Investigan cómo alargar la vida útil de los alimentos con antioxidantes de origen natural
Fuente: Red de Espacios Tecnológicos de Andalucía
El Centro Tecnológico del Plástico andaluz (Andaltec) ha puesto en marcha un proyecto de I+D que pretende alargar la vida útil de los alimentos mediante el uso de antioxidantes y antimicrobianos de origen natural, denominado Envactiplas. Esta iniciativa, financiada por la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, cuenta con la participación de la Universidad de Jaén, la Fundación Ctaqua y varias pymes andaluzas. La finalidad de este proyecto es mejorar las propiedades de los productos frescos envasados, principalmente pescados, para conseguir que se mantengan frescos durante más tiempo. Para conseguir este objetivo, los técnicos del centro están utilizando antimicrobianos y antibacterianos de origen natural en los envases fabricados con material plástico.
“Estos compuestos los utilizaremos de aditivos a distintos plásticos, como polietileno, polipropileno, policloruro de vinilo, poliestireno o biploplásticos de origen natural, ya que estos son los plásticos normalmente usados en la fabricación de envases. La última parte del proyecto consiste en la realización de ensayos industriales para ver el efecto de los nuevos envases en producto envasado real”, explica la responsable del proyecto María de los Ángeles Pancorbo.
Además, la investigadora recuerda que la industria agroalimentaria cuenta con un gran peso en la economía andaluza, por lo que la obtención de envases innovadores y con propiedades mejoradas es de gran interés para las empresas de este ámbito. A ello hay que sumar que la investigación aplicada en el área de envases es una línea estratégica de investigación para Andaltec, que busca el desarrollo de nuevos productos y proyectos que puedan ser puestos a disposición tanto del sector del plástico como del sector agroalimentario.
En la actualidad, el Centro Tecnológico del Plástico andaluz desarrolla una intensa labor de I+D en el campo de los envases para alimentos, centrada principalmente en tres líneas de trabajo. La primera es investigar el aumento de la vida de los alimentos sin emplear aditivos en estos, sino en el embalaje, mientras que la segunda busca desarrollar envases más sostenibles mediante el uso de bioplásticos. Finalmente, Andaltec trabaja con dispositivos inteligentes que ayudan a determinar el estado de un alimento sin necesidad de abrir el envase.
Andaltec es un centro tecnológico creado en el año 2005, impulsado por una treintena de patronos entre los que se encuentran importantes empresas del sector del plástico e instituciones públicas y financieras. El objetivo del Centro Tecnológico del Plástico, que posee una plantilla de un centenar de profesionales, es ayudar a las empresas del sector a mejorar su competitividad y productividad de forma sostenible, dando un valor añadido al producto a través de la innovación. El centro cuenta con una amplia y moderna sede en Martos (Jaén), donde dispone de la última tecnología en software y laboratorios para desarrollar proyectos de I+D+i.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz ha desarrollado un dispositivo electroquímico que identifica la presencia o ausencia de dopamina y serotonina, dos sustancias químicas clave en el diagnóstico de enfermedades como Alzhéimer, Parkinson y determinados tipos de cáncer. Su fabricación consume menos energía que una bombilla led y su funcionamiento es similar al de un glucómetro, registrando los niveles a modo informativo que, posteriormente, tiene que supervisar un profesional.
Sigue leyendoUn procedimiento ideado por investigadores de la Universidad de Sevilla (US) y la Politécnica de Madrid (UPM) propone la plantación de tomates bajo paneles solares, aprovechando los beneficios para la planta que produce la sombra de la instalación fotovoltaica. Se trata de una innovadora combinación que busca reducir la demanda evaporativa, permitiendo un uso más eficiente del suelo y el agua.
Sigue leyendoInvestigadoras de la Universidad de Sevilla han analizado el efecto de esta sustancia sobre células articulares sometidas a un estímulo inflamatorio en un ensayo in vitro. Además de disminuir esa reacción, comprueban que puede influir en los mecanismos que regulan la actividad de ciertos genes. La propuesta podría emplearse como estrategia nutricional de apoyo para mejorar la calidad de vida en patologías inflamatorias crónicas.
Sigue leyendo

