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Un consorcio europeo con participación de la Universidad de Córdoba desarrolla un sensor para detectar nanopartículas en alimentos y cosméticos

Fuente: Universidad de Córdoba


03 de diciembre de 2015
Miguel Valcárcel, en el centro, junto a la doctora Laura Soriano (derecha) y a la investigadora Celia Ruiz (izquierda) G.C. / E.L.

Miguel Valcárcel, en el centro, junto a la doctora Laura Soriano (derecha) y a la investigadora Celia Ruiz (izquierda)
G.C. / E.L.

La contaminación de productos de consumo por nanopartículas metálicas es un problema creciente. Para resolverlo, los expertos señalan que es necesaria información fiable para tomar decisiones correctas y a tiempo. Investigadores de la Universidad de Córdoba han participado en un proyecto del VII Programa Marco de la Comisión Europea para crear un sensor que determine la presencia de estas nanopartículas metálicas en alimentos y cosméticos. Los resultados han sido presentados en Bruselas en el encuentro final del consorcio y sus integrantes han destacado la “valiosa colaboración de la UCO” para la obtención de este sensor, según aparece en su informe final.

El encuentro  final del consorcio del proyecto Instant del  Séptimo Programa Marco de la UE se produjo el 16 de noviembre en Bruselas y a él acudieron el catedrático Miguel Valcárcel y las investigadoras Laura  Soriano Dotor y Celia Ruiz Palomero, contratadas en el contexto del mismo. El proyecto Instant está dentro del subprograma FP7-NMP-2011-SME-5. La principal conclusión de la reunión científica fue que “se había desarrollado en el tiempo previsto el sensor para la determinación de nanopartículas metálicas en alimentos y cosméticos  con un funcionamiento adecuado según el fin previsto”.

El consorcio del proyecto ha estado formado por sietes centros de investigación y por seis pymes de diferentes países europeos. “En este crisol de confluencia se ha alcanzado el éxito en el contexto de una doble transferencia de conocimiento y tecnología”, ha valorado Miguel Valcárcel. El catedrático del Departamento de Química Analítica de la UCO ha recordado la importancia de que la transferencia de conocimiento y tecnológica tenga un trayecto de ida y vuelta desde los laboratorios universitarios a la industria y viceversa: “Ordinariamente solo se contempla un sentido: de la universidades a las empresas y se olvida la importancia de la transferencia en el sentido inverso”, insiste.

La participación de la UCO a través del grupo FQM-215 del PAIDI ha sido valorada muy positivamente por el consorcio debido a que se consideraba un cuello de botella la introducción y tratamiento automático de la muestra en el sensor. La institución académica recibió cerca de medio millón de euros para realizar el proyecto. 


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