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Aplican la metodología empleada en Baécula para localizar la Batalla del Metauro (Italia)

El Instituto en Arqueología Ibérica de la UJA realiza su primera campaña de investigación en el marco del proyecto ‘ILITAURO. Metodología para el estudio arqueológico de campos de batalla y asedios en el contexto de la Segunda Guerra Púnica: Metauro, Iliturgi y Cástulo’, que dirige el investigador Juan Pedro Bellón.

Fuente: Universidad de Jaén


Jaén |
26 de julio de 2019

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén ha realizado la primera campaña de trabajo de campo en la región italiana de Le Marche (Las Marcas), centrada en el entorno del municipio de Fossombrone, dentro del proyecto de Investigación “ILITAURO: Metodología para el estudio arqueológico de campos de batalla y asedios en el contexto de la Segunda Guerra Púnica: Metauro, Iliturgi y Castulo (208 – 206 a.C) (HAR2016-77847-P), cuyo investigador principal es el investigador de la UJA Juan Pedro Bellón.

Trabajos de microprospección arqueológica realizados por el Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA.

Tras la firma de un convenio con la Università degli Studi di Urbino Carlo Bo, y la autorización de la Soprintendenza di Archeologia, Belle Arti e Paesaggio delle Marche, desde finales de 2018 se han realizado diferentes trabajos de catalogación, análisis y toma de muestras de proyectiles de plomo por parte de los investigadores del proyecto, custodiados en los fondos del Museo Cívico de Fossombrone, con el objetivo de reconocer su posible relación con la Batalla del Metauro y con la Batalla de Baecula.

La investigación sobre la localización del campo de batalla cuenta con un amplio bagaje historiográfico que se remonta al siglo XV. Estos estudios han estado siempre basados en las propias tradiciones locales y en los estudios filológicos. Las tesis sobre su localización son variadas, aunque no existen evidencias arqueológicas hasta la fecha que avalen estas propuestas.

El planteamiento de la investigación iniciada por el IUIAI parte de un plan estratégico de análisis integral de las distintas propuestas, considerándolas como base para la realización de muestreos arqueológicos destinados a validarlas. Sin embargo, en paralelo se desarrolla una línea de trabajo autónoma a partir del análisis en los fondos museísticos de varias localidades en las que se ubicaba tradicionalmente la batalla. De este modo se ha podido localizar y estudiar un conjunto de decenas de proyectiles de honda realizados en plomo, custodiados en el Museo Cívico de Fossombrone, procedentes del entorno cercano a esta localidad italiana.

Área en la que se han realizado los trabajos de microprospección.

Las similitudes morfológicas de algunos de los proyectiles italianos a los localizados en el escenario de la batalla de Baecula, unido a la aplicación de analíticas metalográficas e isotópicas del plomo, con el que están realizados, es una de las líneas de investigación iniciadas, ya que puede permitir establecer la procedencia del mineral, y mostrar similitudes o diferencias al empleado por el ejército cartaginés en la batalla de Baecula.

A partir de estas evidencias arqueológicas iniciales, se diseñó un área de trabajo entorno a Fossombrone, en la que durante las dos primeras semanas del mes de julio se han realizado trabajos de microprospección arqueológica y georreferenciación mediante GPS de los elementos metálicos localizados por el equipo, integrado por 6 miembros de Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica, así como por 4 componentes de la Universitá di Urbino.

Según Juan Pedro Bellón, los resultados iniciales han puesto de relieve la complejidad arqueológica del territorio de Fossombrone, en especial el entorno de Monte Aguzzo, en el que el equipo ha podido documentar, durante los trabajos realizados las dos primeras semanas del mes de julio, elementos metálicos relacionados con un episodio bélico, aunque por el momento resulta complicado relacionar directamente con la Segunda Guerra Púnica, a falta de futuras campañas que permitan intensificar y ampliar los muestreos arqueológicos llevados a cabo en la zona.

Proyectiles de honda realizados en plomo, custodiados en el Museo Cívico de Fossombrone.

El investigador de la UJA opina que sin embargo, de nuevo se pone de relieve la validez de la metodología desarrollada por el IUIAI durante el Proyecto Baecula para el análisis arqueológico de este tipo de escenarios efímeros y complejos de conflicto en la antigüedad, como ha sido el caso del asedio al oppidum íbero de Iliturgi (Mengíbar, Jaén) o el ataque a la puerta norte del oppidum de Puente Tablas (Jaén), “por lo que se abre un interesante horizonte de investigación arqueológica sobre la batalla del Metauro, del que se han comenzado a dar los primeros pasos por parte de la Universidad de Jaén”, ha afirmado.

Sobre la Batalla del Metauro

La Batalla del río Metauro fue decisiva para el desarrollo de la Segunda Guerra Púnica, puesto que el ejército romano impidió que los ejércitos cartagineses de los hermanos Barca, Asdrúbal y Aníbal, se encontrasen y generasen una amenaza directa para Roma. Esta batalla enfrentó a tres ejércitos romanos, comandados por los cónsules Marco Livio Salinator, Lucio Porcio y Cayo Claudio Nerón a las tropas cartaginesas comandadas por Asdrúbal Barca en el año 207 a.C.

Tras la derrota de Asdrúbal en la batalla de Baecula en el 208 a.C. (Santo Tomé, Jaén), el comandante cartaginés logró rearmarse y emprendió un largo camino que lo llevó hasta Italia en poco menos de un año, con el objetivo de unirse y reforzar el ejército de Aníbal, que se encontraba en el sur de Italia. Según narran historiadores romanos como Polibio, Tito Livio o Apiano, el ejército cartaginés fue derrotado tras emprender una huida en el entorno del tramo final del río Metauro, dada la superioridad de los ejércitos romanos, muriendo finalmente el propio Asdrúbal durante la batalla.


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