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UN ESTUDIO CONCLUYE QUE LOS SUELOS DE LA PROVINCIA DE ALMERÍA NO ESTÁN CONTAMINADOS


22 de septiembre de 2009

Fuente: AndaluciaInvestiga.com – Paqui Durán Lama

 

La Fundación Tecnova y la UAL han analizado los residuos de los suelos agrícolas en la zona del Poniente, especialmente en lo referente a plantación de pimiento, un cultivo que tras atravesar una de sus peores crisis hace más de un lustro debido a la alta concentración de pesticidas en esta hortaliza, ahora es una de las plantaciones más limpias al emplear, en un 95% de los casos, el control biológico a través de la lucha integrada.

 

El estudio también pretende ayudar a las empresas a implantar nuevas formas cultivo en invernaderosEl impacto que la agricultura intensiva ha dejado en los suelos de la provincia no es tan grande como se podría prever en un principio. Un estudio realizado por Tecnova, en colaboración con la Universidad de Almería, ha determinado que las tierras que sirven de sustrato para la horticultura almeriense apenas presentan sustancias contaminantes activas o lo hacen en concentraciones muy bajas.

Este centro tecnológico ha focalizado su investigación en la zona del Poniente (La Mojonera, El Ejido, Roquetas de Mar y Vícar) ya que se trata de una de las áreas más ‘castigadas’ por su constante actividad agrícola. “Decidimos centrarnos en el pimiento, ya que cuando empezó la investigación, hace ahora un par de años, todavía persistía la problemática relacionada con el empleo de fitosanitarios en este cultivo y había productores a los que les costaba implantar con eficacia los métodos de lucha integrada. Con este estudio también pretendíamos ayudar a estas empresas a implantar nuevas formas cultivo en invernaderos”, comenta Mari Carmen Manjón, una de las técnicas del proyecto incentivado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.

 

Concretamente, se tomaron muestras de tierra de 100 explotaciones agrarias de la comarca y se detallaron la composición y características de sus suelos, a través de un análisis cromatógrafo. Dos grupos de investigación de la UAL (Química Analítica y Contaminantes, y Edafología Aplicada y Química Agrícola) se encargaron del análisis de los plaguicidas y de la caracterización suelo respectivamente.

 

Las pruebas fueron concluyentes: el 7% de los invernaderos no presentaba ninguna de las materias activas buscadas, y si bien el 93% restante sí contaba con una sustancia de este tipo, en la mayor parte de los casos se trataba de concentraciones de traza mínimas, totalmente aceptables según lo que establece la normativa vigente.

 

Cambiar de cultivo contamina

 

Asimismo, los investigadores se percataron de que el 90% de los invernaderos contaba con 10 años de producción intensiva y que, en la mitad de ellos, el agricultor optaba por la rotación de cultivos (pepino y melón, fundamentalmente). Según sus hipótesis, éste es el motivo por el que, tras realizar un segundo muestreo, se contabilizaron unos pocos casos en los que aumentaba la proporción de elementos contaminantes.

 

Concretamente se encontraron 18 sustancias activas de las 42 analizadas. Insecticidas (para los tratamientos foliares y el control de plagas como el pulgón, cochinilla y mosca blanca) y fungicidas (para retrasar podredumbres en planta y fruto) fueron las sustancias más relevantes. El siguiente paso en este proyecto consistía en el establecimiento de protocolos de descontaminación de suelos, a través de métodos como la biorremediación o la fitorremediación. Opciones que se han descartado al considerar que los suelos están limpios.

 

Se tomaron muestras de un centenar de fincas agrícolas del PonienteTambién se analiza el agua de riego

 

Desde la UAL, el grupo de Química Analítica de Contaminantes, coordinado por la profesora Antonia Garrido, está investigando sobre la posible contaminación de suelos agrícolas, acuíferos subterráneos y aguas superficiales debido a la acción de la agricultura bajo plástico y el empleo de productos fitosanitarios, concretamente. En este caso, la lista de componentes a analizar se extiende hasta los 400 compuestos. Para ello se emplearán técnicas de cromatografía y espectometría de masas. La idea es identificar todas las nuevas sustancias, determinar los niveles de concentración tanto en tierra como en agua, y realizar un seguimiento para comprobar si la propia naturaleza lo sintetiza e inhibe de forma natural con el paso del tiempo.

 

Más información:

 

Fundación Tecnova

Avda. Federico García Lorca 63, 3º B

Tel.: 950 29 08 22

 

www.fundaciontecnova.com


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