El extraño sistema de la estrella CVSO 30: dos planetas a distancias extremas
Fuente: Observatorio de Calar Alto
Una campaña de observación internacional ha permitido fotografiar un planeta en torno a la estrella CVSO 30, que forma parte de un curioso sistema: el recientemente hallado CVSO 30c gira alrededor de la estrella a una distancia extrema (más de veinte veces la distancia entre Neptuno y el Sol), y contrasta con su compañero CVSO 30b que, hallado en 2012, se encuentra a tan solo 1,2 millones de kilómetros de la misma (Mercurio, el planeta más cercano al Sol, dista de él 58 millones de kilómetros). Se trata del primer sistema hallado con estas características, y sus extrañas órbitas podrían deberse a que ambos planetas interaccionaron gravitatoriamente en el pasado y se produjo un proceso de dispersión.
Hasta la fecha, la mayoría de los más de dos mil planetas encontrados en torno a otras estrellas se ha detectado gracias a métodos indirectos, que estudian la influencia del planeta sobre su estrella. Apenas sesenta se han hallado con imagen directa, un método muy exigente a nivel instrumental pero que permite explorar las regiones alejadas de la estrella, en la que los métodos indirectos son menos eficaces.
La confirmación de que el pequeño punto de las imágenes es en efecto un planeta ha sido posible gracias al uso combinado de los telescopios Keck (Hawaii), VLT (Chile) y del observatorio de Calar Alto. «CVSO 30c ha constituido una sorpresa al hallarse a una distancia de 660 Unidades Astronómicas -una Unidad Astronómica, o UA, equivale a ciento cincuenta millones de kilómetros, la distancia de la Tierra al Sol-. Neptuno, el planeta más externo de nuestro Sistema Solar, se halla a 30 UAs», apunta Jesús Aceituno, vicedirector del Centro Astronómico Hispano Alemán de Calar Alto (CAHA, MPG/CSIC).
Un sistema único
Además, este planeta comparte sistema con otro hallado en 2012 a través de métodos indirectos. Aunque presentan una masa similar (entre una y cuatro veces la masa de Júpiter), ambos planetas presentan una distancia relativa nunca vista en los sistemas planetarios hallados hasta ahora: mientras de uno se halla tan cerca de su estrella que completa su órbita en apenas once horas, el otro tarda unos veintisiete mil años en recorrer la suya.
Los investigadores barajan varias posibilidades para explicar esta disparidad en distancias, pero la explicación más probable apunta a que ambos planetas se formaron en las regiones internas del sistema y una interacción gravitatoria acontecida en el pasado produjo la dispersión. Se trata de un mecanismo invocado para explicar lo que se conoce como «júpiteres calientes», gigantes gaseosos que giran muy próximos a su estrella y cuya detección supuso una sorpresa: a tan cortas distancias la temperatura impide la condensación de volátiles en hielo para formar planetas gaseosos, de modo que debían haber migrado a las regiones internas por resonancias orbitales con otros cuerpos.
Este sistema planetario constituye un objeto idóneo para estudiar estas teorías de dispersión planetaria, así como para indagar en las primeras fases del desarrollo de los planetas: la estrella CVSO 30 es una estrella muy joven, con solo 2,5 millones de años (el Sol tiene cinco mil millones de años) y los investigadores están estudiando cómo ha podido formar planetas tan rápido.
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