INVESTIGADORES DE LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA PATENTAN UN MÉTODO BACTERIANO PARA LA DEGRADACIÓN DEL CIANURO EN LA INDUSTRIA JOYERA
Fuente: AndaluciaInvestiga.com – Rafael Muñoz Fernández
El grupo de Metabolismo Microbiano del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Córdoba (UCO), dirigido por el profesor Francisco Castillo, ha diseñado y patentado un reactor biológico para eliminar el cianuro a partir de la bacteria Pseudomonas pseudoalcaligenes, depositada en la Colección Española de Cultivos Tipo con la clave CECT5344.
La industria joyera produce unas 20 toneladas anuales de cianuro, que se utiliza en la recuperación de metales preciosos. Se trata de un residuo tóxico y difícil de eliminar. Por este motivo el grupo de Metabolismo Microbiano del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Córdoba (UCO), dirigido por el profesor Francisco Castillo, ha diseñado y patentado un reactor biológico para eliminar el cianuro a partir de la bacteria Pseudomonas pseudoalcaligenes, depositada en la Colección Española de Cultivos Tipo con la clave CECT5344.
Su trabajo ha sido calificado como Proyecto de Excelencia por la Consejería de Innovación, y además recibe el apoyo de la empresa cordobesa Gemasur, que trata los residuos de joyería y se ha encargado de suministrarlos a los científicos.
El cianuro se puede presentar en dos formas dependiendo del pH del medio en el que se encuentre. Con pH alcalino predomina la forma soluble del cianuro, mientras que con un pH neutro y ácido en el medio, predomina la forma gaseosa, el ácido cianhídrico (HCN). Por lo tanto, para mantener el cianuro en disolución y no eliminarlo a la atmósfera como un gas tóxico es necesario mantener el medio acuoso a pH alcalino (superior a pH 9).
Dado que la bacteria Pseudomonas pseudoalcaligenes crece en medios con un pH superior a 9, se evita que el cianuro se escape como gas cianhídrico, tan letal como el cianuro en solución, pero más peligroso por su capacidad de difusión (de hecho, este ácido es el gas letal de los campos de exterminio nazi), indica el profesor Castillo.
Ahora, el grupo de investigación cordobés, en colaboración con la Universidad de Extremadura, trabaja en perfeccionar este biorreactor para lograr «la sistematización del proceso de degradación del cianuro y para facilitar su posterior uso industrial», sostiene Castillo. El reactor opera ahora en condiciones discontinuas, pero se espera en un futuro próximo que lo haga de forma continua. Es decir, con un flujo constante de medio contaminado y bajo unas condiciones fijas de suministro de nutrientes, pH, temperatura, aireación y biomasa bacteriana.
En esta línea, la profesora Roldán ha aislado una estirpe mutante de la bacteria mencionada que soporta concentraciones de cianuro cinco veces superiores a las que resiste la estirpe silvestre, que puede combatir unos 0,2 gramos de cianuro por cada litro de desecho.
Descargue las imágenes de este reportaje:
El grupo del profesor Castillo trabaja en la eliminación de cianuro de la joyería
Biorreactor diseñado para la descomposición de cianuro
Más información:
Francisco Castillo Rodríguez
Departamento de Bioquímica y Biología Molecular
Universidad de Córdoba
Tel.: 957 21 85 93
E-mail: bb1carof@uco.es
Últimas publicaciones
El grupo ATLAS de la Universidad de Sevilla participa en un estudio internacional que arroja nueva luz sobre la diversidad genética de la sociedad andalusí entre los siglos VIII y XI d. C y refuerza la relevancia histórica del dolmen como espacio sacro usado a lo largo del tiempo.
Un equipo de investigación de la Universidad de Almería y la Universidad Nacional de Mar del Plata en Argentina ha encapsulado proteínas activas extraídas de los residuos de la industria pesquera. Con esta forma esférica, mantienen su actividad y estabilidad durante más de dos meses para emplearse como base en quitamanchas o nutrición animal.
Sigue leyendoSe trata de un sistema innovador de indicación visual del tiempo de exposición en mascarillas de protección facial. Una invención que ha sido desarrollada el grupo de investigación OMEGAs, liderado por el profesor del Centro de Nanociencia Tecnologías Sostenibles (CNATS) de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla José María Pedrosa. También han participado los investigadores Javier Roales y David Rodríguez, en colaboración con el empresario sevillano José Antonio Rodríguez, quien ya ha iniciado los primeros pasos para su comercialización.
Sigue leyendo
