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Alertan del impacto del alga asiática sobre especies nativas de los fondos marinos

Diversas investigaciones realizadas por el Laboratorio de Biología Marina del Departamento de Zoología de la Universidad de Sevilla alertan de la expansión descontrolada y sin precedentes a nivel mundial del alga asiática –Rugulopteryx okamurae– que está teniendo un impacto muy importante, sobre las especies nativas de los fondos marinos costeros y la flota pesquera artesanal del Estrecho de Gibraltar.

Fuente: Universidad de Sevilla


Sevilla |
01 de septiembre de 2023

Diversas investigaciones llevadas a cabo por el Laboratorio de Biología Marina del Departamento de Zoología de la Universidad de Sevilla alertan de la expansión descontrolada y sin precedentes a nivel mundial del alga asiática –Rugulopteryx okamurae– que está teniendo un impacto muy importante, sobre las especies nativas de los fondos marinos costeros y la flota pesquera artesanal del Estrecho de Gibraltar.

Los estudios reflejan la necesidad de adoptar medidas urgentes dirigidas a controlar la especie y a prevenir que se asiente en zonas que aún no están colonizadas. Así lo manifiesta el profesor de Biología Marina, José Carlos García Gómez, que junto a su equipo lleva años estudiando esta especie, que llegó a Ceuta por primera vez en 2015, año en el que se retiraron de sus playas más de 5.000 toneladas del alga invasora arrojadas por el mar.

alga invasora Rugulopteryx okamurae

Los investigadores durante una toma de muestras en la que el arribazón alcanza su rodilla.

“No existe un sistema eficiente de erradicación in situ del alga y su expansión está fuera de control. Tenemos un problema muy serio y es necesario trabajar de forma coordinada, en la implementación una gran red internacional de estaciones centinela que permitan, entre otros objetivos, la detección temprana de especies exóticas con potencial invasor para erradicarlas en sus inicios”, señala.

Aunque la expansión del alga devino ya fuera de control desde 2015, no se sabe con certitud cómo llegó a las costas del Estrecho y dónde se instaló por primera vez. En el medio marino, la detección de especies exóticas invasoras se realiza con frecuencia en los puertos o zonas aledañas porque suelen llegar adheridas a los cascos de los barcos, y es ahí donde se debe realizar su erradicación, antes de que salga del puerto, donde su proliferación, si esta se dispara, será imposible de frenar, explica el profesor.

El alga, oriunda de Japón, se asienta generalmente sobre rocas y se está expandiendo por el Atlántico Este, a través de la costa occidental africana, las Islas Canarias, islas portuguesas y el litoral peninsular portugués. La costa mediterránea española está “literalmente invadida” desde el Estrecho de Gibraltar hasta Almería, así como otras zonas más al norte con inclusión del litoral de Marsella, ya en Francia.

 Serias consecuencias

La expansión descontrolada del alga conlleva serias consecuencias para los ecosistemas marinos nativos en los que especies como los erizos, mejillones, estrellas de mar, corales o esponjas -que necesitan asentarse sobre los suelos rocosos- se ven desplazados por su capacidad de conquista del espacio, creando un césped en el fondo, acaparando los recursos y captando los nutrientes disponibles que le permiten un crecimiento muy rápido.

“En todas las invasiones de algas marinas se da una fase inicial de naturaleza explosiva del alga y se hace abundante, pero con el transcurso del tiempo el ecosistema nativo se reorganiza y, al final, acaba frenando su desmedida expansión -incluso reduciéndola- y aceptándola como una especie más, pero sin ser tan abundante. Tenemos otras invasoras en el Estrecho, están ahí y tienen su espacio, pero con el alga asiática, ocho años después de su llegada, no existe ningún síntoma de control del ecosistema, como se ha observado en otras macroalgas invasoras”, asegura el profesor.

En estos momentos, explica García Gómez, los estudios que él dirige se encuentran en una fase científica orientada a conocer las fortalezas y debilidades de la especie, que ayude a estudiar cómo afrontarla y para encontrar métodos de reciclaje o de uso que permitan poner en valor la acumulación de algas en alguna actividad productiva que conlleve la limpieza empresarial de las playas sin coste para los ayuntamientos. Con las algas se podrían producir abonos procedentes de diferentes técnicas de compostaje, obtención de biogás, productos cosméticos o para fabricar suelas y cordones de zapatos, líneas de trabajo ya emprendidas por expertos del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y otras universidades, así como por asociaciones independientes en el ámbito de la economía circular.


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