VOLVER

Share

Desarrollan una nueva técnica que facilita y abarata los análisis de muestras de ríos

El hallazgo permitirá ampliar el estudio microbiano de los ecosistemas fluviales a gran escala, incluso en zonas remotas. Evalúan la conservación por secado al aire y congelación que mantienen la información ecológica de los ciclos de nutrientes.

Fuente: Comunicación CSIC Andalucía y Extremadura


Sevilla |
13 de noviembre de 2025

Las ciencias ambientales se basan en la toma de datos, pero conseguirlos no siempre es sencillo. En muchos ecosistemas, las condiciones del entorno o la distancia a los lugares de muestreo hacen que analizar las muestras en el momento de la recolección sea casi imposible. Ahora, un equipo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), con la colaboración del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC) y la Universidad Rey Juan Carlos, ha demostrado que las muestras de sedimentos de río pueden conservarse por secado al aire o congelación sin perder información clave sobre la actividad microbiana.

El estudio, publicado en la revista Freshwater Biology, muestra que ambos métodos permiten estimar con fiabilidad la actividad enzimática incluso semanas después de la toma de muestras. Este hallazgo facilita el estudio de ríos y arroyos a gran escala, incluidos aquellos que alternan fases acuáticas y terrestres, como las ramblas mediterráneas.

El equipo analizó la actividad de cuatro enzimas relacionadas con los ciclos del carbono, nitrógeno y fósforo en sedimentos de diez arroyos.

Las enzimas son indicadores de la actividad microbiana en los ecosistemas, ya que impulsan las reacciones bioquímicas que transforman la materia orgánica y liberan nutrientes esenciales. Medir su actividad ofrece información clave sobre cómo funcionan los ecosistemas y cómo responden a los cambios ambientales. “Dado que estamos en un escenario donde esos cambios se suceden cada vez con más virulencia y rapidez, aumentar nuestra capacidad de análisis es vital”, explica la investigadora del MNCN Rebeca Arias-Real, autora principal del trabajo.

Hasta ahora, las mediciones enzimáticas en los sistemas fluviales debían realizarse con muestras frescas, generalmente en las 24 horas siguientes a su recolección, una limitación que hacía muy difícil estudiar ríos situados en zonas remotas o poco accesibles. “Queríamos comprobar si era posible conservar las muestras sin perder información crítica sobre el funcionamiento del ecosistema”, añade Arias-Real. “En ecosistemas terrestres esto ya se hace habitualmente, lo que ha permitido avanzar en estudios globales del suelo. En los ríos, en cambio, apenas se había evaluado”.

El equipo analizó la actividad de cuatro enzimas relacionadas con los ciclos del carbono, nitrógeno y fósforo en sedimentos de diez arroyos del sur de España, tanto en su fase acuática como seca. Cada muestra se sometió a tres tratamientos: análisis inmediato, congelación a −20 °C y secado al aire a temperatura ambiente.

Los resultados muestran que el secado al aire introduce menos desviación que la congelación en la estimación de la actividad enzimática, especialmente en condiciones húmedas, y que ambos métodos permiten detectar correctamente los patrones ecológicos asociados a los cambios hidrológicos. “Estos resultados demuestran que las muestras pueden conservarse de forma sencilla sin comprometer la información ecológica que aportan”, señala Cayetano Gutiérrez-Cánovas, coautor del estudio e investigador de la Universidad Rey Juan Carlos. “Esto nos permitirá ampliar el alcance espacial y temporal de las investigaciones sobre la respuesta de los ecosistemas fluviales al cambio climático y otros impactos”.

“Entender la distribución regional y global de procesos microbianos tan importante como el reciclaje de la materia orgánica es fundamental para poder conservar nuestros ecosistemas” comenta Manuel Delgado Baquerizo, investigador del IRNAS-CSIC. “Nuestra investigación abre la puerta a poder entender este tipo de procesos microbianos en sedimentos de ríos a gran escala, permitiendo nuevos descubrimientos que nos ayuden a entender el funcionamiento de nuestros ecosistemas bajo cambio global”

El trabajo pone de relieve que probar distintos métodos de conservación puede superar las limitaciones logísticas del trabajo de campo y abrir la puerta a estudios funcionales y microbianos más amplios, capaces de mejorar nuestra comprensión del papel que desempeñan los ríos y arroyos en el equilibrio de los ecosistemas del planeta.

Referencia: 

Arias-Real, M. Delgado Baquerizo, S. Guareschi, C. Gutiérrez-Cánovas. (2025) ‘Assessing the Effects of Fresh, Air‐Drying and Freezing Preservation Methods on Enzymatic Activities From Fluvial Ecosystems’. Feshwater Biology. 


Share

Últimas publicaciones

Fundación Descubre organiza dos ‘Cafés con Ciencia’ para promover la salud mental entre los adolescentes
Sevilla | 15 de octubre de 2026

Los investigadores Álvaro López Moral, de la Universidad Pablo de Olavide, y M.ª Claudia Scurtu Tuna, de la Universidad de Sevilla, han conversado con estudiantes de secundaria del IES Juan de Mairena sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional y su relación con la actividad física. Un año más, Fundación Descubre y Sevilla TechPark organizan esta actividad de divulgación científica para conmemorar esta efeméride internacional.

Sigue leyendo
El meloncillo, la única mangosta de Europa, se suma al inventario de biodiversidad del campus de la UPO
Sevilla | 14 de octubre de 2026

Esta iniciativa centrada en la renaturalización de los espacios universitarios cuenta con el apoyo de la Oficina de ciencia ciudadana de Andalucía, impulsada por la Fundación Descubre y la propia Universidad Pablo de Olavide y financiada por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación (Junta de Andalucía) y la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades)

Sigue leyendo
Aplican electricidad para obtener ácidos grasos del alperujo útiles para la industria
Granada, Sevilla | 10 de octubre de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Granada y del Instituto de la Grasa (CSIC) ha validado un sistema basado en corriente eléctrica para aprovechar el principal residuo tras la producción del aceite de oliva. La tecnología, que separa y concentra las moléculas de interés presentes en este subproducto, recupera materias primas de alto valor para fabricar bioplásticos, cosméticos, artículos de higiene o productos de limpieza.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido