VOLVER

Share

ESTUDIAN LA PRODUCCIÓN DE TINTA PÚRPURA EN LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA EN EL ESTRECHO DE GIBRALTAR


16 de enero de 2012

Fuente: Universidad de Cádiz

 

Investigadores del grupo HUM-440: El círculo del Estrecho. Estudio arqueológico y arqueométrico de las sociedades desde la Prehistoria a la Antigüedad Tardía de la Universidad de Cádiz, que trabajan en un proyecto sobre la producción de púrpura en el Fretum Gaditanum en la Antigüedad Clásica, han descubierto que la materia prima para obtener esta tinta eran las cañaillas.

Este grupo de investigadores forman parte de un equipo interdisciplinar, junto a la Universidad Autonóma de Madrid y la Universidad de Sevilla, en este proyecto integrado en el Plan Nacional de I+D+i.
Equipo de investigación trabajando en el laboratorio / Universidad de Cádiz
Esta iniciativa tiene como objetivo estudiar todo el proceso de producción de la púrpura que se llevó a cabo en varios yacimientos hispanorromanos del área del Estrecho de Gibraltar-Carteia (ubicada actualmente en el término municipal de San Roque), Gades (actual Cádiz y su Bahía) y Metrouna en el Norte de Marruecos (desembocadura del río Martil, cerca de Tetuán)-, y está dirigido por el profesor de la institución universitaria gaditana Dario Bernal Casasola.

Este descubrimiento amplía de manera notable la información de la que se dispone en relación a las actividades económicas y las estructuras productivas de estas ciudades y yacimientos. Y es que, hasta la fecha, los datos se limitaban a la documentación puntual de escasos restos gasterópodos marinos en varias factorías de salazones, sin que hubiesen sido localizadas evidencias de los talleres en los cuales se fabricada el preciado colorante.

Uno de los casos más significativos es el del suburbio de la ciudad de Carteia, en la Bahía de Algeciras. Es importante recordar que en esta zona se han llevado a cabo nueve campañas de excavaciones arqueológicas preventivas, un trabajo que ha obtenido como resultado la documentación de evidencias de una figlina altoimperial (con un horno, un horreum y varios testares), destinada eminentemente a la producción de ánforas salsero-salazoneras; el hallazgo de un embarcadero romano con áreas de uso industrial; una necrópolis activa entre el s. I y los ss. VI/VII d.c.; y una pequeña cetaria con una decena de piletas de salazón, que ha sido excavada con posterioridad.

 

Además de ello, en una de las zonas adyacente al embarcadero de época altoimperial se han documentado restos de un taller destinado a la producción de púrpura, fechado durante el Bajo Imperio, un hallazgo de gran interés debido a «la total ausencia de evidencias de esta naturaleza tanto en la Bahía de Algeciras como en otros ámbitos cercanos del Círculo del Estrecho», como explica el profesor Bernal Casasola.

Por ello, «estamos trabajando de forma intensa en el estudio de todo el proceso de producción de la púrpura que se realizaba en aquella época», una labor que se llevaba a cabo tomando como materia prima «las cañaillas». Para entender mejor este hecho se debe tener en cuenta que «cuando comemos una cañailla, podemos apreciar que
ésta tiene una pequeña bolsita violeta que si se la extraemos y la procesamos adecuadamente -con sal y termoalterándola- conforme nos indican autores clásicos como Plinio, origina tinta púrpura, un producto que durante la Antigüedad Clásica estaba vinculado a las clases más altas de la sociedad», en palabras del investigador de la UCA.

Para llevar a cabo este proyecto, los miembros del equipo encargados de su desarrollo se han centrado en una serie de datos objetivos que los han conducido a plantear que se encuentran ante varios talleres de producción de púrpura. Estos datos son el predominio de múrices (cañaillas) entre la totalidad de especies identificadas en los concheros excavados; el hecho de que prácticamente todos ellos presentaban un patrón de fracturación claro, destinado a la extracción de los glandes purpurígenos; y, por último, las evidencias de termoalteración (niveles con cenizas y carbones), elementos todos ellos claramente relacionados con el procesado de los glandes para la obtención de púrpura.

«Aunque en un primer momento este proyecto parece que no tiene ningún tipo de relación con el mar, una vez que se analizan los detalles se puede ver cómo el mismo es directamente resultado de la explotación de recursos marinos». De hecho el grupo de investigación HUM – 440 de la UCA, dirigido por el catedrático José Francisco
Ramos Muñoz, participa en diversas iniciativas relacionadas con los recursos marinos, algo que ha hecho que éste sea uno de los grupos de investigación recogidos en este Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI.Mar).


Share

Últimas publicaciones

Fundación Descubre organiza dos ‘Cafés con Ciencia’ para promover la salud mental entre los adolescentes
Sevilla | 15 de octubre de 2026

Los investigadores Álvaro López Moral, de la Universidad Pablo de Olavide, y M.ª Claudia Scurtu Tuna, de la Universidad de Sevilla, han conversado con estudiantes de secundaria del IES Juan de Mairena sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional y su relación con la actividad física. Un año más, Fundación Descubre y Sevilla TechPark organizan esta actividad de divulgación científica para conmemorar esta efeméride internacional.

Sigue leyendo
El meloncillo, la única mangosta de Europa, se suma al inventario de biodiversidad del campus de la UPO
Sevilla | 14 de octubre de 2026

Esta iniciativa centrada en la renaturalización de los espacios universitarios cuenta con el apoyo de la Oficina de ciencia ciudadana de Andalucía, impulsada por la Fundación Descubre y la propia Universidad Pablo de Olavide y financiada por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación (Junta de Andalucía) y la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades)

Sigue leyendo
Aplican electricidad para obtener ácidos grasos del alperujo útiles para la industria
Granada, Sevilla | 10 de octubre de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Granada y del Instituto de la Grasa (CSIC) ha validado un sistema basado en corriente eléctrica para aprovechar el principal residuo tras la producción del aceite de oliva. La tecnología, que separa y concentra las moléculas de interés presentes en este subproducto, recupera materias primas de alto valor para fabricar bioplásticos, cosméticos, artículos de higiene o productos de limpieza.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido