VOLVER

Share

La exposición a pesticidas aumenta el riesgo de sufrir diabetes tipo 2

Fuente: Universidad de Granada


28 de enero de 2013
De izquierda a derecha, parte del equipo investigador en el laboratorio de la UGR: Juan Pedro Arrebola, Francisco Artacho y María Fernández

De izquierda a derecha, parte del equipo investigador en el laboratorio de la UGR: Juan Pedro Arrebola, Francisco Artacho y María Fernández

Un estudio realizado en la Universidad de Granada ha revelado que existe una clara relación entre la exposición a pesticidas (Compuestos Orgánicos Persistentes, COPs), que ingerimos a través de los alimentos, el aire o el agua, y la prevalencia de diabetes tipo 2 en personas adultas, independientemente de su sexo, edad o masa corporal. Estas sustancias tienden a acumularse en la grasa del cuerpo humano, y podrían ser una de las causas por las cuales las personas obesas tienen más posibilidades de desarrollar diabetes porque, al tener más cantidad de grasa, acumulan una mayor cantidad de COPs.

En un artículo publicado en el último número de la revista Environmental Research, los científicos han demostrado que las personas con mayores concentraciones del compuesto DDE, principal metabolito del plaguicida DDT, tienen cuatro veces más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, con respecto a las que presentan niveles más bajos. Además, otro de los pesticidas que se hallaron en el tejido adiposo de los participantes en el estudio, β-HCH (beta-hexaclorociclohexano), presente en las formulaciones del plaguicida Lindano, también está relacionado con el aumento de riesgo de la enfermedad.

Estudio con 386 personas

Para llevar a cabo esta investigación, los científicos analizaron un grupo seleccionado de COPs en el tejido adiposo de 386 personas adultas que acudieron a los hospitales San Cecilio de Granada y Santa Ana de Motril. Como explica Juan Pedro Arrebola, investigador de la UGR y del Hospital San Cecilio de Granada, y uno de los autores del trabajo, “el tejido adiposo humano (comúnmente llamado “grasa”) actúa como reservorio energético y tiene una gran importancia metabólica en el organismo, pero al mismo tiempo posee la capacidad de almacenar sustancias potencialmente tóxicas, entre las que se encuentran los llamados Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs)”.

Este hecho convierte a la medida de estos residuos en grasa en un excelente indicador de la exposición histórica de una persona a COPs. Los COPs comprenden a un grupo de sustancias químicas de características muy diversas, presentes en mezclas de plaguicidas, residuos de actividades industriales o materiales de construcción, entre otros, y penetran en el organismo principalmente por la dieta, pero también por inhalación o a través de la piel.

 Arrebola advierte de que el mecanismo de acción por el que los COPs aumentarían el riesgo de padecer diabetes “no se conoce aún, aunque algunos investigadores han sugerido que estos compuestos podrían provocar una respuesta inmune tras su unión a los receptores de estrógenos en tejidos relacionados con metabolismo de los azúcares”.

La prevalencia de diabetes en el mundo ha aumentado significativamente en las últimas décadas, y se estima que para el 2030 el 4.4% de la población mundial sufrirá este trastorno metabólico. Este hecho tendrá graves consecuencias en los programas de salud pública,  ya que ocupará una parte importante de los recursos. Los factores que están determinando este rápido incremento de la diabetes no son todavía bien conocidos.

En la investigación han participado científicos del Hospital Universitario San Cecilio de Granada, la Universidad de Granada, la Escuela Andaluza de Salud Pública, el Hospital Santa Ana de Motril y el Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques de Barcelona, y supone, en palabras de sus autores,  “un buen ejemplo de la investigación clínica actual centrada en enfermedades frecuentes y de alto impacto en salud”.

Referencia bibliográfica:

Arrebola JP, Pumarega J, Gasull M, Fernandez MF, Martin-Olmedo P, Molina-Molina JM, Fernández-Rodríguez M, Porta M, Olea N. Adipose tissue concentrations of persistent organic pollutants and prevalence of type 2 diabetes in adults from Southern Spain. Environ Res. 2013.

doi:pii: S0013-9351(12)00321-0. 10.1016/j.envres.2012.12.001

En la foto, de izquierda a derecha, parte del equipo investigador en el laboratorio de la UGR: Juan Pedro Arrebola, Francisco Artacho y María Fernández.

Contacto:

Juan Pedro Arrebola

Departamento de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada

Teléfono: 958 240 758

Correo electrónico: jparrebola@ugr.es


Share

Últimas publicaciones

Fundación Descubre organiza dos ‘Cafés con Ciencia’ para promover la salud mental entre los adolescentes
Sevilla | 15 de octubre de 2026

Los investigadores Álvaro López Moral, de la Universidad Pablo de Olavide, y M.ª Claudia Scurtu Tuna, de la Universidad de Sevilla, han conversado con estudiantes de secundaria del IES Juan de Mairena sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional y su relación con la actividad física. Un año más, Fundación Descubre y Sevilla TechPark organizan esta actividad de divulgación científica para conmemorar esta efeméride internacional.

Sigue leyendo
El meloncillo, la única mangosta de Europa, se suma al inventario de biodiversidad del campus de la UPO
Sevilla | 14 de octubre de 2026

Esta iniciativa centrada en la renaturalización de los espacios universitarios cuenta con el apoyo de la Oficina de ciencia ciudadana de Andalucía, impulsada por la Fundación Descubre y la propia Universidad Pablo de Olavide y financiada por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación (Junta de Andalucía) y la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades)

Sigue leyendo
Aplican electricidad para obtener ácidos grasos del alperujo útiles para la industria
Granada, Sevilla | 10 de octubre de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Granada y del Instituto de la Grasa (CSIC) ha validado un sistema basado en corriente eléctrica para aprovechar el principal residuo tras la producción del aceite de oliva. La tecnología, que separa y concentra las moléculas de interés presentes en este subproducto, recupera materias primas de alto valor para fabricar bioplásticos, cosméticos, artículos de higiene o productos de limpieza.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido