Identifican una posible diana terapéutica en enfermedades renales
Las enfermedades renales constituyen un importante problema de salud ya que afecta a más del 10% de la población de la UE, con 1 de cada 3 personas en riesgo de desarrollarlas. Este estudio en el que participan investigadores del IMIBIC y la Universidad de Córdoba ha evidenciado en modelos experimentales animales y estudios en células en cultivo que la inhibición de TLR4 podría ser beneficiosa para reducir el daño renal asociado a depósitos de hemoglobina.
Fuente: IMIBIC
Personal investigador del grupo de investigación “Fisiopatología del daño renal y vascular” del IMIBIC y la Universidad de Córdoba, liderado por el Dr. Juan Antonio Moreno Gutiérrez, identifican una proteína denominada TLR4, involucrada en la respuesta inflamatoria de la hemoglobina en el riñón. Este estudio multicéntrico, en el que también participan grupos de investigación de la Fundación Jiménez Díaz, el Instituto de Salud Carlos III y la Universidad de Las Américas (Chile), revela cómo el bloqueo de la citada proteína podría ser una posible diana terapéutica en pacientes que presentan acumulación patológica de hemoglobina en el riñón.

Expertos del grupo de investigación “Fisiopatología del daño renal y vascular” del IMIBIC y la Universidad de Córdoba, liderado por el Dr. Juan Antonio Moreno Gutiérrez, que participan en este estudio.
En modelos experimentales animales y estudios en células en cultivo, se ha evidenciado que la inhibición de TLR4 podría ser beneficiosa para reducir el daño renal asociado a depósitos de hemoglobina. Por tanto, aunque es necesario seguir profundizando en esta área, los datos recogidos en este ensayo sugieren que el bloqueo de TLR4 podría ser una posible diana terapéutica en pacientes que presentan desórdenes hemolíticos graves.
Uno de los mecanismos que provoca daño en el riñón es la acumulación de hemoglobina en este órgano. Este proceso ocurre en personas que sufren crisis hemolíticas severas (afección en la que la pérdida de glóbulos rojos sucede más rápido de lo que el cuerpo puede producir glóbulos rojos nuevos). Muchas enfermedades presentan depósitos renales de hemoglobina, como patologías asociadas a desórdenes del complemento, malaria y anemia falciforme (trastorno hereditario de los glóbulos rojos), entre otras. La acumulación de hemoglobina en el riñón resulta tóxica para las células de este órgano, lo que puede llegar a provocar la pérdida aguda y/o crónica de la función renal.
Las enfermedades renales constituyen un importante problema de salud ya que afectan a más del 10% de la población de la UE, con 1 de cada 3 personas en riesgo de desarrollarlas. A medida que la enfermedad progresa, los pacientes necesitan un trasplante renal y, en su defecto, reciben tratamiento de diálisis. Aunque se están aplicando nuevas terapias para impedir que estas enfermedades progresen a la fase terminal, muchos pacientes no responden de forma óptima al tratamiento, presentando una elevada mortalidad. Por este motivo, resulta necesario comprender los procesos que provocan la aparición de este tipo de enfermedades para poder diseñar terapias más efectivas.
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