Las madres vacunadas contra el COVID pueden inmunizar a sus bebés a través de la lactancia
Un equipo de investigación de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada ha analizado la generación de anticuerpos en la leche materna de las madres que han recibido sus dosis contra el coronavirus. Los estudios indican que las vacunas basadas en ARNm, las de Pfizer y Moderna, son preferibles para proteger tanto a la madre como al bebé.
Fuente: Universidad de Granada
Un estudio de la Universidad de Granada ha revisado la seguridad y los beneficios de las vacunas contra el COVID-19 durante la lactancia. Los resultados han demostrado que las madres vacunadas pueden transferir anticuerpos a sus bebés a través de la leche materna.
“Ya en otras enfermedades infecciosas como la gripe se demostró que la lactancia materna es útil para proteger al recién nacido, tanto cuando la madre está infectada como cuando está vacunada contra la gripe”, explica María José Zarzuelo Romero, profesora del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la UGR e investigadora de este estudio.
La inmunoglobulina A (IgA) es el principal anticuerpo presente en la leche y desempeña un papel crucial en la protección contra el coronavirus SARS-CoV-2. Los estudios han demostrado que la leche de mujeres lactantes vacunadas contiene altas concentraciones de IgA específica del SARS-CoV-2, protegiendo a los bebés por al menos 70 días.
Según la investigación, las vacunas basadas en ARNm, que son las de Pfizer y Moderna, inducen una mayor producción de anticuerpos en la leche materna comparadas con las vacunas basadas en adenovirus (AstraZeneca y Janssen). Los estudios indican que las vacunas de ARNm son preferibles para proteger tanto a la madre como al bebé. “Además, son seguras para las madres y no presentan efectos adversos significativos en los lactantes”, especifica el artículo de esta investigación.
De hecho, los estudios han mostrado una mínima transferencia de ARNm a través de la leche materna. Por otro lado, más del 85% de las mujeres lactantes vacunadas solo reportaron síntomas locales o sistémicos leves, principalmente después de la segunda dosis. “Los efectos adversos graves son extremadamente raros y no se han observado efectos negativos significativos en los bebés”, explica la profesora de la Facultad de Farmacia de la UGR María José Zarzuelo.
¿Qué repercusiones tiene este estudio? “Las autoridades sanitarias pueden usar estos hallazgos para promover la vacunación entre mujeres lactantes, asegurándoles que es segura y beneficiosa para sus hijos. Basándose en la evidencia, se pueden desarrollar políticas que prioricen la vacunación de mujeres lactantes para maximizar la protección de la población infantil, siendo además más importante, puesto que esta vacuna no está disponible aun para niños menores de 6 meses”, concluye la investigadora María José Zarzuelo.
Referencia:
Maria Isabel Valverde-Merino, Manuel Gomez-Guzman, Celia Piquer-Martinez, Maria Dolores Cabezas Lopez, Maria Jose Zarzuelo, ‘The importance of COVID-19 vaccination during lactation’, Infectious Diseases Now, Volume 54, Issue 1,2024, 104831, ISSN 2666-9919.
Últimas publicaciones
Un ensayo denominado FAIR-Trial y realizado en tres hospitales de Pakistán concluye que la administración de hierro intravenoso aumenta la concentración de hemoglobina antes del parto. La investigiación se ha realizado con la participación de 600 mujeres embarazadas con deficiencia de hierro no anémica. Los resultados se han publicado en The Lancet Haematology.
Sigue leyendoUn equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba ha validado un sistema para estudiar semillas enteras en segundos, sin productos químicos y con similar fiabilidad que las técnicas tradicionales. El avance acorta el proceso de selección necesario para obtener variedades con mayor contenido en compuestos saludables.
Sigue leyendoLa Universidad de Granada participa en un nuevo estudio que redefine la capacidad de movimiento de los mayores animales terrestres que han existido y mejora la comprensión de su comportamiento ecológico. Los valores identificados sitúan a los grandes mamíferos extintos en rangos de velocidad comparables —e incluso inferiores— a los de la marcha atlética humana de élite, y muy lejos de las velocidades alcanzadas por los grandes velocistas.
Sigue leyendo

