Buscan el camino para borrar alteraciones en el ADN de las células tumorales
Fuente: Universidad de Córdoba
La complejidad del interior de las células parece no tener límites. Y sin embargo, cada día, la comunidad científica logra dar un paso más. Desde que a mediados del siglo XIX se lograra por primera vez aislar el ADN, la Biología Molecular y la Genética no han parado de ofrecer nuevos datos que permiten ir entendiendo los procesos que ocurren en el núcleo de las células y que determinan la vida. Hace décadas que los investigadores fijaron su atención en los daños que sufre el ADN y cómo se las apaña la célula para repararlos.
Uno de los caminos, ampliamente descritos por el grupo de investigación BIO301 “Epigenética y reparación de ADN” de la Universidad de Córdoba, es la reparación por escisión de bases, que consiste, simplificando, en la eliminación de la parte dañada y su sustitución por una parte intacta. Este “recambio” es en realidad un complejo proceso bioquímico natural que no sólo repara daños, sino que también borra ciertas “etiquetas” químicas usadas por las células para “apagar” genes cuando estos no son necesarios. Cuando las células etiquetan erróneamente los genes equivocados pueden volverse cancerosas. Cómo conseguir dirigir artificialmente ese proceso de borrado natural conocido como desmetilación para volver a “encender” genes “apagados” es el objetivo del nuevo proyecto del equipo que dirigen los profesores María Teresa Roldán y Rafael Rodríguez de la Universidad de Córdoba, que el Gobierno central ha apoyado financiándolo dentro de la convocatoria de Proyectos de I+D+i de Excelencia del Ministerio de Economía y Competitividad.
Para conseguirlo, el equipo de la UCO estudiará cómo dirigir las desmetilasas, enzimas responsables del proceso, hacia los genes que interese reactivar utilizando un sistema de guiado basado en la metodología CRISPR-Cas9, descubierta gracias a un trabajo pionero iniciado por el alicantino Francisco J.M. Mojica hace más de 20 años y que le ha valido esta semana el Premio Frontera del Conocimiento de la Fundación BBVA. El respaldo a esta investigación básica se explica por las evidentes posibilidades que puede tener el hecho de dirigir un proceso natural como el de la escisión de bases. Poder controlar la expresión de unos genes o el silencio de otros ayudaría al desarrollo de terapias más efectivas que ayuden a frenar los procesos tumorales. Y no es la única aplicación.
Genética vegetal
El proyecto del equipo cordobés, que se prolongará durante 3 años, tiene además una clara utilidad en el ámbito de la genética vegetal, ya que el proceso de la metilación se produce tanto en animales como en plantas y su control podría abrir nuevas vías al desarrollo de variedades más resistentes, más productivas o de determinadas cualidades de interés comercial o agronómico. El proyecto de Roldán y Rodríguez permitirá además entender la relación entre los procesos que «etiquetan» el ADN (denominados procesos epigenéticos) y los mecanismos que lo reparan. Para ello analizarán otras proteínas como DDB2 y ZDP, que interviene en mecanismos reparadores, tiene un papel epigenético al regular la expresión de las desmetilasas. El objetivo final es entender las conexiones entre procesos epigenéticos y reparadores para desarrollar herramientas que ayuden a controlarlos.
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