Agrónomos de la Universidad de Córdoba diseñan un sistema para ajustar la dosis de plaguicidas en el olivar
Fuente: Universidad de Córdoba
‘
Nunca es mal año por mucho trigo’, dice el refranero agrícola y explica el Instituto Cervantes que en el campo siempre se ha entendido que “la abundancia de cosas útiles no causa perjuicio”. Esa premisa ha presidido las labores agrícolas durante siglos. Así si había que abonar o tratar cualquier enfermedad, mejor pecar por exceso que por defecto. Para combatir insectos, roedores, gusanos, hongos o malas hierbas no convenía ser cicateros. Y así, con el argumento de la efectividad, se estigmatizó como tacaños a quienes trataron de poner algo de sentido al uso de plaguicidas. Un pecado, el del exceso, que ha llevado a la agricultura a pagar una penitencia en forma de contaminación ambiental, que las administraciones tratan de frenar con una dura normativa que regule el uso de este tipo de productos en la agricultura.
Últimas publicaciones
Investigadores del grupo BioChenge del Departamento de Genética de la Universidad de Granada han desarrollado Theia, una herramienta basada en inteligencia artificial que permite medir de forma rápida y fiable las características morfológicas de los organismos directamente en el campo, utilizando únicamente un teléfono móvil de gama media y sin necesidad de conexión a Internet.
Sigue leyendoEl arbolado urbano, en especial en ciudades como Córdoba donde los veranos cada vez son más largos e intensos, también se ve afectado por estos cambios. Ese arbolado, además, desempeña un papel clave en la regulación del clima de las ciudades a través de la sombra y la evapotranspiración, pero ¿siguen los árboles cumpliendo esta función cuando la temperatura aumenta?
Sigue leyendoSe trata de un trabajo inédito, cuyos resultados se han publicado en la prestigiosa revista ‘Cell’, en el que han participado tres investigadores de la UMA, que han formado parte de un equipo científico internacional integrado por especialistas de instituciones de referencia como la Universidad de Harvard, el Instituto Max Planck y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Sigue leyendo
