Crustáceo descubierto por un profesor de la Hispalense, entre las 10 especies nuevas más emblemáticas
Fuente: Universidad de Sevilla
La nueva especie de crustáceo marino hallado en la costa de California (EEUU) por el profesor José Manuel Guerra del grupo de investigación Laboratorio de Biología Marina de la Universidad de Sevilla ha sido seleccionada en el Top Ten de Nuevas Especies de 2014. Al año se descubren unas 18.000 especies de las que se eligen 10 para potenciar la taxonomía a nivel mundial.
Este nuevo caprélido fue denominado Liropus minusculus por su pequeño tamaño. El macho sólo mide unos 3,3 mm y la hembra 2,1 mm.. La aparición de este animal por primera vez en Pacífico nororiental permite conocer los patrones biogeográficos del género y entender sus procesos de especiación. (Más información).
El profesor de la Universidad de Sevilla José Manuel Guerra ha descubierto en la última década 8 géneros y 62 especies nuevas para la Ciencia de estos crustáceos caprélidos por todo el mundo (8 de ellas en las costas de la Península Ibérica) y ha demostrado la utilidad de estos crustáceos como biondicadores de la calidad del medio marino y como recurso potencial en acuicultura.
Sus estudios se han visto reflejados en más de 150 publicaciones en revistas internacionales, en varios premios de investigación, dos patentes y colaboraciones con prestigiosos científicos de 20 países. Ha dirigido 3 tesis doctorales y actualmente dirige otras tres, todas ellas con resultados muy novedosos e interesantes. “Los becarios de investigación pre y postdoctorales son el futuro del desarrollo I+D+I en España; la ciencia avanza gracias a su trabajo y dedicación”, explica.
Los caprélidos son unos pequeños crustáceos marinos que viven en todos los ambientes y profundidades y, aunque son menos conocidos que otros crustáceos, juegan un papel fundamental en el ecosistema porque sirven de alimento para peces y moluscos. También son unos excelentes bioindicadores de la calidad de las aguas y su elevado contenido en ácidos grasos omega-3 y proteínas los convierte en un recurso interesante para la acuicultura.
“El hecho de que una dorada salvaje sea más nutritiva y sabrosa que otra criada en jaulas de acuicultura, entre otros factores, se debe a que la dorada en el mar se alimenta de caprélidos que le aportan omega-3 y proteínas. Este ejemplo nos sirve para ver el valor potencial que poseen estos pequeños crustáceos en acuicultura”, comenta el profesor Guerra.
Los estudios taxonómicos y los problemas asociados a la aparición de especies invasoras que podrían alterar el ecosistema de las costas españolas son dos de las principales líneas de investigación de este grupo de expertos de la Universidad de Sevilla. “Es fundamental insistir en la necesidad de invertir recursos en la investigación taxonómica porque tan solo se conoce entre el 5% y el 10% de especies del planeta y si no conocemos las especies no podemos avanzar en sus aplicaciones”, insiste este profesor quien denuncia además el estado de la investigación en este país.
“La investigación en nuestro país no se valora mientras que en el resto del mundo los investigadores españoles estamos muy bien reconocidos. En el Top Ten de Nuevas Especies aparece otro compañero catalán y sin embargo parece que nadie le da importancia al hecho de que dos de las nuevas especies destacadas internacionalmente hayan sido descubiertas por investigadores españoles”.
“Invertimos mucho dinero y tiempo en formar a excelentes y brillantes investigadores que publican artículos científicos en las revistas más prestigiosas y de referencia internacional pero que, una vez se les acaba su tiempo como becarios, se tienen que marchar a otro país para desarrollar su potencial porque aquí no tienen trabajo y sólo se les ofrece la emigración como futuro”, concluye.
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