VOLVER

Share

Configuran una batería alternativa al litio hecha de magnesio que emplea vanadio y cromo para incrementar su potencial

La nueva fórmula, hallada a escala de laboratorio por las Universidades de Córdoba y Xiamen (China), da un paso más en la carrera para sustituir del mercado el uso del escaso litio. Este estudio parte de una primera investigación en la que se consiguió configurar una batería híbrida de sodio y magnesio. 

Fuente: Universidad de Córdoba


Córdoba |
26 de noviembre de 2019

A nadie se le escapa que las baterías de litio han revolucionado la tecnología en las últimas décadas. Actualmente son utilizadas a escala mundial para alimentar dispositivos electrónicos, pero a pesar de ello se enfrentan a desafíos en materia de seguridad, densidad energética y disponibilidad, ya que la mayor parte de ese material se concentra en unos pocos puntos geográficos a nivel mundial.

Los investigadores del estudio Gregorio Ortiz (izqd.) y Saul Rubio (dcha.) realizan algunas comprobaciones en el laboratorio.

Por esta razón, a lo largo de los últimos años, la comunidad científica se ha volcado en la búsqueda de un sustituto que permita ofrecer las ventajas del litio. El magnesio es un destacado competidor, ya que puede ofrecer el doble de capacidad por cada átomo que se inserta, es más barato y tiene menor tendencia a formar dendritas, depósitos que afectan a la vida útil de las baterías y pueden ocasionar cortocircuitos.

Precisamente, un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba (UCO), en colaboración con la Universidad de Xiamen (China), ha logrado desarrollar una batería alternativa de magnesio que emplea un fosfato de vanadio y cromo como cátodo para incrementar su potencial de reacción. No en vano, el magnesio es uno de los elementos que ha acaparado mayor atención como candidato para las baterías futuras. Ocupa un lugar muy cercano al litio en la tabla periódica, por lo que mantiene sus buenas propiedades conductoras de la electricidad, pero a diferencia de este, es más seguro, menos propenso a sufrir fallos y, sobre todo, mucho más común: se trata del noveno elemento más abundante en la corteza terrestre y el tercero disuelto en agua de mar.

Según explica uno de los autores del trabajo, el profesor Gregorio Ortiz, del grupo FQM-288 de la UCO, el estudio parte de una primera investigación en la que se consiguió configurar una batería híbrida de sodio y magnesio. Esta hibridación, señala el investigador, “suele generar más problemas en su aplicabilidad y tiene peor rendimiento a largo plazo”. Por ello, posteriormente, tras un tratamiento químico para eliminar el sodio, se consiguió desarrollar la pila de magnesio puro, en la que se incrementa el potencial, y por tanto, la densidad de energía.

Como resultado, la nueva batería ha alcanzado un potencial medio de 2 voltios y una densidad de energía de 140 vatios por hora. Llevado a la práctica,  señala Ortiz, esto significaría que “podríamos haber alcanzado casi la mitad de autonomía que tiene una de litio en un coche eléctrico, pero sin los inconvenientes que genera este material”.  Eso sí, la nueva fórmula solo ha sido probada a nivel de laboratorio, por lo que habría que esperar para ver cómo se comporta a escala real.

El estudio, cuyo primer autor es el investigador Saúl Rubio, ha dado de esta forma un paso más en la carrera por incluir baterías alternativas en el mercado, pero todo apunta a que la era post litio aún tardará en llegar unos años.  Para que esto ocurra, aún deben superarse algunos obstáculos como la búsqueda cátodos y de nuevos electrolitos, el material que transporta la carga de iones entre el polo positivo y negativo del depósito.

De momento, tal y como subraya el profesor Gregorio Ortiz, “lo principal es entender el mecanismo de reacción y funcionamiento del magnesio”, un material que ya ha demostrado ser prometedor y que podría tener aplicabilidad en baterías para vehículos eléctricos, dispositivos móviles y sistemas de almacenamiento de energía eólica y fotovoltaica.


Share

Últimas publicaciones

Desarrollan unas ‘tijeras moleculares’ para detectar y frenar los coronavirus humanos
Granada | 20 de junio de 2026

Un equipo internacional con participación del Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ del CSIC (IPBLN-CSIC) de Granada ha diseñado un método que reconoce una marca genética común en los siete virus de esta familia que infectan a personas. El sistema mostró en el laboratorio una doble utilidad: identificar cantidades mínimas del patógeno y bloquear su multiplicación en células infectadas. Esta estrategia abre la puerta a futuras pruebas portátiles muy sensibles y nuevas estrategias antivirales adaptables a posibles brotes.

Sigue leyendo
Andalucía se prepara para el Trío de Eclipses con una jornada estratégica sobre turismo científico en Granada
Granada | 18 de junio de 2026

El encuentro ha reunido a administraciones, científicos y profesionales del sector para anticipar los retos de estos fenómenos y diseñar una experiencia científica y turística excepcional.

Sigue leyendo
Descubren que un compuesto producido por la microbiota fortalece la barrera intestinal
Sevilla | 18 de junio de 2026

Un equipo de investigación de las universidades de Sevilla y Toulouse (Francia) ha descubierto que el isovalerato, una sustancia derivada de las proteínas, refuerza la capa de células que recubre el interior del intestino. Los resultados de este estudio, probado en un modelo in vitro en 3D a partir de células intestinales de cerdo, abren nuevas vías de estudio para desarrollar suplementos nutricionales que fortalezcan el bienestar digestivo.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido