Un estudio de la Universidad de Sevilla revela que subir el precio del agua no ayuda a ahorrar
Un modelo predictivo ayuda a las ciudades a fomentar el ahorro de agua con tecnología y hábitos sostenibles. Uno de los hallazgos más importantes del estudio es que el precio del agua o las sanciones no bastan para cambiar el comportamiento del consumidor. El modelo propuesto permite orientar el diseño de políticas públicas, campañas de sensibilización y plataformas de smart city que integren tecnología, psicología y sostenibilidad.
Fuente: Universidad de Sevilla
Un estudio liderado por el investigador de la Universidad de Sevilla Manuel Rey Moreno, ha identificado las claves para aumentar el uso de tecnologías que permiten una gestión más sostenible del agua en los hogares. La investigación se basa en un modelo dual que analiza, simultáneamente, los factores que favorecen (hábitos digitales, percepción de utilidad, soporte técnico) y los que dificultan (inercia, incertidumbre, costes psicológicos) la adopción de plataformas digitales de consumo. Para ello, se realizó una encuesta representativa a 401 ciudadanos en Valladolid y se aplicó un modelo estadístico PLS-SEM.
Uno de los hallazgos más importantes es que el precio del agua o las sanciones no bastan para cambiar el comportamiento del consumidor. “El ahorro no depende solo de querer ahorrar, sino de que seamos capaces de integrar ese deseo en nuestra rutina cotidiana”, afirma el profesor Manuel Rey Moreno, director del estudio.

Uno de los hallazgos más importantes es que el precio del agua no bastan para cambiar el comportamiento del consumidor.
Según el estudio, muchas personas desconocen cuánta agua consumen realmente o cuánto cuesta. En ese contexto, las herramientas digitales que proporcionan información clara, comparaciones con otros usuarios y motivaciones sociales o simbólicas tienen mayor capacidad de generar un cambio sostenido. “Los datos por sí solos no cambian hábitos: necesitamos herramientas que transformen la información en acción cotidiana”, subraya.
Para las empresas tecnológicas, operadores de agua y gestores públicos, este estudio ofrece una hoja de ruta clara: deben centrarse en el diseño de soluciones usables, con retorno inmediato en forma de retroalimentación y refuerzo positivo. “La tecnología tiene que adaptarse a la mente del ciudadano, no al revés. Por eso proponemos un enfoque de ciudad inteligente centrado en las personas”, señala el investigador.
Además, el estudio demuestra que no todos los consumidores responden igual a las mismas políticas. “No se trata de subir el precio del agua, sino de ofrecer mecanismos que hagan visible el impacto del comportamiento individual, especialmente en tiempo real y en comparación con otros hogares”, destaca.
Herramienta para la sostenibilidad urbana
Las conclusiones del estudio trascienden el ámbito académico. “Queremos ofrecer soluciones aplicables: que ayuden tanto a administraciones públicas como a empresas privadas a promover un consumo más responsable, sin castigar al ciudadano, sino empoderándolo”, explica Rey Moreno.
El modelo propuesto permite orientar el diseño de políticas públicas, campañas de sensibilización y plataformas de smart city que integren tecnología, psicología y sostenibilidad. El valor diferencial está en abordar el cambio de conducta desde una visión integral: no solo desde el incentivo económico o normativo, sino desde la experiencia y el comportamiento cotidiano.
Manuel Rey Moreno es catedrático e investigador en la Universidad de Sevilla, especializado en el comportamiento del consumidor en entornos digitales, diseño de estrategias de marketing para el desarrollo de una movilidad urbana sostenible, así como el estudio del marketing de destinos ante los límites del crecimiento turístico. Sus investigaciones han sido publicadas en revistas científicas de alto impacto y han contribuido al desarrollo de estrategias más eficaces en el ámbito del marketing y la gestión comercial.
Últimas publicaciones
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.
El próximo 12 de agosto, al atardecer, las miradas de curiosos y aficionados a la astronomía apuntarán al cielo. El primero de los tres eclipses que se sucederán en 2026, 2027 y 2028 se iniciará a las 19:39, y llegará a su fase máxima hacia las 20:30, para finalizar entre las 21:15 y 21:25, dependiendo de la zona dónde se observe. En Andalucía se observará de forma parcial, y aunque el Sol no esté totalmente oculto, los expertos recomiendan protección ocular con gafas homologadas, evitar trucos caseros y poco efectivos como gafas de sol convencionales, radiografías, CD o cristales ahumados, ir debidamente equipados con agua y ropa de abrigo, así como escoger lugares abiertos y seguros, siempre mirando al horizonte occidental despejado.
Investigadores de las universidades de Almería y Granada han identificado en varios puntos cercanos a la capital almeriense afloramientos de origen marino correspondientes a la época geológica previa en la que el Mediterráneo se secó casi por completo. En estos arrecifes formados a casi 40 metros bajo el nivel del mar, la transparencia del agua en ese entorno facilitó el crecimiento de corales de lado a lado. Ahora aportan pistas para reconstruir la historia climática del pasado.



