Un prototipo de silla de ruedas controlada por voz, en el stand de Descubre
Fuente: Ana Pérez / Fundación Descubre
VOCO (Voice wheel chair control) son las siglas del proyecto presentado hoy viernes por los alumnos del Centro Salesiano Manuel Lora Tamayo de Jerez en el stand de la Fundación Descubre. El desarrollo que muestran fue galardonado con el primer premio de la Feria de la Ciencia en la Calle de la misma localidad.
Como indica su nombre, el objetivo del proyecto era crear una silla de ruedas controlada por la voz y destinada a personas con movilidad reducida, principalmente tetraplejia y parálisis absoluta. Y eso es justo lo que han hecho los alumnos de Robótica del centro educativo. Para lograrlo se han servido de un microcontrolador llamado Arduino y una tarjeta de reconocimiento de voz.
“Además, han incorporado otros elementos periféricos: detectores de proximidad por ultrasonido para evitar colisiones con obstáculos cercanos, un posicionador GPS y una tarjeta GSM (las que utilizan los móviles)”, indica José Carlos Moreno, ingeniero técnico industrial y profesor del cetro y responsable de los alumnos. De este modo, si una persona sufre un accidente mientras usa la silla, se envía un mensaje vía SMS a un número de teléfono predeterminado.
La innovación del proyecto no está en la tecnología empleada para crear la silla robótica, ni en los fundamentos físicos en los que se basa, que ya existían previamente, sino en el uso que se ha dado a esa tecnología. “La silla se ha elaborado de manera íntegra en el centro, a partir de una donación realizada. Lo alumnos retiraron el sistema de control del modelo original y lo sustituyeron por el que tiene ahora. Tanto el montaje como la programación la han desarrollado ellos”.
Prototipo en evolución
El prototipo que han creado los alumnos continúa en evolución. Ahora están trabajando en una silla que pueda moverse por reconocimiento facial. Es decir, que permita el desplazamiento a partir de un giro de cabeza, un movimiento de ojos o cualquier otro gesto realizado con la cara.
La idea está pensada para personas que además de tener la movilidad reducida, tengan dificultades con el habla. Actualmente es necesario emitir vocablos completos, silabear, para que la silla se mueva.
“Este proyecto se ha desarrollado con el objetivo de que los alumnos aprendan el montaje y programación y sepan enfrentarse a situaciones reales que pueden encontrarse en su vida profesional”, indica José Carlos Moreno. No han realizado la fase de prueba ni tienen intención de comercializarlo.
Más información:
José Carlos Moreno
Profesor de Ciclos Formativos de Grado Superior
E-mail: jmd2062@copiticadiz.com
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