VOLVER

Share

Residuos del olivo para mejorar la flora intestinal

Fuente: Remedios Valseca / Fundación Descubre


25 de julio de 2017
Grupo Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Jaén, responsable del estudio

Grupo Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Jaén, responsable del estudio

Miembros del grupo Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Jaén, junto a investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela y del Laboratorio Nacional de Energía y Geología de Lisboa han aislado sustancias de restos del olivar beneficiosas para el organismo. Los compuestos obtenidos promueven la proliferación de las bacterias causantes de que la flora intestinal cumpla correctamente su función en la asimilación de nutrientes.

El método propuesto por los investigadores contribuye al aprovechamiento de los residuos y, por tanto, a la disminución de la contaminación que genera su eliminación por los métodos tradicionales. En el artículo ‘Bifidobacterial growth stimulation by oligosaccharides generated from olive tree pruning biomass’ publicado en la revista Carbohydrate Polymers detallan estas nuevas posibilidades en el contexto de una refinería basada en los residuos sólidos del olivar y la reutilización de los subproductos obtenidos como prebióticos.

Residuos del olivar

Residuos del olivar

El trabajo de esta investigación abre las puertas a la introducción de este tipo de sustancias en una amplia gama de productos farmacéuticos, cosméticos y alimentarios que promuevan el desarrollo bacteriano intestinal.

El grupo de investigación Ingeniería Química y Ambiental se fundamenta en la biorrefinería, es decir, en el aprovechamiento exhaustivo de los residuos de cultivos. “Queremos conseguir productos útiles para el ser humano a partir de lo que hasta hace poco se consideraba basura. A través de este estudio, aprovechamos aún más los subproductos que se eliminan en la generación de biocombustible a partir del olivar con los se puede conseguir un beneficio directo para la salud”, indica a la Fundación Descubre el investigador Eulogio Castro de la Universidad de Jaén, uno de los autores del artículo.

Combustibles y digestión

El estudio parte del aprovechamiento de los restos de poda para conseguir bioetanol, un sustituto de la gasolina. El procedimiento consiste en el tratamiento de estos residuos de manera que se obtienen dos tipos de compuestos que contienen azúcares. La celulosa, por un lado, de la que se consigue la glucosa que se transforma en el etanol, usado como biocombustible. Por otro, la hemicelulosa, un compuesto que también forma parte de la pared celular vegetal, a partir de la que se extraen oligosacáridos, que pueden usarse como prebióticos, sustancias que ayudan a las bacterias del intestino a la digestión.
En un primer momento, los residuos del campo son triturados y tamizados, al mismo tiempo que se someten a un lavado con agua caliente a presión. Una vez que se separa el producto se consigue una parte sólida, de la que se obtiene el combustible, y una parte líquida en la que se encuentran disueltos los azúcares hemicelulósicos, entre los que se encuentran los oligosacáridos. Existen muchos tipos, pero son los más pequeños los que se utilizan en el cultivo de bacterias para analizar, posteriormente, su acción beneficiosa, como también ha quedado demostrado en este estudio.

Columna de permeación en gel

Columna de permeación en gel

La separación de los oligosacáridos para seleccionar los más adecuados se realiza a través de una técnica llamada cromatografía de permeación de gel, con la que las partículas se separan según el tamaño de sus moléculas y así poder obtener las más pequeñas. Éstas son las que se han utilizado en los cultivos de bacterias, confirmando la acción beneficiosa en la proliferación de estos microorganismos presentes en la flora intestinal.

Concretamente, tras los ensayos en cepas bacterianas, los expertos determinaron que los xilooligosacáridos de bajo peso molecular son los más idóneos para convertirse en potenciadores de la acción bacteriana en el organismo.

El proyecto ha sido financiado por el Plan Nacional de Investigación del Ministerio de Economía y Competitividad y el programa de apoyo a las actividades de I+D+i de la Universidad de Jaén.

Referencia:

Encarnación Ruiz, Beatriz Gullón, Patrícia Moura, Florbela Carvalheiro, Gemma Eibes, Cristóbal Cara, Eulogio Castro. ‘Bifidobacterial growth stimulation by oligosaccharides generated from olive tree pruning biomass’. Carbohydrate Polymers

Imágenes:

Grupo Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Jaén, responsable del estudio

https://www.flickr.com/photos/fundaciondescubre/36109802256/in/dateposted-public/

Residuos del olivar

https://www.flickr.com/photos/fundaciondescubre/35342555233/in/dateposted-public/

https://www.flickr.com/photos/fundaciondescubre/36109801856/in/dateposted-public/
Más información:
FUNDACIÓN DESCUBRE
Departamento de Comunicación
Teléfono: 954239422
e-mail: comunicacion@fundaciondescubre.es


Share

Últimas publicaciones

‘Ciencia al Fresquito’ entra en su recta final con una decena de actividades en Andalucía
Andalucía | 30 de julio de 2026

El programa de ocio estival de la Fundación Descubre estará presente en localidades de las provincias de Huelva, Sevilla, Málaga, Granada, Jaén y Almería.

Sigue leyendo
Desarrollan un ‘mapa inteligente’ para identificar virus asociados a la salud digestiva
Málaga | 29 de julio de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Málaga ha diseñado una herramienta digital que emplea inteligencia artificial para detectar patrones asociados a perfiles sanos y a situaciones de desequilibrio intestinal. El sistema analiza el conjunto de microorganismos virales que habita en el aparato digestivo con una precisión cercana al 87%.

Sigue leyendo
Diseñan un biomaterial a partir de restos de poda de uva Tintilla para regenerar huesos
Cádiz | 28 de julio de 2026

Un grupo de investigación de la Universidad de Cádiz ha empleado residuos de esta variedad autóctona de Andalucía combinados con un plástico biodegradable de origen renovable para obtener un biocompuesto que fortalece la consistencia de materiales reabsorbibles, como grapas, suturas o tornillos. Después de realizar ensayos celulares, los expertos han demostrado la viabilidad de este producto, compuesto por un 10% de celulosa natural y un 90% de componente plástico.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido