VOLVER

Share

Un estudio analiza la distribución de los mosquitos transmisores del paludismo en España

Aunque la enfermedad se erradicó en España hace seis décadas, cada año se detectan cerca de 800 nuevos casos importados. Los investigadores destacan que, aunque el riesgo de transmisión local es muy bajo, -en nuestro país a lo largo de todo el siglo XXI solo se han registrado dos casos de transmisión local debido a la picadura de mosquitos- es necesario tomar medidas de precaución siempre que se viaje a zonas donde la enfermedad es endémica.

Fuente: Comunicación CSIC Andalucía y Extremadura


España |
06 de mayo de 2024

Un estudio reciente coordinado por investigadores de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), el Centro Nacional de Epidemiología (ISCIII) y el Centro de Investigaciones Biomédicas en Red en Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) ha analizado la distribución del principal mosquito transmisor de paludismo presente en España. En este estudio, en el que han participado investigadores de distintas universidades, centros de investigación, empresas de control de plagas y servicios de control de mosquitos, ha puesto de manifiesto que el mosquito Anopheles maculipennis está ampliamente distribuido en España, con una especial predilección por desembocaduras y valles de ríos con zonas de cultivo de regadío.

Mosquito en una red

El mosquito Anopheles maculipennis está ampliamente distribuido en España con especial predilección por desembocaduras y valles de ríos. Imagen: Pixabay.

La malaria o paludismo es una grave enfermedad presente en muchos países tropicales, producida por la infección por protozoos del género Plasmodium transmitidos por mosquitos del género Anopheles. Sin embargo, antiguamente su transmisión también era frecuente en otras zonas del mundo, incluyendo la mayor parte de Europa y otros países económicamente desarrollados. Las campañas de erradicación realizadas a mediados del siglo XX consiguieron hacerla desaparecer en muchos países, entre ellos España, que en 1964 se declaró libre de malaria. Desde entonces se registran casos muy esporádicos de transmisión local debido a la llegada de viajeros infectados y la presencia en el territorio de los mosquitos capaces de transmitir el parásito. En España, durante el siglo XXI solo se han registrado dos casos de transmisión local debido a la picadura de mosquitos.

Los investigadores han analizado los mosquitos presentes en más de 3.000 localidades en la península y Baleares. Cada año se detectan en España entre 700 y 850 casos de malaria importada, es decir, en pacientes que se han infectado en una zona endémica, principalmente en África. Solo el 15% de estos casos se relaciona con especies de malaria que podrían ser transmitidas eficazmente por el mosquito Anopheles maculipennis.

“Aunque el riesgo de transmisión local es muy bajo, estos modelos son útiles para identificar las zonas con un mayor riesgo de transmisión local, y es necesario seguir medidas profilácticas cuando se viaje a países donde la malaria es endémica”, señala Jordi Figuerola, investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBBD-CSIC) e investigador principal del CIBERESP. Dado que los mosquitos son transmisores de enfermedades al ser humano, es importante que conozcamos los factores climáticos y ecológicos que afectan a su abundancia y distribución.

“Es muy importante que los viajeros conozcan el riesgo que hay en las áreas a visitar y sepan cómo actuar al regreso. Además, los profesionales sanitarios deben saber cómo reconocer y actuar ante enfermedades importadas como la malaria, incluyendo su notificación al Sistema de Salud Pública para su vigilancia y para poder llevar a cabo las actuaciones oportunas”, concluyen Diana Gómez Barroso y Beatriz Fernández, investigadoras del Centro Nacional de Epidemiologia y del CIBERESP.

Referencia:

Taheri S, González MA, Ruiz-López MJ, Magallanes S, Delacour-Estrella S, Lucientes J, Bueno-Marí R, Martínez de la Puente JM, Bravo-Barriga D, Frontera E, Polina A, Martinez-Barciela Y, Pereira JM, Garrido J, Aranda C, Marzal A, Ruiz-Arrondo I, Oteo JA, Ferraguti M, Gutiérrez-López R, Estrada R, Miranda MÁ, Barceló C, Morchón R, Montalvo T, Gangoso L, Goiri F, García-Pérez AL, Ruiz S, Fernandez-Martinez B, Gómez-Barroso D, Figuerola J. ‘Modeling the spatial risk of malaria through probability distribution of Anopheles maculipennis s.l. and imported cases’Emerg Microbes Infect. 2024.


Share

Últimas publicaciones

Científicos ciudadanos desarrollarán una plataforma de prevención de noticias falsas
Andalucía | 29 de mayo de 2024

Investigadores de la Universidad de Sevilla y la empresa Civiencia lideran ‘De pantallas a ventanas: un proyecto contra la desinformación digital’ donde están elaborando una guía basada en las aportaciones de grupos vecinales y estudiantes universitarios para que la ciudadanía cuente con pautas claras y sencillas para que actúe frente a los bulos. Esta iniciativa forma parte del proyecto ‘Andalucía + ciencia ciudadana’, impulsado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y coordinado por Fundación Descubre y la Universidad Pablo de Olavide, que pretende potenciar la utilización de este abordaje científico participativo entre distintos agentes de la región.

Sigue leyendo
Aplican la ciencia ciudadana para reducir el tiempo de uso del móvil en jóvenes andaluces
Sevilla | 28 de mayo de 2024

Investigadores de las Universidades de Sevilla, Jaén y Cádiz participan en el proyecto ‘Desconéctate para Conectar: Fomentando un Estilo de Vida Activo y Saludable entre los Jóvenes Andaluces’ que buscará estrategias concretas para incentivar a estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad a que cambien sus hábitos de uso de dispositivos móviles por actividades físicas.

Sigue leyendo
Descubren un nuevo gen que hace resistente al girasol contra la planta parásita jopo
Córdoba | 27 de mayo de 2024

Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha descrito una pieza del ADN que impide que las raíces de este cultivo sean infectadas por uno de sus patógenos más letales, el jopo. Además de determinar su posible función y la localización en su genoma, ha demostrado la posibilidad de transferirlo como mecanismo natural de defensa desde una especie silvestre a otras variedades de siembra.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido