada rutenio, un compuesto con capacidad para combatir bacterias. La propuesta ofrece una alternativa a los tratamientos convencionales y permite que el fármaco actúe sólo cuando alcanza su objetivo, reduciendo su degradación y posibles efectos no deseados.
Investigadores de la Universidad de Cádiz han impulsado, junto al Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz – INIBICA, el proyecto STELAR, que en colaboración con el SAS, apuesta por un abordaje multidisciplinar de la salud en población con riesgo de dependencia y situación de discapacidad.
Sigue leyendoLa tecnología desarrollada en la Universidad de Almería permite realizar simulaciones que replican fielmente las condiciones naturales, sirviendo como base para el diseño de medidas correctoras en el manejo de los suelos. El objetivo final es minimizar las consecuencias negativas de la erosión eólica. En el estudio han participado investigadores de una docena de países.


