VOLVER

Share

Se reescriben leyes que determinan cómo el polvo modifica la luz que llega de las estrellas

Fuente: Instituto de Astrofísica de Andalucía


16 de abril de 2014
La nebulosa 30 Doradus. Fuente: NASA, N. Walborn, J. Maíz-Apellániz y R. Barbá.

La nebulosa 30 Doradus. Fuente: NASA, N. Walborn, J. Maíz-Apellániz y R. Barbá.

Las limitaciones de las leyes empleadas desde 1989 para corregir este efecto, que inducen a errores en la caracterización de las estrellas, hacían necesario un relevo.

Conocer las propiedades de una estrella podría ser tan sencillo como tomar una imagen y medir su brillo (lo que se conoce como fotometría) si el medio que atraviesa nuestra línea de visión fuera transparente. Pero el medio interestelar se halla salpicado de polvo, que absorbe y dispersa la luz y provoca que los objetos parezcan menos luminosos y más rojos -o fríos- de lo que en realidad son. Un efecto que, con un trabajo que acaba de publicarse, por fin puede corregirse de forma eficaz.

«En la longitud de onda de la luz que ven nuestros ojos, el visible, de cada billón de fotones emitidos por una estrella en el centro de la Vía Láctea solo uno consigue alcanzarnos -señala Jesús Maíz Apellániz, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que encabeza la publicación-. Este es un ejemplo extremo de cómo el polvo afecta a la luz de las estrellas, un fenómeno que se produce con menos intensidad pero sin excepción en todos los entornos».

Así, en todas las observaciones astronómicas deben corregirse los efectos del polvo antes de intentar extraer las características de un objeto. Y el investigador del IAA, junto con un grupo internacional de colaboradores, comprobó que las leyes empleadas hasta ahora para calcular la extinción de la luz producida por el polvo, que datan de 1989, presentaban importantes limitaciones y, entre otras cosas, aportaban estimaciones de temperatura erróneas para las estrellas. De modo que asumieron la tarea de cambiar esas leyes.

Unas leyes nuevas para un problema antiguo

El método ideal para ello residía en disponer de un grupo de objetos cuyas características (brillo, temperatura…) se conocieran de antemano de manera fidedigna mediante espectroscopía y compararlas con las que aporta la fotometría sometida a la corrección con las leyes de extinción tradicionales. Así, cualquier desviación permitiría detectar los errores y corregir las leyes.

«Necesitábamos datos perfectos para una muestra de objetos idóneos, y la hallamos gracias al sondeo VLT-FLAMES, un proyecto del Observatorio Europeo Austral (ESO) centrado en la nebulosa 30 Doradus, o nebulosa de la Tarántula, situada en la Gran Nube de Magallanes», apunta Jesús Maíz Apellániz (IAA-CSIC). Los investigadores, que comenzaron este trabajo hace seis años, partieron de una primera muestra de mil estrellas y la redujeron hasta ochenta y tres objetos «idóneos».

Tras someter esta muestra a distintos experimentos, que confirmaron las grandes desviaciones que producen las leyes de extinción de 1989, desarrollaron una versión actualizada que, por ejemplo, reduce a un tercio los errores en la determinación de temperaturas.

De hecho, los resultados de las nuevas leyes se acercan a la precisión de los que se obtienen gracias a la espectroscopía, que se mantiene como el mejor método para estudios detallados. «Sin embargo, gracias a este trabajo podemos obtener estimaciones de temperatura aceptables mediante fotometría, con la ventaja de que esta técnica permite estudiar más objetos por unidad de tiempo», destaca Maíz Apellániz (IAA-CSIC).

La investigación llega en el momento oportuno, ya que unas leyes de extinción limitadas impiden explotar la gran calidad de los datos que obtienen los instrumentos actuales, como el telescopio espacial Hubble. Además, nos hallamos en una época en auge para los sondeos fotométricos masivos, como la misión GAIA, que observará mil millones de estrellas de la Vía Láctea, para los que este trabajo será clave.

Referencia: 

J. Maíz et al. «The VLT-FLAMES Tarantula Survey. XVI. The optical+NIR extinction laws in 30 Doradus and the photometric determinations of the effective temperatures of OB stars». Astronomy & Astrophysics. DOI:http://dx.doi.org/10.1051/0004-6361/201423439

Contacto:

Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)
Unidad de Divulgación y Comunicación
Silbia López de Lacalle – sll[arroba]iaa.es – 958230532
http://www.iaa.es
http://www-divulgacion.iaa.es


Share

Últimas publicaciones

Crean una crema alimenticia con aceite de chía que mejora la salud cardiovascular y la microbiota intestinal
Sevilla | 18 de mayo de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha combinado este ingrediente con un cereal sin gluten, extractos de algas y una fibra vegetal para obtener una textura cremosa sin aditivos sintéticos. La mezcla, en fase de laboratorio, permite incorporar otros compuestos beneficiosos sin que se degraden ni pierdan sus propiedades.

Sigue leyendo
Producen abono a partir de bacterias de suelos áridos para aumentar la producción agrícola en sequía
Almería | 16 de mayo de 2026

Un equipo de investigación liderado por la Universidad de Almería ha aprovechado las estrategias de supervivencia de un microorganismo que vive en terrenos áridos para desarrollar un extracto que aumenta hasta un 60 % la producción de cultivos como tomate y lechuga en condiciones de sequía o salinidad. La propuesta se presenta como una alternativa o complemento a los fertilizantes tradicionales.

Sigue leyendo
Diseñan biolubricantes ‘a medida’ para maquinaria industrial a partir de un residuo de la industria papelera
Huelva | 15 de mayo de 2026

Un equipo de la Universidad de Huelva ha empleado un método químico para desarrollar un aditivo que sirve para ajustar la viscosidad de espesantes con aplicaciones en maquinaria industrial. Los ensayos muestran que se pueden obtener desde productos líquidos hasta grasas semisólidas que igualan o superan el rendimiento de los convencionales y reducen el desgaste de las piezas.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido