VOLVER

Share

Analizan la rugosidad y la capacidad de repeler el agua de las superficies impresas en 3D

Con el objetivo de implementar esta investigación de forma práctica a las empresas, investigadores del Área de Ingeniería de los Procesos de Fabricación de la Universidad de Córdoba han creado, además, modelos de fácil interpretación que permiten predecir las propiedades superficiales de las piezas antes incluso de imprimirlas.

Fuente: Universidad de Córdoba


Córdoba |
22 de octubre de 2019

Cada vez es más evidente que la impresión 3D ha dejado de ser un juguete curioso reservado para ferias tecnológicas. Actualmente, numerosas startups y pequeños negocios, siguiendo los principios de la industria 4.0., la están incorporando a sus procesos productivos para crear piezas finales de forma directa y personalizadas. En este contexto, el Área de Ingeniería de los Procesos de Fabricación de la Universidad de Córdoba ha estudiado cómo optimizar las características de las superficies impresas en 3D con un objetivo muy concreto: que se limpien por sí solas.

Juan Manuel Barrios y Pablo Romero, investigadores del estudio.

El concepto de superficie autolimpiante no es nuevo. Por ejemplo, en edificación o automoción se usan desde hace tiempo recubrimientos de este tipo en superficies acristaladas. “Este recubrimiento ayuda a que las gotas de agua rueden más fácilmente por la superficie y arrastren con ellas las partículas de suciedad que encuentran a su paso” explica Pablo Romero, autor del estudio junto a Juan Manuel Barrios.

Existen otros sectores donde también es importante obtener superficies autolimpiantes. Uno de ellos es el de las señales de tráfico, en el que ya se usa la impresión 3D para imprimir focos para señales luminosas. La seguridad vial en las carreteras depende en gran medida de que estas señales estén limpias y sean bien visibles por los conductores, por lo que es interesante contar con elementos que se limpien de forma autónoma con la ayuda de la lluvia o de las gotas de rocío mañanero.

La investigación ha analizado, por un lado, las características de rugosidad de las superficies impresas en 3D. Lo ideal es producir superficies con muy poco relieve y un buen acabado para evitar que el polvo se incruste y las partículas de suciedad puedan ser retiradas más fácilmente. Por otro lado, se han estudiado sus características hidrofóbicas, es decir, su capacidad para repeler el agua. De este modo, las gotas de agua rodarían más fácilmente por la superficie, llevándose consigo esas partículas de suciedad que ya tienen difícil adherirse al material.

Con el objetivo de implementar esta investigación de forma práctica a las empresas, el grupo de investigación ha creado, además, modelos de fácil interpretación que permiten predecir las propiedades superficiales de las piezas antes incluso de imprimirlas.

Las impresoras 3D tienen multitud de parámetros de operación en función de los cuales se pueden modificar las características superficiales del componente impreso. Para crear estos modelos, mediante técnicas de minería de datos, han analizado los parámetros de impresión que más influyen en las características autolimpiantes de las superficies. Según el investigador, “gracias a estos modelos, los operarios que manejan los equipos de impresión pueden fácilmente conocer qué valores deben de ajustar en la impresora para obtener la pieza con las características autolimpiantes buscadas”.

El estudio se ha realizado en colaboración con la empresa cordobesa Estampaciones Casado, dedicada a la fabricación y al mantenimiento de señales de tráfico, que ha incorporado recientemente la impresión 3D para producir ciertos componentes de señales equipadas con luces LEDs. “Se trata de que nuestro trabajo de investigación resuelva problemas del mundo real y que repercuta de manera positiva en empresas de nuestro entorno”, señala Pablo Romero. En el estudio también ha participado la empresa jiennense Smart Materials 3D, fabricante de filamentos termoplásticos que se utilizan como materia prima en impresoras 3D.

A partir de ahora, el grupo trabajará en el proyecto del Plan Nacional FDM-Sur “Desarrollo de nuevos usos industriales para piezas impresas en 3D en base a una mejora de sus propiedades superficiales”. A través de él, intentarán optimizar las características de las superficies impresas en 3D para solucionar problema reales de las empresas de la región.

Además de profundizar en las características autolimpiantes de las piezas impresas en 3D, en este proyecto se mejorarán las propiadades superficiales de moldes impresos en 3D para fabricar piezas de espuma de poliuretano, como asientos de automóviles, colchones y almohadas. También se intentará reducir el anclaje del hielo en antenas de comunicaciones y otros elementos del fuselaje de drones y vehículos aéreos no tripulados que hoy se fabrican mediante impresión 3D.


Share

Últimas publicaciones

Demuestran que los paneles solares semitransparentes mejoran el microclima de los invernaderos
Jaén | 23 de agosto de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Jaén ha constatado que la instalación de dos tecnologías comerciales de módulos fotovoltaicos en las cubiertas reducen el calor y la demanda de agua. Esta aplicación abre nuevas posibilidades para adaptar la agricultura protegida a escenarios de altas temperaturas y escasez hídrica.

Sigue leyendo
Obtienen biomasa ‘a la carta’ procedente de microalgas que depuran aguas residuales
Almería | 16 de agosto de 2026

Un grupo de investigación de la Universidad de Almería y el Centro de Investigación de Energía Solar CIESOL ha comprobado que modificando el proceso de depuración con parámetros precisos la composición de estos microorganismos varía. De esta forma, se obtiene materia orgánica rica en grasas o con un mayor contenido de proteínas que podría emplearse como fertilizantes, piensos o biocombustibles.

Sigue leyendo
Diseñan unas ‘tijeras moleculares’ que frenan la infección del VIH en células de laboratorio
Granada | 09 de agosto de 2026

Un equipo internacional del que forma parte el Instituto de Parasitología y Biomedicina ‘López-Neyra’ (IPBLN-CSIC) ha empleado edición genética para eliminar gran parte del ADN infeccioso en hasta el 97% de células intervenidas en laboratorio. El estudio, aún en fase pre-clínica, muestra que los cortes deben realizarse casi a la vez para impedir que el virus conserve un genoma funcional.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido