CONFIRMAN QUE EL CO2 CONTRIBUYÓ A LA EXTENSIÓN O REDUCCIÓN DE LA CAPA DE HIELO DE LA ANTÁRTIDA
Fuente: Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC)
Investigadores británicos y estadounidenses han estudiado los niveles atmosféricos de CO2 antes, durante y después de la mayor transición climática que ocurrió hace 34 millones de años en la Antártida. Los resultados, que se publicaron ayer on line en Nature, demuestran el declive sustancial en los niveles de CO2 cuando la capa de hielo antártica empezó a expandirse.
Científicos de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), de la Universidad de Bristol (Reino Unido), y de la Universidad de Texas (EE UU) confirman la relación entre el desarrollo de la capa de hielo y los niveles de dióxido de carbono de la mayor transición climática de los últimos 65 millones de años.
Para llegar a sus conclusiones, Paul N. Pearson, investigador en la Escuela de Ciencias de la Tierra y del Océano de la Universidad de Cardiff, y su equipo utilizaron isótopos de boro de microfósiles excepcionalmente bien conservados para estimar los niveles atmosféricos de dióxido de carbono antes, durante y después el periodo de transición del Eoceno al Oligoceno, hace 34 millones de años.
Los investigadores han descubierto que, en ese momento, los niveles de CO2 cayeron por debajo de los niveles normales, y generaron el desarrollo de la capa del hielo, pero resurgieron significativamente antes de recaer de nuevo. Los resultados, que se publican on line esta semana en Nature, demuestran que durante la extensión máxima de la capa de hielo, los niveles estuvieron entre 450 y 1.500 partes por millón por volumen con una estimación central de 760.
El estudio proporciona evidencias reales que apoyan los modelos climáticos en los que el casquete de hielo del este antártico empieza a derretirse con unos niveles de CO2 cerca de 900 partes por millón, explica a SINC Pearson, autor principal. El científico añade que son niveles que pueden alcanzarse este siglo a menos que se corten las emisiones y se estabilice la composición atmosférica; no obstante, los casquetes de hielo de Groenlandia y el oeste antártico son más vulnerables al cambio climático que el casquete de hielo principal del este antártico.
Comprender el desarrollo de la capa de hielo
Según los investigadores, uno de los retos más importantes de la ciencia climática es establecer el ritmo y la magnitud de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera en relación a la evolución de la capa de hielo. Durante la transición del Eoceno al Oligoceno, hace cerca de 34 millones de años, una fase global de enfriamiento empezó, y terminó con el rápido desarrollo del hielo sobre la Antártica y el descenso de los niveles del mar.
La investigación confirma así el papel central del CO2 en la extensión de la capa de hielo de la Antártica, y proporcionan nuevos conocimientos sobre la influencia variable de los niveles de dióxido de carbono. Pero la poca resolución en el muestreo y las grandes incertidumbres han dificultado el estudio.
Pearson concluye que el casquete de hielo de la Antártida parece no haber fluctuado mucho en tamaño durante los recientes ciclos glaciales e interglaciales en el clima (contrariamente a las capas de hielo del hemisferio norte); por lo tanto, si se redujera el CO2, no podríamos esperar que el casquete de hielo de la Antártida se extendiera mucho, ya que hay poco espacio para ello.
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Referencia bibliográfica:
Paul N. Pearson, Gavin L. Foster, Bridget S. Wade. Atmospheric carbon dioxide through the EoceneOligocene climate transition. Nature doi:10.1038/nature08447 13 de septiembre de 2009.
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