¿Y SI EL ZEPPELIN HINDENBURG HUBIERA UTILIZADO ENERGÍA SOLAR?
Patricia Ortiz Caro / Programa para la Formación de Monitores en Materia de Divulgación del Conocimiento
Si el dirigible alemán Hindenburg no hubiera estado lleno de hidrógeno, gas altamente inflamable y que utilizaron como sustentador del zeppelin en lugar del helio -que ya entonces se conocía pero el hidrógeno era más económico-, quizás no se habría incendiado en mayo de 1937 cuando aterrizaba en Nueva Jersey (EEUU) tras cruzar el Atlántico. 73 años después (2010), Antonio Croche, futuro ingeniero aeronáutico, diseñó un dirigible eléctrico no tripulado que consta de unas placas solares que generan la electricidad necesaria para su funcionamiento, por lo que es ecológico.
No emite gases contaminantes, y ahí es donde se encuentra la innovación, explica Croche. Además, su diseñador destaca que Spalship, que es el nombre del invento, debía tener un respaldo de energía a través de baterías para funcionar, por ejemplo, de noche. Para ello propuso que la batería constase de dos partes: una que revisara el proceso químico de obtención de hidrógeno, necesario para volar y utilizado como combustible, lo que lo diferencia del uso que de este gas se hizo en el Hindenburg, y la otra que fuera una pila de combustible que uniese hidrógeno y oxígeno dando como resultado el agua necesaria para generar la electricidad.
Croche destaca la doble función del dirigible: por un lado se dedica a la captación de información a través de una cámara y, por otro, se encarga de la emisión de información mediante las dos pantallas flexibles, que se adaptan a la forma del aparato, que lleva a sus lados. Así que sus aplicaciones son variadas, aunque destaque, al ser la más lucrativa, la de soporte publicitario. La legislación aeronáutica es muy estricta, pero si el dirigible solar pudiera volar en núcleos urbanos, esta publicidad daría grandes beneficios; además, podría ser tanto pública como privada e incluso podría utilizarse como soporte para información municipal, destaca su creador.
Otro uso interesante podría ser para la captura de imágenes y su posterior procesamiento vía software para el control del número de personas que asisten a actos lúdicos o a manifestaciones, por ejemplo. Además, es posible controlar la seguridad en un recinto o la monitorización del tráfico. En realidad, tiene tantas aplicaciones como a una persona se le ocurran.
Premios otorgados
Spalship se presentó al Premio I centenario de la aviación en Sevilla. Fue una propuesta interesante, ya que la aeronave mostraba los detalles de la efeméride a través de sus pantallas. No ganó, aunque quedó en un nada desdeñable tercer premio, pero al ver su posible aplicación empresarial acudió con el proyecto al VI concurso de iniciativas empresariales convocado por la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de Sevilla. Y esa vez sí se llevó el gato al agua: fue galardonado en la categoría de iniciativas emprendedoras junto con otras tres propuestas.
Actualmente, Spalship se encuentra inmerso en un estudio de viabilidad y plan de negocio elaborado por un consultor experto que la OTRI puso a su disposición como parte del premio. Gracias a este estudio obtendrá el primer prototipo del dirigible. La idea es desarrollar el proyecto en la propia Universidad de Sevilla, a través de la creación de una spin-off (empresa nacida de un proyecto universitario con posibilidades de aplicación) que evite tener que vender la idea. Aunque, lógicamente, se necesitarán inversores que aporten el capital y respalden los gastos, y que, además, estén tranquilos. De ahí la necesidad del plan de negocio.
Más información:
Clarisa Guerra · OTRI Universidad de Sevilla
Telf.: 954481173
E-mail: clarisaguerra@us.es
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