VOLVER

Share

CIENTÍFICOS ANDALUCES AUMENTAN LA EFICIENCIA DE UN TIPO DE CÉLULA SOLAR CON SALES IÓNICAS


01 de junio de 2009

Fuente: UPO / Andalucía Investiga

 

 

Las células de Grätzel son dispositivos fotovoltaicos que aprovechan la interacción de un semiconductor estructurado con unas dimensiones inferiores al nanómetro y un colorante orgánico que hace las veces de captador solar. Este colorante, según señala Elena Guillén, miembro del grupo Coloides y Celdas Solares Nanoestructuradas de la UPO, puede ser tanto sintético como natural, e incluso permite el uso de la clorofila para este tipo de células.

Así, los investigadores de la UPO han iniciado un estudio con el que pretenden mejorar la eficiencia de estos componentes orgánicos (basados en eosina o mercurocromo) con la introducción de sales iónicas, los conocidos como disolventes verdes, buscando evitar la evaporación de los compuestos líquidos y la consecuente pérdida de eficiencia.

Las sales iónicas, según estudios previos, son menos volátiles. Y es esta característica la que el grupo encabezado por el profesor Anta pretende explotar. “Pese a su estado líquido, este tipo de disolventes presenta una viscosidad alta, por lo que en los próximos meses vamos a seguir con el estudio trabajando en distintas alternativas dentro de los líquidos iónicos, su síntesis, etc.” señala Elena Guillén a Andalucía Investiga.

Pros y contras de la nueva generación

Aunque ya están puestas a la venta algunas células solares de tercera generación (por ejemplo, para la recarga de teléfonos móviles), su utilización práctica es anecdótica, según los investigadores. Sin embargo, por sus características de flexibilidad y variedad de colores y formas, el futuro de estas celdas está en nuevos nichos de mercado que pasan por la decoración o por su uso en ventanas de colores que, mientras dejan pasar la luz, aprovechan para generar electricidad.

Por otro lado, a la rápida recuperación del coste energético de la producción -se estima que en un año de uso- se le suma un bajo coste con respecto a los materiales. “Lo orgánico, normalmente, suele ser más barato”, afirma la investigadora, pese a que aún se sigue trabajando en la búsqueda de un colorante orgánico alternativo al usado actualmente, derivado del rutenio.

“La paradoja está en que, si usas estas celdas porque su punto competitivo frente al silicio es que son más baratas y ampliamente disponibles, pero utilizas como colorante uno basado en material precioso, ¿cuál es la ventaja?” apunta Elena Guillén.

Por el contrario, los investigadores encuentran que es una tecnología relativamente nueva -se inventó en 1991 este tipo de celda- a la que todavía le queda mucho para desarrollarse. Además, el máximo de eficiencia en un laboratorio sólo del 11%, que es competitivo, pero cuando se extrapola a escala industrial, disminuye.

El principal reto tecnológico actualmente está en el problema de la degradación de las celdas. “Si usas un colorante orgánico, éste puede degradarse por la acción de la luz solar, disminuyendo su periodo de vida con respecto a las celdas de silicio. Por otra parte, en nuestro grupo trabajamos en uno de los aspectos fundamentales de la mejora de la estabilidad de las celdas: evitar el uso de medios líquidos que puedan presentar problemas de evaporación, entre otros, donde nuestra apuesta, como hemos comentado, está en las sales iónicas”, subraya la investigadora.


Share

Últimas publicaciones

Confirman que el alga asiática se expande mediante reproducción asexual
Granada, Málaga | 23 de marzo de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Málaga ha comprobado que la especie invasora genera clones a partir de pequeños fragmentos de sí misma. El trabajo arroja luz sobre la rapidez con la que la macroalga ha colonizado amplias zonas del litoral andaluz y aporta información clave para mejorar las estrategias de control de su expansión.

Sigue leyendo
Diseñan un sensor que detecta en suero sanguíneo neurotransmisores implicados en enfermedades degenerativas
Cádiz | 21 de marzo de 2026

Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz ha desarrollado un dispositivo electroquímico que identifica la presencia o ausencia de dopamina y serotonina, dos sustancias químicas clave en el diagnóstico de enfermedades como Alzhéimer, Parkinson y determinados tipos de cáncer. Su fabricación consume menos energía que una bombilla led y su funcionamiento es similar al de un glucómetro, registrando los niveles a modo informativo que, posteriormente, tiene que supervisar un profesional.

Sigue leyendo
Tomates sostenibles gracias a un sistema que permite el cultivo y la producción de energía solar al mismo tiempo
20 de marzo de 2026

Un procedimiento ideado por investigadores de la Universidad de Sevilla (US) y la Politécnica de Madrid (UPM) propone la plantación de tomates bajo paneles solares, aprovechando los beneficios para la planta que produce la sombra de la instalación fotovoltaica. Se trata de una innovadora combinación que busca reducir la demanda evaporativa, permitiendo un uso más eficiente del suelo y el agua. 

Sigue leyendo

#CienciaDirecta

Tu fuente de noticias sobre ciencia andaluza

Más información Suscríbete

Ir al contenido