Determinan que algunas especies de mosquitos son más eficientes que otras en la transmisión de parásitos a las aves
Los mosquitos son uno de los principales transmisores de patógenos que afectan tanto a seres humanos como a animales. Las aves silvestres sufren la infección por una gran diversidad de protozoos del genero Plasmodium. Mientras el mosquito de las marismas es totalmente incapaz de transmitir los parásitos de la malaria aviar; por el contrario, el mosquito común sí puede transmitir los diferentes linajes del parásito.
Un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla, ha comprobado que no todas las especies de mosquitos son igual de eficientes en la transmisión de parásitos, como por ejemplo los protozoos del genero Plasmodium causantes de una variante de la malaria, aunque piquen a las mismas aves para alimentarse. La investigación ha sido publicada en el último número de Parasitology.
El estudio, que contó con la colaboración del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (Instituto de Salud Carlos III), abordó dos especies de mosquitos potencialmente transmisoras de Plasmodium, el mosquito común (Culex pipiens), que en condiciones naturales se alimenta principalmente de la sangre de aves, y el mosquito de las marismas [Aedes (Ochlerotatus) caspius], que ocasionalmente también se alimenta de aves, aunque prefiere a los mamíferos. Si bien el mosquito de las marismas es totalmente incapaz de transmitir los parásitos de la malaria aviar; por el contrario, el
mosquito común sí puede transmitir los diferentes linajes de Plasmodium.
Recuerda Rafael Gutiérrez-López, investigador de la EBD y autor principal del estudio, que precisamente las infecciones por Plasmodium no sólo son muy frecuentes en el gorrión común (Passer domesticus), sino que según algunos estudios recientes este parásito podría ser el causante del declive de sus poblaciones en muchos lugares de
Europa. “Determinar la capacidad de transmisión de estos parásitos por las diferentes especies de mosquitos resulta de especial utilidad para entender los mecanismos que afectan a su éxito en la naturaleza, y que además son similares a los de la malaria que afecta a humanos. El estudio ofrece una información fundamental para identificar aquellas especies de mosquitos más relevantes en la transmisión de malaria aviar, los cuales pueden comprometer la viabilidad de diferentes especies de aves”, puntualizó.
Explica el estudio que los mosquitos son uno de los principales transmisores de patógenos que afectan tanto a seres humanos como a animales. Las aves silvestres son picadas por diferentes especies de mosquitos y sufren la infección por una gran diversidad de protozoos del genero Plasmodium, que provocan una variante de la malaria que sólo afecta a las aves. Concluye Gutiérrez-López que “estas diferencias encontradas en la capacidad de transmisión de las diferentes especies de Plasmodium por el mosquito común y su impacto en la supervivencia de los insectos ayudan a
comprender las distintas dinámicas de transmisión del parásito en el medio natural.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz ha aplicado un modelo de laboratorio que reproduce el recorrido de este alimento por la boca, el estómago y el intestino. Tras analizar cacao en polvo y preparados para chocolate, comprobaron que más del 85% de algunas sustancias naturales de interés queda disponible para el organismo.
Un estudio liderado por la Universidad de Sevilla y el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC – USAL - FICUS) identifica el papel de la proteína hSpindly en el sistema que vigila el correcto reparto de los cromosomas durante la división celular y condiciona la eficacia de algunas quimioterapias. Algunas quimioterapias utilizan fármacos antimitóticos para bloquear la división de las células tumorales hasta provocar su muerte. Sin embargo, hay células que consiguen superar ese bloqueo y continuar multiplicándose, lo que reduce la eficacia del tratamiento.
Un estudio internacional con participación de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba analiza por primera vez el genoma completo de las razas Barrocas y desvela la huella imborrable de la Pura Raza Española en el Lipizzano, Lusitano, Murgese y en las razas criollas de América del Sur.


