Ensayan la obtención sostenible de aceite de argán previo a su implantación como cultivo en Almería
Un grupo multidisciplinar de investigadores de la Universidad de Almería concluyen con éxito la extracción del aceite de semillas de este árbol a partir de árboles almerienses. Es nativo del sur de Marruecos, en concreto de la zona comprendida entre Tiznit y Esauira. Tradicionalmente, el aceite de las semillas es extraído por mujeres marroquíes, mayormente bereberes, con la ayuda de molinos de piedra.
Fuente: Universidad de Almería
Un grupo multidisciplinar de cinco investigadores de la Universidad de Almería concluyen con éxito la extracción del aceite de semillas de argán a partir de árboles almerienses, un trabajo publicado en Journal of Cleaner Production: “Se trata de un recurso potencial para la economía agrícola almeriense”.

El árbol de argán es nativo del sur de Marruecos, en concreto de la zona comprendida entre Tiznit y Esauira.
Este árbol es nativo del sur de Marruecos, en concreto de la zona comprendida entre Tiznit y Esauira. Tradicionalmente, el aceite de las semillas es extraído por mujeres marroquíes, mayormente bereberes, con la ayuda de molinos de piedra.
La implantación del cultivo de argán y de la industria de extracción de su aceite sería un nuevo recurso para la economía de Almería. Tras un minucioso trabajo acerca de la extracción ambientalmente sostenible del aceite de argán, estos cinco investigadores de la UAL declaran: “El árbol de argán ha demostrado aclimatarse sin problemas a muchas zonas de la provincia, por lo que en el futuro podría convertirse en un valioso recurso agrícola en terrenos que cuentan con escasas precipitaciones, y contribuiría además a aminorar procesos de desertificación”. Es lo que se desprende de su estudio, planteado “como un anticipo de lo que podría realizar la industria de extracción de aceite de argán en Almería”.
Equipo multidisciplinar, con tres departamentos y otros tantos grupos de investigación implicados, está formado por José Luis Guil y María José González, ambos del Dpto. de Agronomía y miembros del grupo ‘Química de biomoléculas y procesos alimentarios’; Francisco Manzano y Antonio Zapata, los dos pertenecientes al Dpto. de Ingeniería, e integrantes del grupo ‘Ingeniería rural’; y El Hassan Belarbi, del Dpto. de Ingeniería Química e investigador del grupo ‘Biotecnología de microalgas marinas’. Se han complementado, por tanto, para llevar a cabo este trabajo las áreas de conocimiento de Tecnología de alimentos y tres de Ingeniería: Expresión gráfica, Química e Hidráulica. El fruto de dicha colaboración ha quedado reflejado en un artículo del que son autores los cinco, titulado ‘Green argan oil extraction from roasted and unroasted seeds by using various polarity solvents allowed by the EU legislation’.
Para esta investigación se han usado exclusivamente semillas de argán producidas en Almería, y “se ha estudiado la influencia de diferentes solventes de grado alimentario permitidos por la legislación de la Unión Europea en la calidad del aceite resultante, con el objetivo de seleccionar los solventes más eficaces y limpios”. Se ha analizado la influencia de cada solvente en los perfiles de ácidos grasos, color y alteraciones oxidativas del aceite de argán obtenido, a lo que cabe sumar que los diferentes sistemas de extracción se han aplicado tanto a semillas tostadas como crudas. “Destacamos que el acetato de etilo, un solvente “verde”, ha producido un rendimiento de extracción y calidad similar a la realizada con hexano, al que podría sustituir ventajosamente”.
Esto supone un enorme avance, ya que: “Tradicionalmente, es el solvente que produce un mayor rendimiento de aceite, y suele ser muy rentable, pero sin embargo plantea problemas ambientales, de salud y de seguridad”. Entre los métodos de extracción modernos, “los solventes verdes como el agua, el etanol, el referido acetato de etilo, el dióxido de carbono, algunos terpenos y varios otros están ganando protagonismo”. Así, la aportación realizada por estos investigadores de la Universidad de Almería va más allá de haber confirmado que en esta provincia sería viable la producción de este aceite, elaborado a partir de las semillas de los árboles de argán (Argania spinosa (L.) Skeels).
El aceite de argán es ampliamente demandado por contener contiene compuestos beneficiosos para la salud, como escualeno y ácido oleico, además de muchos otros fitoquímicos, lo que le confiere propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. En el mercado se puede encontrar en forma de aceite envasado y como cápsulas para ser tomadas por vía oral, pero también se suele usar en productos cosméticos como champús, jabones y lociones. Sobre todo, se usa para mejorar la salud de la piel. Estos investigadores afirman: “la extracción tradicional se realiza con frecuencia en condiciones higiénicas deficitarias, aunque se intenta resolver mediante el prensado mecánico en frío”.
Los conocimientos, técnicas y prácticas vinculadas al argán fueron catalogadas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco el 27 de noviembre de 2014, y ahora ha sido la ciencia desarrollada en el seno de la Universidad de Almería la que le abre opciones de futuro, y la que lo eleva a “recurso potencial para la economía agrícola almeriense”.
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