Contacto:
Enrique J. Cobos del Moral
Departamento de Farmacología / Instituto de Neurociencias de la Universidad de Granada
Tel: 958 24 35 38
Correo electrónico: ejcobos@ugr.es
Fuente: Universidad de Granada

De izquierda a derecha, Gloria Perazzoli, Ángeles Montilla García, Enrique J Cobos del Moral, José Manuel Entrena Fernández y Miguel Ángel Tejada Giráldez.
Las alteraciones funcionales que presentan los pacientes con artritis afectan negativamente a su calidad de vida, dificultando tareas cotidianas que a una persona sana le parecen sencillas, tales como: abrir un frasco, coger una taza o el cepillo de dientes, leer el periódico o cortar un trozo de pan con un cuchillo.
Esta disminución en la función física de los pacientes artríticos se puede cuantificar en las consultas de reumatología mediante la medición de la fuerza de agarre del miembro afectado. La disminución en la fuerza de agarre guarda una proporción directa tanto con la progresión de la enfermedad como con el dolor que sufre el paciente, ya que ambos están íntimamente relacionados.
Para el desarrollo de nuevos analgésicos, es necesario el uso de modelos animales que se aproximen lo máximo posible a la situación del paciente. Sin embargo, a pesar de la importancia clínica de la fuerza de agarre, este parámetro se usa rara vez en investigación preclínica (en animales de experimentación). En cambio, el paradigma experimental predominante en la investigación en roedores se basa en el conocimiento que tenemos del dolor cutáneo (al recibir una estimulación sensorial en la piel, como puede ser el tacto).
Un estudio liderado por científicos de la Universidad de Granada (departamento de Farmacología e Instituto de Neurociencias del Centro de Investigación Biomédica, Instituto Biosanitario de Granada), junto con la empresa farmacéutica Esteve y el Instituto Teófilo Hernando de I+D del Medicamento, demuestra que la fuerza de agarre puede ser utilizada en ratones con artritis para la evaluación de analgésicos, y que las neuronas sensoriales que median este tipo de dolor son diferentes de las que median el dolor cutáneo, por lo que los fármacos que producen analgesia en el dolor cutáneo no necesariamente lo han de producir en el dolor articular.
“Profundizar en este tipo de estudios podría dar lugar al desarrollo de analgésicos mejores, dirigidos específicamente a aliviar el dolor articular”, afirma el director de este trabajo, el investigador del departamento de Farmacología e Instituto de Neurociencias de la Universidad de Granada Enrique J. Cobos del Moral.
Este trabajo de investigación ha sido posible gracias al Programa de Reincorporación de Doctores del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de la UGR.
Referencia bibliográfica:
Grip strength in mice with joint inflammation: A rheumatology function test sensitive to pain and analgesia.
Montilla-García Á, Tejada MÁ, Perazzoli G, Entrena JM, Portillo-Salido E, Fernández-Segura E, Cañizares FJ, Cobos EJ.
Neuropharmacology. 2017;125:231-242.
doi: 10.1016/j.neuropharm.2017.07.029.
Contacto:
Enrique J. Cobos del Moral
Departamento de Farmacología / Instituto de Neurociencias de la Universidad de Granada
Tel: 958 24 35 38
Correo electrónico: ejcobos@ugr.es
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha identificado un sistema rápido, no destructivo y que puede emplearse 'in situ' en las bodegas para seleccionar orujo de la uva blanca y reutilizarlos para disminuir hasta un 50% la aspereza de este producto vitivinícola.
Sigue leyendoLa Sociedad Andaluza para la Divulgación de la Ciencia y la Fundación Descubre, promovida por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, organizan este foro de ideas en el que un grupo de estudiantes aborda temas científicos relacionados con el calentamiento global y la crisis ambiental.
La clausura de esta iniciativa, en la que se celebra la asamblea final, ha estado presidida por el consejero de Universidad, Investigación e Innovación, José Carlos Gómez Villamandos, y la vicepresidenta del Parlamento de Andalucía Ana Mestre.
Se trata de una lámina delgada que recubre nanogeneradores que producen electricidad mediante el impacto de las gotas de lluvia. Además, al mismo tiempo, mejora la durabilidad de las celdas fotovoltaicas. El trabajo, desarrollado por el Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS) abre nuevas vías para desarrollar sistemas electrónicos autónomos destinados a ser utilizados en exteriores.
Sigue leyendo