Los humanos tenían capacidad para innovar hace 300.000 años
Fuente: SINC

Evolución tecnológica y variabilidad del yacimiento de Nor Geghi 1 (NG1). A) bifaces B) Levallois. / Daniel Adler
El análisis de los artefactos de piedra de un yacimiento de hace 325.000 años en Armenia indica que la innovación tecnológica humana se produjo de forma intermitente en distintas partes del Viejo Mundo, en lugar de dispersarse desde un único punto de origen, como se pensaba anteriormente. El estudio se publica hoy en la revista Science.
Investigadores de la Universidad de Connecticut (EE UU) examinaron miles de artefactos de piedra recuperados en Nor Geghi 1, un yacimento armenio único al estar conservado entre dos flujos de lava, y datado hace entre 200.000 y 400.000 años.
El estudio detallado de los sedimentos permitió a los investigadores correlacionar las herramientas de piedra con un período de tiempo de entre 325.000 y 335.000 años, momento en el cual el clima de la Tierra era similar al de hoy.
Estos utensilios proporcionan la primera evidencia clara de que hubo un uso simultáneo de dos tecnologías distintas: la bifacial, comúnmente asociada con la producción de hacha de mano durante el Paleolítico Inferior; y la tecnología Levallois, que se relacionaba hasta ahora con la desaparición de esta primera hace unos 300.000 años.
Los arqueólogos argumentaban que Levallois se extendió por Eurasia con la expansión de las poblaciones humanas, en sustitución de las tecnologías bifaciales locales. Esta teoría establece un vínculo entre las poblaciones y las tecnologías y, por tanto, equipara el cambio tecnológico con el cambio demográfico.
La coexistencia de las dos técnicas en Nor Geghi 1 demuestra que esto no sucedió así, sino que las poblaciones locales desarrollaron tanto la tecnología Levallois como la bifacial.
«La combinación de diferentes tecnologías en un solo lugar nos sugiere que, hace alrededor de 325.000 años, la gente era innovadora», dice Daniel Adler, profesor asociado de antropología en la Universidad de Connecticut, y autor principal del estudio.
Por otra parte, el análisis químico de varios cientos de artefactos de roca volcánica muestra que estos seres humanos utilizaron piedras de lugares que estaban a 120 kilómetros, lo que hace pensar a los científicos que también debieron ser capaces de explotar territorios grandes y diversos.
En conjunto, los artefactos encontrados en Nor Geghi 1 reflejan la flexibilidad tecnológica y la versatilidad de una sola población durante un período de profundos cambios biológicos y de comportamiento humano.
Referencia bibliográfica:
D. S. Adler et al. «Early Levallois Technology and theLower to Middle PaleolithicTransition in the Southern Caucasus», Science 345 (6204): 1609 – 1613, 25 de septiembre de 2014.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha identificado un sistema rápido, no destructivo y que puede emplearse 'in situ' en las bodegas para seleccionar orujo de la uva blanca y reutilizarlos para disminuir hasta un 50% la aspereza de este producto vitivinícola.
Sigue leyendoLa Sociedad Andaluza para la Divulgación de la Ciencia y la Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, organizan este foro de ideas en el que un grupo de estudiantes aborda temas científicos relacionados con el calentamiento global y la crisis ambiental.
La clausura de esta iniciativa, en la que se celebra la asamblea final, ha estado presidida por el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, y la vicepresidenta del Parlamento de Andalucía Ana Mestre.
Se trata de una lámina delgada que recubre nanogeneradores que producen electricidad mediante el impacto de las gotas de lluvia. Además, al mismo tiempo, mejora la durabilidad de las celdas fotovoltaicas. El trabajo, desarrollado por el Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS) abre nuevas vías para desarrollar sistemas electrónicos autónomos destinados a ser utilizados en exteriores.
Sigue leyendo

