Un estudio centrado en recuperar la raya podría modificar la cuota de pesca marcada para esta especie
Investigadores de la Universidad de Cádiz, coordinados por el catedrático del departamento de Biología, Juan Miguel Mancera, y expertos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), se reunieron con la cofradía de pescadores de Punta del Moral e Isla Cristina (ambos municipios de Huelva) para dar a conocer el Proyecto DISCARDLIFE – Supervivencia y recuperación de rayas descartadas en la pesca de arrastre, financiado dentro del programa PLEAMAR de la Fundación Biodiversidad – Ministerio para la Transición Ecológica, y por la Federación Española de Municipios y Provincias – FEMP.
Fuente: Universidad de Cádiz
Investigadores de la Universidad de Cádiz, coordinados por el catedrático del departamento de Biología, Juan Miguel Mancera, y expertos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), se reunieron con la cofradía de pescadores de Punta del Moral e Isla Cristina (ambos municipios de Huelva) para dar a conocer el Proyecto DISCARDLIFE – Supervivencia y recuperación de rayas descartadas en la pesca de arrastre, financiado dentro del programa PLEAMAR de la Fundación Biodiversidad – Ministerio para la Transición Ecológica, y por la Federación Española de Municipios y Provincias – FEMP.

Investigadores de la Universidad de Cádiz y expertos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), se reunieron con la cofradía de pescadores de Punta del Moral e Isla Cristina.
El Proyecto DISCARDLIFE surgió bajo la necesidad de reducir los descartes provocados por la pesca de arrastre. Según la actual normativa europea dirigida a eliminar dichos descartes, todos aquellos animales capturados que estén gestionados bajo TAC (total de capturas admitidas) y tallas mínimas, deberán desembarcarse en puerto. Ante la evidente problemática económica para el sector y ecológica para el medio marino, hay una excepción centrada en “especies de las que existan pruebas científicas que demuestren altas tasas de supervivencia, teniendo en cuenta las características del arte, de las prácticas de pesca y del ecosistema”.

Este trabajo se engloba dentro del proyecto ‘DISCARDLIFE’, financiado dentro del programa PLEAMAR de la Fundación Biodiversidad – Ministerio para la Transición Ecológica y por el FEMP, y en el que participa el IEO.
Además, dicha normativa provoca que las flotas deban dejar de pescar cuando superen las cuotas marcadas para alguna especie. En este sentido, las rayas tienen bajas cuotas de captura, por lo que si se superan éstas pueden actuar como “especies de estrangulamiento”, pudiendo dejar amarrada en el muelle a una flota entera de barcos pesqueros. DISCARDLIFE, por tanto, tiene como objetivo estudiar la supervivencia y la recuperación de las rayas capturadas con pesca de arrastre en el golfo de Cádiz y en las Islas Baleares. Los resultados que puedan derivarse de este proyecto podrían traducirse en la excepción de desembarcar el exceso de rayas capturadas en caso de demostrar su supervivencia tras la pesca. Así, los pescadores podrían seguir faenando tras liberar aquellas rayas con altas posibilidades de supervivencia, y no volver al puerto tal y como la ley prevé.
Por ahora, los resultados obtenidos son esperanzadores, puesto que las especies de raya estudiadas no sólo presentan altas tasas de supervivencia tras la pesca de arrastre, sino también una prometedora recuperación fisiológica. Estos estudios han sido llevados a cabo en el Buque Oceanográfico Miguel Oliver, de la Secretaría General de Pesca.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación liderado por el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC) ha identificado microorganismos y sus huellas en entornos volcánicos de condiciones ambientales extremas mediante tecnología portátil, sin análisis de laboratorio externo. Este avance permite simular cómo se buscaría vida en otros planetas sobre el terreno, sin necesidad de trasladar muestras a la Tierra.
Sigue leyendoUn grupo de investigación de la Universidad de Jaén ha desarrollado un sistema que optimiza la proyección de fitosanitarios -fertilizantes, agroquímicos y plaguicidas- en cultivos como el olivar. Este método, probado en campo y con un ahorro energético del 85% con respecto a los sistemas convencionales, asegura la entrada del compuesto químico al producirse a una distancia muy pequeña de las hojas, evitando así que caiga al suelo o sea arrastrado por el aire.
La iniciativa se ha llevado a cabo en el Mirador de San Miguel Alto y han participado la Escuela Hogar Madre Teresa y la Asociación ALFA Almanjáyar. La Sociedad Astronómica Granadina junto a Alejandro Sánchez, astrofísico del Instituto de Astrofísica de Andalucía, fue la encargada de realizar la observación solar.



