La planta de microalgas de Barajas produce más de 3 toneladas de biomasa al año
Fuente: Universidad de Almería
Miles de millones de microalgas conviven cada día en el aeropuerto de Barajas con los aviones en la Planta de Experimentación de captura de CO2 promovida por AlgaEnergy, Aena, Iberia y las universidades de Sevilla y Almería para luchar contra el cambio climático y lograr un mundo más sostenible.
En un terreno de 2.000 metros cuadrados de la T4, la Plataforma Tecnológica de Experimentación con Microalgas, única en el mundo, es capaz de producir entre 3 y 4 toneladas de biomasa al año. Juan Luis Mato, vicepresidente de AlgaEnergy, resalta que las microalgas son beneficiosas para el medioambiente, ya que se nutren del CO2 de la atmósfera y se multiplican gracias a él. Así se consigue eliminar la contaminación directamente del foco emisor. Según las investigaciones que se están desarrollando, una hectárea de microalgas captura la misma cantidad de CO2 que 33.000 árboles en 22 hectáreas.
Gabriel Acién, profesor del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Almería e investigador del grupo Biotecnología de las Microalgas marinas, explica que la planta se puso en marcha en Barajas para aprovechar sinergias con la planta de depuración de ‘La Muñoza’ (situada en los hangares de Barajas) que aporta el agua para cultivar estas microalgas. Por su parte, Aena ha cedido los terrenos para su instalación.
Esta Planta de Experimentación de captura de CO2 lleva ya dos años trabajando y, en la actualidad, la UAL participa también en un nuevo proyecto promovido por AlgaEnergy: la construcción de una planta en Arcos de la Frontera (Cádiz) que será pionera a nivel mundial por su tamaño (un millón de litros de cultivo en una superficie de 10.000 m2) y porque se alimentará de CO2 tomado directamente de la chimenea de la planta de ciclo combinado.
“La finalidad es reducir CO2 y encontrar productos que tengan interés comercial. En la actualidad se está trabajando en alimentación animal y biofertilizantes. Hay varias patentes que se han desarrollado porque el objetivo es conseguir proyectos con un coste de producción competitivo”, apunta Acién.
En Barajas, la planta de investigación cuenta con tres tipos de fotobiorreactores para cultivar las algas y su objetivo es la experimentación en todas las fases del proceso y la reducción de costes.
Por ahora, no se explota comercialmente su producción y la biomasa obtenida ha sido facilitada a unos 30 centros de investigación y más de 20 empresas que colaboran con AlgaEnergy en diferentes programas de investigación de alimentación, cosmética, fertilizantes o biocombustibles.
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