SANIDAD PRESENTA UNA BASE DE DATOS DE LOS ALIMENTOS MÁS CONSUMIDOS
Fuente: SINC
Las tablas de composición de alimentos son una herramienta de gran utilidad para realizar la evaluación del estado nutricional de una población a lo largo de la vida, tanto en situaciones de salud como de enfermedad. La nueva base de datos, presentada hoy por Trinidad Jiménez, pretende mejorar la formación de la ciudadanía al respecto y tiene como objetivo llegar hasta el millar de alimentos distintos durante el próximo año.
Construida con los estándares europeos, la base de datos se incorporará a otras bases de Europa. A partir de este momento, cualquier persona podrá conocer, por ejemplo, qué nutrientes o aporte calórico contiene un alimento concreto a través de la página web de la AESAN o directamente a través de la dirección www.bedca.net.
Los usuarios podrán, entre otras utilidades, identificar fuentes de nutrientes específicos, analizar dietas individuales, diseñar dietas especiales para pacientes, realizar análisis de datos de encuestas dietéticas, evaluar el impacto de la dieta en la salud y la enfermedad, diseñar dietas especiales para investigaciones epidemiológicas, desarrollar guías alimentarias, y ofrecer formación y educación del consumidor.
Los grupos de alimentos incluidos en la base de datos son: lácteos y derivados; huevos y derivados; cárnicos y derivados; pescados, moluscos, reptiles, crustáceos y derivados; grasas y aceites; cereales y derivados; legumbres, semillas, frutos secos y derivados; verduras, hortalizas y derivados; frutas y derivados; azúcar, chocolate y derivados; bebidas (no lácteas); y productos de uso nutricional específico.
La red BEDCA está formada por investigadores de distintos organismos públicos de investigación (universidades y centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas), así como representantes de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) y la Fundación Triptólemos.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC en Córdoba ha demostrado que este cultivo tradicional, hoy minoritario y sin variedades comerciales registradas, puede convertirse en una alternativa rentable para agricultores y reducir la dependencia de importaciones en sectores como agroalimentación, cosmética y farmacia.
Investigadores de la Universidad de Cádiz han desarrollado un proceso biotecnológico que utiliza microorganismos para convertir desechos procedentes de los biocarburantes en materia prima para producir este biogás. Probado a escala de laboratorio, este bioproceso abre nuevas posibilidades para transformar subproductos industriales en fuentes de energía limpia.
La V Feria de la Innovación y la Ciencia, organizada conjuntamente por la Universidad de Almería, la Fundación Descubre y la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, convierte el campus en una fiesta cargada de actividades atractivas para despertar vocaciones científicas entre el estudiantado de 32 centros de toda la provincia.
Sigue leyendo

