Desarrollan una plataforma de ‘agromonitorización’ para hacer más sostenible el cultivo de arroz en Andalucía
El Sistema de agroMONItorización del cultivo del arroz en Andalucía (SAMA) desarrolla una plataforma basada en tecnologías de interconexión (IoT), inteligencia artificial (IA), big data y análisis geoespacial. El departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Sevilla lidera este proyecto.
Fuente: Universidad de Sevilla
El departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Sevilla (US) lidera el proyecto SAMA que desarrolla una plataforma de ‘agromonitorización’ para hacer más sostenible el cultivo de arroz en Andalucía.
Víctor Rodríguez Galiano, profesor titular del departamento, es el responsable de la coordinación técnica del proyecto por parte de la Universidad de Sevilla. Emergya Grupo, Federación de Arroceros de Sevilla (FAS) y Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) trabajan junto a Rodríguez Galiano en el proyecto SAMA. Para impulsar este proyecto, el consorcio del grupo operativo SAMA ha recibido más de 255.000 euros de financiación de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, con cargo a los fondos para la creación y funcionamiento de grupos operativos de la Asociación Europea de Innovación (AEI) en el marco del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020.
El Sistema de agroMONItorización del cultivo del arroz en Andalucía (SAMA) desarrolla una plataforma basada en tecnologías de interconexión (IoT), inteligencia artificial (IA), big data y análisis geoespacial.
En esta iniciativa colaboran la US, Emergya Grupo, CTA y la Federación de Arroceros de Sevilla.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha constatado que la instalación de dos tecnologías comerciales de módulos fotovoltaicos en las cubiertas reducen el calor y la demanda de agua. Esta aplicación abre nuevas posibilidades para adaptar la agricultura protegida a escenarios de altas temperaturas y escasez hídrica.
Un grupo de investigación de la Universidad de Almería y el Centro de Investigación de Energía Solar CIESOL ha comprobado que modificando el proceso de depuración con parámetros precisos la composición de estos microorganismos varía. De esta forma, se obtiene materia orgánica rica en grasas o con un mayor contenido de proteínas que podría emplearse como fertilizantes, piensos o biocombustibles.
Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.




