ALGAS PARA REDUCIR LA CONTAMINACIÓN
Fuente: Universidad de Málaga
El grupo de investigación Fotobiología y Biotecnología de Organismos Acuáticos de la Universidad de Málaga (UMA) investiga el uso de estos organismos como filtradores de efluentes e incluso fuente de recursos de sustancias de interés energético, piscícola y biomédico.

El equipo, liderado por el catedrático Félix López Figueroa, se dedica principalmente al estudio de los diferentes mecanismos de protección que presentan las algas frente a la radiación ultravioleta, entre ellos la síntesis de moléculas fotoprotectoras, como los aminoácidos tipo micosporina (MAAS).
Además de su papel fisiológico en las algas, otros trabajos del grupo han demostrado el excelente potencial biotecnológico de estas moléculas como absorbedores naturales de radiación ultravioleta A y B. De esta forma, pueden incluirse en la composición de cremas de uso tópico (filtros solares) con una capacidad de fotoprotección similar a la de cremas comerciales (ensayos realizados in vitro e in vivo con ratones). Asimismo, también se ha conseguido revelar su capacidad antioxidante, ya que eliminan los radicales libres impidiendo que estos lleguen a las células. Unos resultados que, por su importancia, no en vano obtuvieron el Primer Premio Inventum de Patentes de la UMA en 2005 y en la actualidad cuentan con 19 patentes nacionales concedidas.
Pero la posible comercialización de estas moléculas no sólo depende de su potencial biotecnológico sino de la rentabilidad económica asociada a su producción. En este sentido, el grupo (FYBOA) está desarrollado varios proyectos de investigación en los que se están utilizado especies de algas para filtrar efluentes de piscifactorías o granjas; de esta forma las algas se alimentan de las aguas residuales, ricas en amonio, nitrato y fosfato (ahorrando el coste de fertilizantes) y a la vez depuran el efluente (Beneficio ambiental).
La biomasa de algas crecidas en estos efluentes se obtiene así a menor coste de producción. Por otro lado, se acumulan compuestos nitrogenados de interés y sustancias bioactivas que podrían ser empleadas en el campo médico-farmacológico, como los aminoácidos tipo micosporina, carotenoides, polisacáridos; o bien en el industrial, como lípidos y ácidos grasos destinados a la producción de biodiesel.
La producción de algas en agua enriquecidas con efluentes de peces se incluye en la Acuicultura Multi-trófica Integrada, en la cual los desechos generados mediante el cultivo de una especie son reciclados para convertirse en alimento para otra. Los piensos con harina de algas para alimentación de peces tienen características de alimento funcional no solo por su valor nutritivo sino también por las propiedades beneficiosas para la salud del pez (antioxidantes e inmunoestimulantes).
Desde febrero de 2010, los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI) cuentan con la nueva Unidad de Fotobiología, de la que el grupo FYBOA es asesor científico y cuya oferta científico-tecnológica, a disposición de la comunidad científica y de empresas privadas, incluye ensayos y técnicas específicas para la caracterización de sustancias bioactivas y moléculas fotoprotectoras.
Últimas publicaciones
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha identificado un sistema rápido, no destructivo y que puede emplearse 'in situ' en las bodegas para seleccionar orujo de la uva blanca y reutilizarlos para disminuir hasta un 50% la aspereza de este producto vitivinícola.
Sigue leyendoLa Sociedad Andaluza para la Divulgación de la Ciencia y la Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, organizan este foro de ideas en el que un grupo de estudiantes aborda temas científicos relacionados con el calentamiento global y la crisis ambiental.
La clausura de esta iniciativa, en la que se celebra la asamblea final, ha estado presidida por el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, y la vicepresidenta del Parlamento de Andalucía Ana Mestre.
Se trata de una lámina delgada que recubre nanogeneradores que producen electricidad mediante el impacto de las gotas de lluvia. Además, al mismo tiempo, mejora la durabilidad de las celdas fotovoltaicas. El trabajo, desarrollado por el Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS) abre nuevas vías para desarrollar sistemas electrónicos autónomos destinados a ser utilizados en exteriores.
Sigue leyendo

