Investigadores de la Hispalense estudian los factores responsables de la inestabilidad de los genomas
Fuente: Universidad de Sevilla
En colaboración con el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, estos expertos han estudiado si cambios en la expresión de estos genes se asocian a la aparición de diferentes tipos de tumores, como el cáncer de mama, de bazo o de testículos. El responsable de este Grupo, el catedrático de la Universidad de Sevilla Andrés Aguilera López, explica que la inestabilidad genética es una patología celular que se produce cuando hay cambios exacerbados en la información y estructura de los genomas. “Estos sucesos los combate la célula a través de la reparación del ADN o mediante un control fino del ciclo celular, evitando que afecte a la proliferación celular, lo que puede contribuir al desarrollo de tumores”.
Un aspecto relevante de la inestabilidad genética es el relacionado con la transcripción, según explica el profesor Aguilera. “El ADN activo, el que se transcribe, sufre más mutaciones y reorganizaciones que el ADN inactivo, que no se transcribe, y es clave conocer las razones de esta diferencia y su impacto fisiológico”, afirma Aguilera.
Este estudio tiene una doble dimensión. Por un lado, estos expertos abordan el problema desde una perspectiva genética con el objetivo de identificar los genes responsables del mantenimiento de la estabilidad del genoma. Por otro, determinan a nivel molecular y celular el impacto que tienen las mutaciones en estos genes en la proliferación celular y los mecanismos de replicación y reparación del ADN, claves para garantizar la estabilidad de los genomas y prevenir el cáncer.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha definido cómo son las relaciones alimentarias de los organismos de tres lagos alpinos de esta reserva de la biosfera andaluza, un paso para entender mejor qué ocurriría en estos ecosistemas de alta montaña frente a perturbaciones ambientales.
Sigue leyendoEl informe sobre la biodiversidad de Doñana presentado hoy en Sevilla muestra que la inundación excepcional de la marisma durante el año pasado benefició a la vegetación y la reproducción de aves, anfibios e insectos acuáticos.
El equipo de científicos logró una efectividad para diferenciar entre personas sanas y pacientes del 92%, una precisión muy superior a la de los métodos actuales de detección temprana.
Sigue leyendo

