VOLVER

Share

Los osos también utilizan señales visuales para comunicarse entre sí

Por primera vez, un estudio en la que participa la Estación Biológica de Doñana (EBD) aporta evidencias de que, además de la comunicación mediante señales químicas, los osos pardos, Ursus arctos, realizan señales visuales arrancando y mordiendo la corteza de ciertos árboles para comunicarse durante la época de reproducción. De esta forma, las marcas ayudan a localizar las áreas reproductivas de la especie, un dato crucial para el éxito de los planes de conservación.

Fuente: CSIC Andalucía


Sevilla |
15 de febrero de 2023

Por primera vez, un estudio aporta evidencias de que, además de la comunicación mediante señales químicas, los osos pardos, Ursus arctos, realizan señales visuales arrancando la corteza de ciertos árboles para comunicarse. Esta investigación, liderada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y en la que participan Estación Biológica de Doñana (EBD) y el Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (IMIB), todos del CSIC, pone de manifiesto que las señales visuales las realizan exclusivamente lo machos adultos y únicamente están vinculadas con las necesidades reproductivas de la especie.

Para este artículo, que se publica en Journal of Mammalogy, el equipo ha trabajado con la población de oso pardo de la cordillera cantábrica utilizando foto y video trampeo. Las imágenes obtenidas les han permitido analizar el comportamiento de varias decenas de individuos, entre ellos de los 13 machos adultos responsables de dejar marcas en los árboles. “Durante mucho tiempo se ha considerado que la comunicación entre los mamíferos se limitaba esencialmente a señalización química y acústica”, contextualiza el investigador del MNCN Vincenzo Penteriani.  “Este trabajo experimental ofrece, por primera vez, pruebas de la existencia de un nuevo canal de comunicación para esta especie: la señalización visual mediante la eliminación de parte de la corteza del tronco de árboles especialmente visibles”, continúa.

Estas marcas visuales, que realizan arañando y mordiendo la corteza, parecen tener un significado muy específico ya que solo las realizan los machos adultos durante la época de celo. El equipo apunta a que podrían proporcionar información como el tamaño del individuo, que al final es una forma de explicitar el estatus de dominancia de cada macho en busca de oportunidades de apareamiento. Se trata de una información que complementa la que aportan las señales químicas que ya se conocían.

oso pardo

Uno de los ejemplares de oso pardo, Ursus arctos, estudiados y una de las marcas que dejan en los árboles. / Vincenzo Penteriani.

“Conocer el significado de esta forma de comunicación no solo representa un avance en nuestra comprensión de la comunicación animal, sino que también puede servir para localizar fácilmente las zonas frecuentadas por los osos durante la época de celo. Una información crucial para los planes de conservación y gestión de la especie”, zanja Penteriani.


Share

Últimas publicaciones

La habilidad del compañero influye en el rendimiento universitario, pero no siempre de manera positiva
Sevilla | 26 de febrero de 2026

Un estudio de la Universidad Pablo de Olavide revela que la habilidad del compañero puede tener efectos inesperados: cuando la diferencia de nivel es alta, colaborar con alguien de mayor capacidad y conocimientos no garantiza un mejor rendimiento y puede incluso reducir la nota individual.

Sigue leyendo
Diseñan un índice para medir cómo el cambio climático agrava la desigualdad de género en España
Sevilla | 24 de febrero de 2026

Este proyecto de la Universidad Pablo de Olavide, en colaboración con las universidades de Barcelona y Vigo, combina revisión científica, datos públicos desagregados y la voz de expertas y colectivos para orientar políticas climáticas con enfoque feminista y justicia social.

Sigue leyendo
Un nuevo modelo predice mejor la aparición de cárcavas en los olivares andaluces
Córdoba | 24 de febrero de 2026

El modelo, diseñado por investigadores de la universidad de Córdoba y aplicado en olivares de la cuenca del Guadalquivir, arroja una radiografía del estado actual de la erosión por cárcavas en la región y las clasifica según su actividad: estable, de reciente formación y activa.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido