Transforman residuos de papel en una solución sostenible para recuperar suelos áridos
Científicos de la Universidad de Almería, junto a miembros de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla, del centro de investigación EEZA-CSIC y de ECO-ARID, exploran una estrategia innovadora que combina cianobacterias de biocostras con este tipo de desechos.
Fuente: Universidad de Almería
En muchas regiones áridas, la degradación del suelo es una realidad y avanza más rápido de lo que se puede recuperar, amenazando a la agricultura, a la biodiversidad y a la estabilidad de las tierras. Sobre ese problema han trabajado Lisa Maggioli, Raúl Román, Emilio Rodríguez y Yolanda Cantón, del Grupo de investigación RNM927 – Ecohidrología y restauración de tierras áridas, y de la unidad asociada UAL-EEZA, Ecología y Restauración de Zonas Áridas (ECO-ARID). Han participado también Sonia Chamizo, del mismo grupo de investigación y perteneciente al Departamento de Desertificación y Geo-Ecología de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), y Beatriz Roncero, del Departamento de Biología Vegetal y Ecología, de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla.
Para devolver vida y funcionalidad a los suelos han explorado una estrategia innovadora que combina cianobacterias de biocostras con residuos de papel, logrando mejoras claras en sus ensayos tanto en laboratorio como en campo. La investigación, que lleva por título ‘Restoring dryland soils functionality through synergism between biocrust-forming cyanobacteria and paper waste amendment’, se puede consultar en el link https://doi.org/10.1016/j.soilbio.2025.109997.
Transformando residuos en recurso, los investigadores han dado con una solución basada en la naturaleza para recuperar esos suelos áridos degradados. Y es que “las cianobacterias de biocostra actúan como ‘ingenieras naturales’, formando una capa viva en superficie que protege el suelo frente a la erosión y aumenta su fertilidad. Al aplicarse junto con restos de papel, su eficacia aumenta de manera notable.
Sucede así porque estos residuos retienen la humedad y crean un microambiente ideal para que las cianobacterias permanezcan activas y se integren al ecosistema sin alterar negativamente la microbiota original. La estrategia mejora la estabilidad y fertilidad del suelo y su capacidad de retener agua, especialmente en los suelos más degradados y pobres en materia orgánica. Además, las cianobacterias permanecieron viables durante más de un año, sugiriendo que esta combinación podría constituir una fuente natural de organismos biofertilizadores que favorecen una recuperación eficaz y duradera.
Este enfoque ofrece una herramienta práctica, sostenible y rentable para restaurar suelos áridos, transformando residuos de papel en un recurso valioso. Su simplicidad y bajo coste hacen que sea accesible incluso en regiones con escasos medios, allanando el camino para proyectos de restauración en lugares donde otras soluciones serían inviables. Además, se promueve un modelo de economía circular, convirtiendo residuos en aliados de la naturaleza. Con el tiempo, este método podría contribuir a frenar la erosión, restaurar ecosistemas degradados y fortalecer la resiliencia de zonas agrícolas y naturales, ofreciendo un ejemplo de cómo la ciencia puede combinar innovación, sostenibilidad y aplicación práctica para abordar desafíos ambientales globales.
La hipótesis inicial era que esta alianza entre microorganismos nativos y un residuo tan abundante permitiría crear “microambiente favorable para la recuperación del suelo sin necesidad de insumos externos, demostrando que la restauración puede ser efectiva, sostenible y basada en materiales fácilmente disponibles”. Según demuestran los datos ofrecidos por su trabajo, es una estrategia a la que recurrir frente a la pérdida acelerada de funcionalidad de suelos áridos como consecuencia del cambio climático y la degradación continuada. Ante la dependencia de fertilizantes, productos comerciales o métodos costosos, estos investigadores se plantearon una alternativa más sostenible a largo plazo. Demostraron la viabilidad de aprovechar materiales actualmente considerados residuos y combinarlos con cianobacterias de biocostras, organismos clave en la estabilidad y fertilidad de los suelos.
Esta investigación ha sido posible gracias a la financiación del proyecto TED2021-132332B-C21, AEI/10.13039/501100011033/ Unión Europea NextGeneration EU/PRTR, y TRFE-I-2020/006, financiado por UALtranfierE2020 y la Asociación Verdiblanca. A su vez ha sido fundamental la colaboración de ‘Oro del Desierto’, que ha permitido la experimentación en su finca.
Últimas publicaciones
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.
El próximo 12 de agosto, al atardecer, las miradas de curiosos y aficionados a la astronomía apuntarán al cielo. El primero de los tres eclipses que se sucederán en 2026, 2027 y 2028 se iniciará a las 19:39, y llegará a su fase máxima hacia las 20:30, para finalizar entre las 21:15 y 21:25, dependiendo de la zona dónde se observe. En Andalucía se observará de forma parcial, y aunque el Sol no esté totalmente oculto, los expertos recomiendan protección ocular con gafas homologadas, evitar trucos caseros y poco efectivos como gafas de sol convencionales, radiografías, CD o cristales ahumados, ir debidamente equipados con agua y ropa de abrigo, así como escoger lugares abiertos y seguros, siempre mirando al horizonte occidental despejado.
Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado en varios puntos cercanos a la capital almeriense afloramientos de origen marino correspondientes a la época geológica previa en la que el Mediterráneo se secó casi por completo. En estos arrecifes formados a casi 40 metros bajo el nivel del mar, la transparencia del agua en ese entorno facilitó el crecimiento de corales de lado a lado. Ahora aportan pistas para reconstruir la historia climática del pasado.




