UN PROYECTO INTERNACIONAL LIDERADO DESDE ANDALUCÍA MEDIRÁ LA HUELLA DE CARBONO DEL SECTOR DEL OLIVAR
Fuente: Paula Tarradas / / Programa de Formación de Monitores en Materia de Divulgación del Conocimiento.
OILCA (Olive Oil Cycle Assessment) es el nombre que recibe el nuevo proyecto internacional que desarrolla el Centro tecnológico del Olivar y del Aceite (CITOLIVA) y que esta cofinanciado por los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa Interreg IV B SUDOE. Este trabajo de investigación tiene como objetivo reducir la emisión de gases de efecto invernadero producidos en el sector del olivo.
La industria del olivar no está considerada como altamente contaminante pero es importante cuantificar el impacto de las emisiones generadas durante los procesos de producción. Una adecuada gestión ambiental tiene un aporte significativo en la reducción del consumo de materiales y energía. Además, proporciona un claro beneficio económico y conlleva a la reducción de los gases de efecto invernadero, lo que contribuye a mitigar el calentamiento global, explican desde CITOLIVA.

La huella de carbono engloba todas las emisiones de dióxido de carbono implicadas en el ciclo de vida de un producto: desde la producción de su materia prima hasta el reciclado de sus envases, pasando por el manejo de cultivo y recolección. Para realizar la cuantificación de las emisiones de gases de efecto invernadero se utilizará el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), método que evalúa los impactos ambientales de un producto o servicio durante todas las etapas de su existencia. El ACV, es un instrumento muy usado en los estudios de balance ambiental de un producto que tiene en cuenta todo el proceso de producción, desde el suministro de las materias primas necesarias para la fabricación, su transporte, la elaboración y el propio producto, incluyendo el envase, su uso por los consumidores y los residuos generados. En este caso se centrará en cuatro procesos: el olivar, la almazara, la orujera y el compostaje como opción de gestión de residuos.
55 cooperativas y almazaras participan en el desarrollo de OILCA. Será en estos centros donde se evalúe finalmente la efectividad de este proyecto. El trabajo se organizará en diferentes mesas regionales con la participación de empresas en cada una, donde se comprobará la eficacia y las ventajas que aportará la herramienta de software diseñada para determinar la huella de carbono, indican desde CITOLIVA.
Ecoetiqueta
Otro de los objetivos que se plantean en OILCA es el diseño e implantación de una ecoetiqueta. Si a través de este proyecto se demuestra que las empresas implicadas en el proceso de producción del aceite de oliva cumplen con las normativas en emisión de gases, se podrá reflejar en una etiqueta, lo que será valorado por el consumidor, dará más prestigio ambiental y evitará penalizaciones con vistas a la exportación ante futuras directivas que se preparan en Europa, añaden desde CITOLIVA.
Para abordar estos objetivos se ha creado un Consorcio en el que participarán el Centro Tecnológico de Manresa (CTM), el Instituto Andaluz de Tecnología (IAT) en Sevilla; el Centro para Valorização de Residuos (CVR) en Braga-Portugal, el Laboratoire de Chimie AgroIndustrielle (LCAI) en Toulouse Francia y la Associação de Olivicultores de Tras-os- Montes e Alto Douro (Mirandela-Portugal), además de CITOLIVA, entidad responsable de la coordinación y gestión del proyecto.
Más información:
Dpto. Marketing y Comunicación CITOLIVA
Email: rcordoba@citoliva.es
Últimas publicaciones
Los tomillos son plantas aromáticas esenciales de los ecosistemas mediterráneos que desempeñan un papel fundamental en la formación de las comunidades […]
Sigue leyendoUn equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha transformado el residuo sólido resultante tras extraer el aceite en un material carbonoso con alta capacidad para retener contaminantes. En pruebas de laboratorio eliminó prácticamente la totalidad de un colorante industrial utilizado como modelo, lo que refuerza su potencial en sistemas de depuración.
Sigue leyendoUn equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha desarrollado un modelo de monitorización que combina dispositivos instalados en el hogar con inteligencia artificial para evaluar si las personas con enfermedades crónicas cumplen sus pautas médicas. La propuesta, en fase piloto, permite a los profesionales sanitarios comprobar si éstos toman la medicación y mantienen hábitos saludables como el sueño, la actividad física o la alimentación.
Sigue leyendo


