Más cerca de las aceitunas de mesa probióticas
Fuente: CSIC
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto que bacterias del género Lactobacillus y levaduras, responsables de la fermentación de las aceitunas de mesa “estilo español o sevillano”, se asocian y se adhieren a la piel de los frutos durante este proceso. El trabajo abre el camino para obtener aceitunas portadoras de microorganismos vivos probióticos, aquellos que, si se consumen en cantidades adecuadas, aportan beneficios para la salud.
Los investigadores, empleando técnicas de microscopía electrónica de barrido, han demostrado que Lactobacillus pentosus y las levaduras se asocian entre sí formando comunidades complejas denominadas “biopelículas”. Hasta ahora se pensaba que dichos microorganismos se encontraban dispersos y de forma aislada en la salmueras en las que se sumergen las aceitunas durante el proceso de fermentación.
“Los microorganismos se asocian entre sí y a los frutos debido a que allí es donde encuentran una alta concentración y fácil disponibilidad de nutrientes como azúcares, aminoácidos y vitaminas durante la fermentación. Creemos que los lactobacilos y las levaduras de las salmueras son capaces de detectar esa concentración y migrar hacia la superficie de los frutos para formar, al cabo del tiempo, microcomunidades complejas”, explica el investigador del CSIC Rufino Jiménez, del Instituto de la Grasa (CSIC).
La aceituna como alimento simbiótico
La investigación, publicada en la revista International Journal of Food Microbiology, abre la vía para la obtención de aceitunas simbióticas, es decir, alimentos funcionales por sus elevados niveles de fibra y compuestos antioxidantes, además de por llevar adheridos microorganismos probióticos.
“Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, una aceituna de variedad Gordal lleva adherida a su epidermis más de 100.000 millones de lactobacilos y otras tantas levaduras en esas biopelículas. Cuando comemos uno de estos frutos, estamos ingiriendo estas cantidades de microorganismos, por lo que ya se están estudiando sus características potencialmente probióticas, principalmente en las cepas de Lactobacillus pentosus”, aclara Jiménez, cuyo equipo trabaja ya en seleccionar cepas con una alta capacidad de adherirse a los frutos y, por tanto, aptas para su uso como cultivos iniciadores y con características saludables al mismo tiempo.
Más información
Jesús Domínguez-Manzano, Caremen Olmo-Ruíz, Joaquín Bautista-Gallego, Francisco Noé Arroyo-López, Antonio Garrido-Fernández, Rufino Jiménez-Díaz. Biofilm formation on abiotic and biotic surfaces during Spanish style green table olive fermentation. International Journal of Food Microbiology. DOI: 10.1016/j.ijfoodmicro.2012.05.011.
Últimas publicaciones
La presentación de este hito ha tenido lugar en el marco de la jornada 'Talento, tecnología e industria para la Andalucía del futuro', una iniciativa promovida por el equipo ARUS Andalucía Racing Team con el objetivo de reforzar la conexión entre el desarrollo tecnológico universitario y el tejido industrial andaluz. El desarrollo realizado por la Universidad de Sevilla ha constituido un avance relevante en el contexto nacional, posicionando al equipo como el primero en España en incorporar este vector energético en este ámbito de competición universitaria.
Sigue leyendoInvestigadores del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal de la Universidad de Málaga han publicado un estudio en una revista científica en el que inciden en la importancia de corregir los desequilibrios en la distribución de los beneficios de los árboles urbanos entre los diferentes grupos demográficos y socioeconómicos para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La mezcla de pigmentos hallada en una domus de Cartagena, analizada en los laboratorios del departamento de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua, Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad de Murcia y del departamento de Química Orgánica del Instituto Químico para la Energía y Medio Ambiente (IQUEMA) de la Universidad de Córdoba, arroja luz sobre el elevado grado de conocimiento técnico de los artesanos del siglo I.
