ASOCIACIÓN ATLÁNTICA PARA EL ESTUDIO DE AGUJEROS NEGROS
Esta es la primera vez que se ha captado de forma simultánea este tipo de erupción mediante varios telescopios especializados. Para llevar a cabo observaciones sincrónicas, es necesario planear y coordinar minuciosamente las acciones y dispositivos de los dos equipos. Las observaciones ayudarían a desvelar mucha más información acerca de este misterioso sector del espacio.
En las profundidades de la Vía Láctea se encuentra Sagitario A*, también denominado Sgr A*, que, de acuerdo con los astrónomos, es un objeto compacto situado aproximadamente a 26.000 años luz de la Tierra. La observación atenta de estrellas situadas en esta región ha demostrado de forma convincente que Sgr A* debe ser un agujero negro supermasivo con una masa alrededor de cuatro millones de veces mayor que la del Sol.
Ahora, astrónomos de Europa y Estados Unidos han sido testigos de una erupción procedente de la región de Sgr A*. Se cree que estas erupciones están compuestas de gas despedido por estrellas. No tienen la capacidad de llegar lejos, puesto que la fuerza gravitacional es tanta que entran en órbita y son engullidas de nuevo por el agujero negro.
Astrónomos de la ESO (Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral) han colaborado con el telescopio APEX para estudiar la luz procedente de Sgr A* en longitudes de onda del infrarrojo cercano y submilimétricas respectivamente.
Gunther Witzel, estudiante de doctorado de la Universidad de Colonia (Alemania), habló sobre el tema desde su puesto en el VTL (Very Large Telescope) de la ESO. «En el VTL, en cuanto apuntamos el telescopio a Sagitario A*, percibimos que estaba activo y que su brillo aumentaba por momentos. Al instante llamamos por teléfono a nuestros colegas del telescopio APEX», informó.
Macarena García-Marín, también de Colonia, esperaba en APEX, donde el equipo de observación había procurado mantener el instrumento en espera. «Fue una gran alegría cuando recibimos la llamada y tuvimos que ponernos a trabajar rápidamente para no perder datos importantes de Sgr A*. Dejamos a un lado las observaciones cotidianas y llegamos a tiempo para observar las erupciones», relató.
Durante las seis horas siguientes, el equipo detectó emisiones de infrarrojos con una variabilidad violenta y cuatro erupciones procedentes de Sgr A*. Los resultados correspondientes a las longitudes de onda submilimétrica también indicaron la presencia de erupciones, pero éstas se produjeron una hora y media después de las erupciones en infrarrojos.
De acuerdo con el director del equipo, Andreas Eckart de la Universidad de Colonia, «Observaciones como ésta, de varias longitudes de onda, suponen en realidad la única manera de comprender lo que sucede cerca de un agujero negro».
Ambos telescopios están situados en Chile; su situación en el hemisferio austral les sitúa en el mejor punto para observar el Centro Galáctico. La combinación simultánea del VLT y el APEX ha demostrado ser una poderosa herramienta para estudiar erupciones en varias longitudes de onda. El equipo espera que futuras observaciones les permitan corroborar el modelo que proponen y descubrir más datos sobre esta misteriosa región del centro de nuestra galaxia.
Más información:
Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral (ESO)
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