VOLVER

Share

El CSIC desarrolla un método sencillo y económico de medición de poblaciones de topillo campesino

Fuente: CSIC


12 de diciembre de 2013
Topillo campesino. /Daniel Jareño

Topillo campesino. /Daniel Jareño

Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha propuesto un nuevo método de medición de poblaciones de topillo campesino (Microtus arvalis) basado en el rastreo de signos de actividad de los roedores. Según los autores del estudio, publicado en Ecological Indicators, este sistema permitirá, de forma sencilla y económica, mejorar el seguimiento del topillo campesino a escalas regionales y ayudará a optimizar la gestión y control de las poblaciones durante las plagas.

Para hacer estimaciones del tamaño de su población se ha elaborado un índice con los signos de actividad del roedor, presencia o ausencia de restos de alimentación y de excrementos. Este índice indirecto sustituye los trampeos, mucho más costosos en tiempo, en material y en personal, que se reservan para recoger información más detallada de forma puntual.“El topillo campesino es un pequeño roedor herbívoro que causa grandes daños en la agricultura europea debido a su alta capacidad reproductiva. En la Península Ibérica esta especie estuvo restringida a los sistemas montañosos de la mitad norte hasta los años 70, a finales de esa década empezó un proceso de expansión que le ha llevado a colonizar las llanuras agrícolas de Castilla y León, donde ha causado importantes daños en la agricultura, así como problemas de salud en humanos”, explica el investigador Daniel Jareño, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, centro mixto del CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

“El uso generalizado de este índice ayudaría a mejorar la monitorización de las dinámicas poblacionales del topillo campesino. Esto permitiría mejorar el control de la especie, ya que sería más simple detectar la eficacia de distintos tratamientos así como conocer en qué fases del ciclo poblacional deberían ser aplicados” concluye Jareño.

En el estudio también han participado la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC y la Universidad de Valladolid.

Daniel Jareño, Javier Viñuela, Juan José Luque-Larena, Leticia Arroyo, Beatriz Arroyo, François Mougeot. A comparison of methods for estimating common vole (Microtus arvalis) abundance in agricultural habitatsEcological Indicators. DOI: 10.1016/j.ecolind.2013.07.019.


Share

Últimas publicaciones

Un estudio del CSIC identifica un grupo de pequeñas moléculas necesarias para la determinación del sexo en mamíferos
Sevilla | 14 de junio de 2024

Investigadores del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo y la Universidad de Granada demuestran por primera vez el papel determinante que juegan los microARNs en este proceso. El trabajo, publicado en ‘Nature Communications’, no solo revela un nuevo componente genético sino que puede aportar claves sobre alteraciones en el desarrollo sexual y la fertilidad.

Sigue leyendo
El proyecto ‘Ciencia sin Etiquetas’ acerca el conocimiento científico a más de 600 mayores y menores granadinos
Granada | 13 de junio de 2024

Un equipo de investigadores e investigadoras del Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra (IPBLN) lidera esta iniciativa que ha explicado conceptos científicos y el origen de las enfermedades a colectivos vulnerables de la ciudad. El proyecto ha contado con la colaboración de la Fundación Descubre y el Ayuntamiento de Granada y con la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, perteneciente al Ministerio de Ciencia e Innovación, y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Sigue leyendo
Las hortalizas de los huertos urbanos andaluces no son peligrosas para la salud
Sevilla | 13 de junio de 2024

A pesar de que algunos de los suelos de estos huertos mostraron contaminación por elementos potencialmente contaminantes, un reciente estudio realizado por la Universidad de Sevilla y el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS), ha concluido que el riesgo potencial para la salud humana es mínimo. Una de las zonas estudiadas que más preocupaba por su toxicidad era el entorno minero de Riotinto, en Huelva.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido