VOLVER

Share

ANALIZAN LOS PAISAJES VEGETALES CAMBIANTES Y SORPRENDENTES DE DOÑANA


11 de enero de 2011

Fuente:  SINC

 

Uno de los últimos trabajos llevados a cabo en la Unidad de Botánica de la ETSI de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid ha consistido en el análisis de los macrorrestos vegetales leñosos hallados a lo largo del acantilado de El Asperillo en el Parque Natural de Doñana, en Huelva. Entre estos fósiles destacan las maderas correspondientes a dos especies de coníferas cuya presencia en esta zona de la Península en el Cuaternario reciente (Pleistoceno Superior) contrasta notablemente con algunas interpretaciones paisajísticas previas en las que no se contaba con la presencia de estos vegetales.

A pesar de hallarnos en pleno siglo XXI y haber experimentado ya las ciencias de la Tierra un gran auge en lo que se refiere a estudios sobre la interpretación del paisaje vegetal pretérito, algunas áreas peninsulares constituyen aún un misterio en cuanto a la evolución de su vegetación y al impacto del hombre sobre las mismas. Una de estas vastas zonas peninsulares es la cuenca del Guadalquivir.

El análisis de los restos vegetales hallados en el área permite asegurar que al menos dos especies de pinos Pinus nigra (pino laricio) y Pinus pinaster (pino resinero) habitaban en la zona. Las dataciones radiocarbónicas y por termoluminiscencia, así como los estudios estratigráficos llevados a cabo, permiten estimar una edad aproximada para estos troncos ubicada en el último ciclo glacial, concretamente hace unos 60.000 a 25.000 años.

Del trabajo llevado a cabo podemos destacar varios aspectos paleofitogeográficos. El primero de ellos es constatar la presencia de formaciones vegetales arbóreas en el interior de la cuenca en las que estas especies eran parte integrante. Para el área de Doñana se ha inferido tradicionalmente una vegetación mediterránea de árboles y arbustos en los que los pinos no habían sido elementos del paisaje vegetal. En época reciente se ha terminado por admitir un posible papel de este género, pero en ningún caso de estas especies.

Por otro lado, no se conocía hasta la fecha la presencia conjunta de estas especies a una cota altitudinal tan baja ubicada en un área sublitoral peninsular. De hecho, su presencia conjunta en la actualidad en la Península tampoco es frecuente y cuando se produce suele ser en áreas de montaña. Esto puede explicarse infiriendo para esta área unas condiciones climáticas muy diferentes a las actuales.

Así, en el intervalo cronológico para el que se ha detectado la presencia de estas especies, la temperatura media anual debió de ser inferior, existiendo probablemente veranos más frescos que los actuales. Esto permitió a estos pinos extenderse a estas zonas, corroborando algunas interpretaciones climáticas previas que indican descensos de temperatura en el Estrecho y áreas circundantes muy significativas en el Pleistoceno Superior, un área que se había considerado zona refugio para las especies más amantes del calor. Debemos por tanto aceptar un modelo de convivencia de especies en estos periodos más fríos del Cuaternario en el que se produce mezcla, coexistencia, mosaicidad y una dinámica activa (avance y retroceso de áreas) de muchas de sus formaciones vegetales.

La transición o cambio de estas especies por otras de pinos bien adaptados a las condiciones estivales duras del clima mediterráneo, como el pino piñonero (Pinus pinea) no es bien conocida. Aunque no somos capaces de calibrar con exactitud el papel del hombre en esta transformación del paisaje sí podemos suponer, no obstante, que el cambio de temperaturas y humedad ambiental ya en el Holoceno favoreció este reemplazo en el área

Referencia bibliográfica:

Postigo-Mijarra, JMª; Manzaneque, FG; Juaristi, CM; Zazo, C. Palaeoecological significance of Late Pleistocene pine macrofossils in the lower Guadalquivir Basin (Donana natural park, southwestern Spain). PALAEOGEOGRAPHY PALAEOCLIMATOLOGY PALAEOECOLOGY 295 (1-2) 332-343, 2010.


Share

Últimas publicaciones

Descubren un nuevo gen que hace resistente al girasol contra la planta parásita jopo
Córdoba | 27 de mayo de 2024

Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) ha descrito una pieza del ADN que impide que las raíces de este cultivo sean infectadas por uno de sus patógenos más letales, el jopo. Además de determinar su posible función y la localización en su genoma, ha demostrado la posibilidad de transferirlo como mecanismo natural de defensa desde una especie silvestre a otras variedades de siembra.

Sigue leyendo
Un estudio del CSIC revela que zorzales, codornices y pinzones son las especies de aves más propensas a tener garrapatas
Sevilla | 27 de mayo de 2024

Un nuevo estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana – CSIC ha analizado la prevalencia de garrapatas en más de 600.000 aves capturadas a lo largo de 17 años. Los resultados podrán ayudar a identificar en qué especies se deberían focalizar los esfuerzos de vigilancia de enfermedades zoonóticas. Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista One Health.

Sigue leyendo
Una nueva investigación liderada por la Universidad de Córdoba desvela que las cianobacterias marinas se comunican
Córdoba | 27 de mayo de 2024

La revista Science Advances acaba de publicar una investigación que da un giro a la forma de entender la cianobacterias, indispensables para el sustento de la vida. El estudio evidencia que estos organismos no operan de forma aislada, sino que interaccionan físicamente a través de unos nanotubos que actúan como puente de intercambio entre células.

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido