VOLVER

Share

Científicos andaluces desarrollan una técnica bioinformática para detectar las mutaciones genéticas que causan la atrofia muscular espinal

Investigadores del Área de Bioinformática Clínica, de la Fundación Progreso y Salud, han creado esta herramienta, cuyo uso permitirá ofrecer consejo genético a quienes tengan antecedentes con esta patología además de proporcionar un diagnóstico más rápido y directo. Esta enfermedad afecta a la parte del sistema nervioso que controla el movimiento muscular voluntario y provoca debilidad progresiva y la disminución gradual de la fuerza y la masa muscular.

Fuente: Consejería de Salud y Familias /Junta de Andalucía


Andalucía |
23 de octubre de 2020

Investigadores del Área de Bioinformática Clínica, de la Fundación Progreso y Salud, han desarrollado una técnica que permite detectar con más rapidez y fiabilidad las mutaciones genéticas que ocasionan la enfermedad rara atrofia muscular espinal (AME). Esta patología afecta a la parte del sistema nervioso que controla el movimiento muscular voluntario y provoca debilidad progresiva y la disminución gradual de la fuerza y la masa muscular.

La atrofia muscular espinal está causada por la mutación de un gen específico: el gen de supervivencia de las neuronas motoras (SMN1), responsable de producir la proteína necesaria para que dichas neuronas mantengan su función normal.

La atrofia muscular espinal está causada por la mutación de un gen específico: el gen de supervivencia de las neuronas motoras (SMN1), responsable de producir la proteína necesaria para que dichas neuronas mantengan su función normal. Sin un nivel adecuado de esta proteína, las neuronas motoras de la médula espinal se pierden, impidiendo que los músculos reciban las señales correctas desde el cerebro.

En la actualidad, esta enfermedad se diagnostica realizando una prueba genética que permite ver las mutaciones en el gen SMN1, pero en ocasiones no logra identificar a individuos portadores de la enfermedad. Según los investigadores, “tradicionalmente se ha puesto el foco en observar que el individuo tenga las dos copias de ese gen en perfecto estado; pero haciendo eso, nos hemos dejado atrás aquellos casos en los que aun teniendo las dos copias bien, hay una más con mutaciones, lo que convierte al individuo en portador”.

Estos casos, llamados “portadores silenciosos”, son ahora identificables y reconocibles gracias a esta herramienta bioinformática, llamada SMAca, basada en las técnicas de secuenciación de nueva generación. Su hallazgo y desarrollo ha sido publicado en la revista Human Mutation.

Esta herramienta ha sido validada con 326 muestras del Proyecto Navarra 1000 Genomas (NAGEN1000). Su uso permitirá ofrecer consejo genético a quienes tengan antecedentes con esta patología además de proporcionar un diagnóstico más rápido y directo. Asimismo, como SMACa puede ser incorporada fácilmente a cualquier software de procesamiento de datos de secuenciación de nueva generación, permitirá, sin coste alguno, ofrecer un test de AME cada vez que esta prueba genética sea requerida para un paciente por cualquier otro propósito.

El Área de Bioinformática Clínica de la Fundación Progreso y Salud, liderada por el científico Joaquín Dopazo, se orienta a facilitar la inclusión de los datos genómicos de los pacientes en la historia clínica electrónica; además, tiene por objetivo diseñar las herramientas que procesen esta información compleja y la presenten de forma simple y operativa a los profesionales sanitarios como ayuda y guía para la toma de decisiones sobre diagnóstico, pronóstico y recomendación de tratamiento.

A lo largo de la trayectoria profesional de este grupo de investigación, y hasta el momento actual, han publicado más de 300 artículos científicos en revistas especializadas de alto impacto. Además, han recibido cerca de una decena de permios y distinciones como, por ejemplo, el ‘Premio Tecnologías de la Información y Comunicación en Biomedicina’ de la Fundación Cajasol y el ‘Premio Fronteras del Conocimiento’, de BBVA.

Recientemente, Dopazo y su equipo de investigación han creado la primera base de datos de variabilidad genética de la población española, que permitirá conocer nuevas variantes de las enfermedades y contribuirá decisivamente al desarrollo de la medicina personalizada.


Share

Últimas publicaciones

Reutilizan un alga invasora para mejorar piensos de acuicultura
Almería, Málaga | 05 de julio de 2026

Un equipo científico liderado por la Universidad de Málaga ha demostrado por primera vez en una especie omnívora que incorporar la macroalga asiática en la comida para peces aumenta los niveles de omega 3, modifica la microbiota intestinal y activa mecanismos relacionados con la inmunidad y la adaptación celular. El estudio plantea una alternativa frente a la dependencia de harinas de pescado en la alimentación de piscifactorías.

Sigue leyendo
Diseñan un fluido con microgotas de cera y minerales que almacena energía solar
Huelva | 02 de julio de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Huelva ha desarrollado una emulsión que guarda calor de forma eficiente y trabaja a temperaturas más altas que las mezclas convencionales basadas en agua. La propuesta podría integrarse en sistemas solares térmicos, depósitos de almacenamiento de calor, procesos industriales o soluciones de climatización y conservación de alimentos.

Sigue leyendo
Descubren cómo evitar el efecto defoliante de un hongo causante de pérdidas en algodón y olivo
02 de julio de 2026

Este hongo es el responsable de la verticilosis, una enfermedad ampliamente distribuida por la cuenca mediterránea. Esta investigación del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha identificado la proteína responsable de la virulencia de las cepas defoliantes, lo que abre la puerta a un mejor diagnóstico y al diseño de nuevas estrategias de intervención.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido