Científicos de la Universidad de Granada diseñan un índice para medir la seguridad de biofertilizantes más barato y fiable
Fuente: Universidad de Granada
La revista especializada «Frontiers in Microbiology» ha publicado recientemente las bases de este nuevo índice dedicado a medir la bioseguridad de los microorganismos que se utilizan como fertilizantes, un mercado en auge frente a los fertilizantes químicos que usa bacterias para favorecer el crecimiento de cultivos o mejorar su resistencia a las heladas, la sequía o la sal.
La escala surgió por la investigación del equipo de científicos «RNM-270 Recursos Naturales y del Medioambiente», del Instituto del Agua dependiente de la Universidad de Granada, que antes de probar en un terreno cercano a dos colegios los efectos de unos organismos quiso comprobar su seguridad para el ser humano.
Su coordinador, el profesor Maximino Manzanera, señala que en ese proceso comprobaron que la legislación no es clara y que algunos de los test tienen poco sentido o resultan inseguros. «Se trata de una industria en desarrollo con un gran auge en la Unión Europea, que prepara para el año que viene una legislación para regular su uso y conocer los efectos en las personas y el ambiente de cada biofertilizante», apunta Manzanera.
Bruselas debate en la actualidad sobre las pruebas necesarias sobre bioseguridad, un análisis en el que las grandes empresas del sector han propuesto una batería de pruebas de alto coste que impediría a firmas pequeñas promover ensayos y comercializar estos microorganismos beneficiosos para la agricultura.
El equipo ha diseñado un índice más barato y fiable que los propuestos hasta ahora y que evalúa del uno al cien el grado de bioseguridad del impacto de utilizar estos productos.
El ISAH (Índice de Seguridad Ambiental y Humana) permite de forma económica y sencilla establecer cómo de segura es una bacteria antes de liberarla al medio y ya se ha remitido a la Eurocámara para que se utilice como modelo de referencia.
«Al ser más barato, una prueba cuesta unos miles de euros, se impide que las grandes empresas monopolicen el sector y además evita las pruebas en animales vertebrados, un aspecto que también es prioritario para la Unión Europea», sentencia Manzanera.
La UE prevé aprobar una normativa comunitaria el próximo año que regule las pruebas de bioseguridad de estos fertilizantes, que ganan terreno a los químicos.
Contacto:
Maximino Manzanera Ph.D.
Prof. Tit. Univ.
Instituto del Agua
CL. Ramón y Cajal No. 4
Granada. 18071.
Últimas publicaciones
Los investigadores Álvaro López Moral, de la Universidad Pablo de Olavide, y M.ª Claudia Scurtu Tuna, de la Universidad de Sevilla, han conversado con estudiantes de secundaria del IES Juan de Mairena sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional y su relación con la actividad física. Un año más, Fundación Descubre y Sevilla TechPark organizan esta actividad de divulgación científica para conmemorar esta efeméride internacional.
Esta iniciativa centrada en la renaturalización de los espacios universitarios cuenta con el apoyo de la Oficina de ciencia ciudadana de Andalucía, impulsada por la Fundación Descubre y la propia Universidad Pablo de Olavide y financiada por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación (Junta de Andalucía) y la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades)
Sigue leyendoUn equipo de investigación de la Universidad de Granada y del Instituto de la Grasa (CSIC) ha validado un sistema basado en corriente eléctrica para aprovechar el principal residuo tras la producción del aceite de oliva. La tecnología, que separa y concentra las moléculas de interés presentes en este subproducto, recupera materias primas de alto valor para fabricar bioplásticos, cosméticos, artículos de higiene o productos de limpieza.
Sigue leyendo

